Los sindicatos sitúan en el 70% la participación en la huelga de ‘telemarketing’

Cabecera de la manifestación celebrada esta mañana en Madrid por los trabjadores de telemarketing tras la jornada de huelga estatal convocada por CCOO, UGT y CGT. / María F. Sánchez
Cabecera de la manifestación celebrada esta mañana en Madrid por los trabjadores de telemarketing tras la jornada de huelga estatal convocada por CCOO, UGT y CGT. / María F. Sánchez
Ampliación de las 15:30 horas tras la conclusión de la manifestación de Madrid

La huelga convocada hoy en el sector del 'telemarketing' para reclamar salarios y condiciones dignas en este sector ha sido secundada por el 70% de los trabajadores, según datos de CGT, CCOO y UGT, las organizaciones convocantes. En Madrid, la participación, según el sindicato anarquista, habría alcanzado un 70%. La protesta se produce tras dos años de negociaciones frustradas con la patronal. Según la CGT, este colectivo sufre las condiciones precarias de la subcontrata de servicios que hacen grandes empresas de ‘telemarketing’ como el Banco Santander, Movistar y Vodafone. “Queremos un convenio colectivo digno, sin jornadas parciales ni salarios de 700 euros”, precisan los convocantes.

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El responsable estatal de 'telemarketing' de la CGT, Santiago Alonso, en declaraciones a cuartopoder.es, ha indicado que la huelga de 24 horas está siendo “un éxito”, ya que se ha conseguido el objetivo de saturar algunas de las líneas telefónicas como las del Banco Santander, Telefónica y Vodafone incluso antes de que se lanzara por Twitter la campaña #SaturaTelemarketing, que ha llegado a ser 'trending topic'.

La jornada de huelga ha concluido en Madrid con una manifestación en la que han participado cientos de trabajadores, representantes sindicales y dirigentes políticos de la izquierda, entre ellos, Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, de Podemos, y el coordinador federal de IU, Alberto Garzón. Las manifestaciones se han repetido también en ciudades como Valencia, Barcelona, Sevilla o Valladolid,

Lós dirigentes de Podemos Iñigo Errejón y Pablo Iglesias, a la izquierda, y Alberto Garzón (tercer por la derecha), coordinador de IU, esta mañana, en la manifestación de los trabajadores de telemárketing. /
Lós dirigentes de Podemos Iñigo Errejón y Pablo Iglesias, a la izquierda, y Alberto Garzón (tercer por la derecha), coordinador de IU, esta mañana, en la manifestación de los trabajadores de telemárketing. /

Iglesias ha manifestado que el de los teleoperadores “es uno de los sectores más vulnerables de nuestro país, con muchas dificultades para organizarse sindicalmente y con unas condiciones de precariedad que deberían causar vergüenza”. Por su parte, Garzón ha indicado que los trabajadores del también llamado ‘telemarketing’ son la contracara de “los beneficios mutimillonarios de las grandes empresas del IBEX 35”.

La manifestación, que ha partido a las 12.00 de la Plaza del Emperador Carlos V y ha llegado a la Puerta del Sol de Madrid poco antes de las 14.00 horas, ha transcurrido de manera pacífica mientras resonaban consignas como: “Manos arriba, esto es un convenio” o “las teleoperadoras somos luchadoras”, ya que la mayoría de los trabajadores de este sector son mujeres.

En el acto final, ha participado el diputado de Podemos, Alberto Rodríguez, que ha reseñado que los trabajadores del colectivo de 'telemarketing' son “un ejemplo para el resto de la gente trabajadora de este país” y que “hay que romper con el mito de que los precarios y las precarias no se pueden organizar”.

Por su parte, la representante del sector de 'telemarketing' de CCOO, Montserrat Sánchez, ha incidido en que estos trabajadores representan “a cada uno de los sectores de la economía, de la sanidad, de los seguros” y ha señalado que todos los representantes políticos deberían secundar una huelga que sólo ha sido apoyada por Izquierda Unida y Podemos.

Los trabajadores de 'telemarketing', que denuncian una situación de absoluta precariedad laboral, llevan dos años negociando con la patronal y todavía no han llegado a ninguna acuerdo. Los principales escollos han sido la subida salarial, ya que la patronal ofrecía un aumento del 1% en 2016 a fecha de firma que los sindicatos se niegan a aceptar. Otros temas enquistados en las negociaciones han sido los contratos indefinidos y el exceso de jornadas parciales, que superan el 70 por ciento.

(*) María F. Sánchez es periodista