Trabajar en vacaciones / El 58% de españoles reconoce haber contestado mails laborales durante sus vacaciones

La desconexión digital es una utopía para el trabajador español

MANUEL MORENO | Publicado:

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El 58% de los españoles ha contestado correos del trabajo desde su lugar de vacaciones este verano. / Pexels

Vuelta al cole, a la oficina, a los atascos o a coger el transporte público para llegar al trabajo. El mes de septiembre suele suponer el regreso a las obligaciones cotidianas y a la rutina diaria después de unos días de descanso, aunque cada vez la desconexión durante las vacaciones es menor.

La culpa, en parte, la tienen las nuevas tecnologías o, más bien, el uso que hacemos de ellas. Según una encuesta llevada a cabo por Trabajando.com, sólo el 39% de los trabajadores españoles ha desconectado por completo durante su último periodo vacacional. Más de la mitad de los que no lo han conseguido afirman que “tienen muchas obligaciones” o incluso reconocen que tienen “cierta adicción al trabajo”, lo que no les permite olvidarse de él durante sus días de descanso. Incluso dos de cada 10 personas asegura que no confía en la persona que le reemplaza y eso le hace sentir ansiedad durante sus días libres.

Sólo el 42% de los españoles es capaz de no mirar en su teléfono móvil los correos del trabajo cuando está de vacaciones

La realidad es que no se descansa por completo. Otro informe, elaborado por Ipsos, señala que sólo el 42% de los españoles es capaz de desconectar y no mirar en su teléfono móvil los correos del trabajo cuando está de vacaciones. Aunque a la mayoría de ellos sus empresas no les obliga “explícitamente” a que se instalen su cuenta en el dispositivo personal, muchos lo hacen justificándose en un “exceso de responsabilidad” o en la creencia de que así lograrán un ascenso o ser mejor vistos por sus superiores. De hecho, sólo uno de cada 10 españoles se siente capaz de olvidar el móvil en un cajón cuando está de vacaciones y no mirarlo bajo ningún concepto.

En otros países de nuestro entorno la realidad es bien distinta. Por ejemplo, en Alemania el 68% de los trabajadores asegura que desconecta cualquier función profesional de sus dispositivos electrónicos cuando llegan las vacaciones y que no vuelve a activarla hasta que no se reincorpora a su puesto de trabajo. En Reino Unido el porcentaje llega al 59% y en Bélgica, por ejemplo, al 53% de los asalariados.

Esta situación de adicción tecnológica al trabajo no sólo tiene lugar durante las vacaciones de verano sino que se reproduce también al finalizar cada jornada laboral o cuando llega el fin de semana. En ocasiones por culpa del propio empleado que no sabe –o no quiere- desconectar, pero otras veces tiene lugar por el requerimiento de jefes demasiado exigentes a deshoras. Para muchos trabajadores, recibir un mensaje de su superior a través de WhatsApp por la noche o un correo electrónico durante el fin de semana es una situación cada vez más frecuente y se encuentran ante la disyuntiva de responder para no quedar mal o ignorar el mensaje y atenerse a las consecuencias a la mañana siguiente.

La ley francesa ya obliga a las empresas con más de 50 empleados a que se negocie el “Derecho a la desconexión”

En otros países como Francia también nos llevan ventaja a la hora de regular este tipo de situaciones. Desde el 1 de enero de este año en el país vecino la ley obliga a las empresas con más de 50 empleados a que se negocie el “Derecho a la desconexión” de los mismos. No establece una normativa férrea sobre los casos y circunstancias en los que estaría prohibido ponerse en contacto con el trabajador fuera de su horario laboral, sino que deja a los comités de empresa que sean ellos quienes lo regulen y cumplan, pero sí que obliga a las grandes compañías a plantearse la cuestión y llegar a un acuerdo con sus trabajadores.

Aunque no establece ninguna obligación ni la imposición de sanciones y todo queda en la redacción de un “Código de Buenas Prácticas” en la compañía, supone un importante paso adelante y algunas firmas en el país vecino lo han incorporado a sus estatutos de trabajo. Por ejemplo, Michelin tiene un sistema para contabilizar las veces que un empleado es “molestado” fuera de su horario laboral y activa una alerta cuando se suceden cinco ocasiones.

Orange, por su parte, solicita a sus mandos directivos que no importunen a sus empleados salvo en casos establecidos como “extremadamente necesarios” y que favorezca la conciliación. Además, la compañía pidió a sus empleados que fijasen tiempos de no utilización de su sistema de mensajería electrónica, tanto en horario laboral (por ejemplo, durante una reunión, para facilitar el rendimiento) como fuera de él, para no ser molestados en su tiempo de ocio o descanso.

En España cualquier atisbo de una Ley de Desconexión Digital ha quedado en agua de borrajas

En España cualquier atisbo de una Ley de Desconexión Digital ha quedado en agua de borrajas. Tras conocerse el caso francés a principios de año, el PSOE planteó incluir una propuesta para defender una ley que impidiese que los trabajadores se viesen obligados a utilizar el móvil o consultar el correo una vez finalizada la jornada laboral. En Comú Podem registró en marzo en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley instando al Gobierno a regular el uso de los dispositivos digitales fuera de los horarios de trabajo y también Carles Campuzano, diputado del Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT), solicitó al Gobierno la necesidad de impulsar este derecho de los trabajadores en España, al igual que se había hecho en el país vecino.

Al requerimiento de Campuzano respondió la Secretaría de Estado de Empleo, que señaló que “se estaba estudiando la posibilidad de una regulación que reconociese el derecho de los trabajadores a la desconexión digital de su empresas, una vez finalizada su jornada laboral”. Sin embargo, no se ha vuelto a saber de las conclusiones obtenidas tras el citado estudio y la iniciativa que reclamaba un plan de uso de la tecnología fuera del horario laboral no ha llegado a ningún término ni ha logrado ningún beneficio para el trabajador español.

Desde entonces, en España, sólo algunas compañías, y de motu proprio, han negociado con sus empleados convenios colectivos que reconozcan el derecho a apagar el móvil fuera de la jornada laboral. Es el caso de la aseguradora Axa, en cuyo convenio, vigente hasta 2020, se especifica que “salvo causa de fuerza mayor o circunstancias excepcionales” se contempla el derecho de los trabajadores a no responder en horas que no sean laborales.

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  • Salba

    El convenio de AXA no recoge el “derecho” a no contestar al teléfono (se excluyó expresamente) sino sólo a correos y mensajes profesionales.
    Pero es que, además, ese convenio no aporta nada nuevo. El derecho a la desconexión digital no es el derecho a no atender el teléfono o el correo profesional fuera del horario de trabajo, eso ya está regulado en el Estatuto de los Trabajadores. Allí se regula la jornada laboral y las horas extraordinarias, por lo que el derecho a no trabajar fuera de la jornada de trabajo (que al final es de lo que estamos hablando) ya está recogido.
    El derecho a la desconexión digital consiste en no recibir llamadas o correos profesionales fuera de la jornada laboral, para no tener que elegir entre defender tus derechos o quedar bien con la empresa. Lo demás es vender humo.

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