Pepe Álvarez: "Hemos visto que las cloacas del Estado van llenas y hay que limpiarlas"

Pepe Álvarez, secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT). / Efe

Pepe Álvarez (Belmonte, Asturias, 1956) vivió el pasado año su primer 1 de Mayo como secretario general de UGT. Desde entonces a hoy, el desacuerdo con la patronal sobre la negociación colectiva se mantiene, el gobierno ha reunido a los agentes sociales y al Pacto de Toledo para abordar una reforma de las pensiones y la corrupción se ha adueñado de la agenda política y mediática del país. A unas horas de la celebración del Primero de Mayo, le preguntamos al respecto.

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– ¿Está siendo suficientemente contundente la respuesta política, social y sindical al clima de corrupción generalizada que se vive en España? ¿Está justificada en su opinión una moción de censura?

– Niego que estemos asistiendo a una corrupción generalizada. Es cierto que asistimos a una concatenación de casos de corrupción, especialmente de dirigentes del partido del Gobierno, y es cierto que está generando alarma social, pero también alimentada por supuestas manipulaciones de la fiscalía o unidades policiales. Creo que la respuesta política corresponde a los políticos y deben ser ellos los que tomen las iniciativas que consideren y la moción de censura es una herramienta democrática de reprobación.

Ahora bien, quiero llamar a los trabajadores y trabajadoras a que acudan este Primero de Mayo a las calles para que reflejen su indignación ante una corrupción que parece que no tiene límites. A nadie se le escapa que esta manifestación se celebra en un momento en el que hemos visto que las cloacas del Estado van llenas y hay que limpiarlas.

– Los sindicatos ya convocaron en la pasada legislatura dos huelgas generales contra la reforma laboral ¿Es el momento de volver a recuperar esa estrategia ahora a la vista del aumento de la desigualdad, la precariedad y la pobreza?

– La huelga general es un instrumento al alcance de los trabajadores y trabajadoras que no podemos descartar nunca, pero que no está en nuestra agenda. Lo que hemos decidido es combinar la movilización y la negociación, la presión y el diálogo, y en esa estrategia debemos recordar que en diciembre emprendimos una campaña creciente de movilizaciones para lograr que se reabriera el diálogo social con el Gobierno y la patronal y, posteriormente, para desbloquear las negociaciones, y para exigir la puesta en marcha de políticas dirigidas a rescatar a las personas de la pobreza, crear empleo digno y con derechos, derogar las reformas laborales, recuperar el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones, garantizar el presente y el futuro de éstas, extender la protección social, promover una reforma fiscal integral, entre otras materias, como las 20 medidas urgentes que propusimos a los partidos políticos.

– ¿Esperan algo de las negociaciones con la patronal respecto a un acuerdo salarial?

«Hemos advertido a la patronal que
el tiempo de la negociación se
está acabando»

–  Esperamos llegar a un acuerdo y por eso instamos a la patronal a que plantee en la mesa de negociación su última propuesta que nos ha trasladado a través de los medios y por carta, para que podamos seguir negociando e intentar alcanzar un acuerdo, pero aún no lo han hecho. UGT y CCOO ya hemos advertido que el tiempo de negociación es limitado, y que se está acabando.

– ¿Están preocupados por los planes del Gobierno respecto a la reforma de las pensiones? ¿Por qué?

Estamos preocupados porque la mesa de diálogo social sobre las pensiones no avanza por culpa del Gobierno. UGT ha realizado propuestas realistas para acabar con el déficit de la Seguridad Social y afianzar la financiación futura: derogar la reforma del 2013 y garantizar el poder adquisitivo de las pensiones, erradicar el déficit de la Seguridad Social a través de las tres propuestas del sindicato que ahorrarían casi 15.500 millones a la Seguridad Social, asegurar la financiación del sistema vía impuestos y, por último actuar sobre el mercado de trabajo:  derogar la reforma laboral, mejorar la contratación, la estabilidad, los salarios, la cobertura por desempleo, el control de las horas extraordinarias, impulsar y mejorar la inspección laboral…

– ¿Ha mejorado o empeorado la situación de los trabajadores desde el pasado primero de mayo hasta este?

Si bien es cierto que se ha creado empleo, este es precario y temporal. Y mientras crecen la economía y los beneficios empresariales, la riqueza sigue sin repartirse. Todo esto se traduce en un aumento de las desigualdades. Y precisamente lo que decimos es que no hay excusas y que hay que repartir la riqueza ya.