ERC monta el debate contra las primas de la selección

El portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, y el diputado de esta formación política Francesc Canet han firmado una proposición no de ley para que la Federación Española de Fútbol suprima las primas a los futbolistas que formarán parte de la selección española en el mundial de Sudáfrica. Dicen que los premios o primas contrastan con la situación de crisis económica que padecemos y que si los jugadores ya reciben un estipendio suficiente por representar a la nación, ¿a qué viene esa previsión de pagarles una recompensa de 14 millones de euros si ganan el mundial?

Canet sabe bastante de fútbol, pues fue jefe de prensa adjunto de esa competición en los Juegos Olímpicos de Barcelona-92, y aporta un argumento conmovedor: “Los 550.000 euros que recibirán cada uno de los 22 jugadores (el entrenador cobrará el doble) equivalen a lo que percibiría un mileurista a lo largo de toda su vida laboral”.

Tanto al diputado gerundense como a su jefe Ridao, esa cifra de casi 100 millones de las antiguas pesetas por jugador les parece desproporcionada “por tan sólo tres semanas de trabajo”, según dicen. Ni siquiera Alemania paga unos premios tan altos, aseguran. Y en consecuencia van a pedir a todos los grupos políticos que se retraten y apoyen su propuesta de “prima cero” a los chicos de Vicente del Bosque.

Publicidad

 El planteamiento de ERC no contempla ni una graduación de las recompensas económicas por llegar a los cuartos de final, a la semifinal o a la final. Tanto da si ganan como si pierden, si nos alegran la vida con el éxito como si nos la entristecen con el fracaso. Aquí se juega por los colores, por la bandera de España, no por la pasta, vienen a decir sin considerar que se puede jugar por ambas cosas y no pasa nada.

Como la política deportiva es una competencia asumida desde hace un año por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en fuentes de La Moncloa señalan que alguna gestión hará para atemperar la posición de ERC y que comprendan que la selección es una de las pocas cosas que todavía nos puede proporcionar alegrías colectivas.

Cierto es que los jugadores más humildes o de las categorías inferiores las pasan canutas para cobrar sus sueldos y que varios clubes de segunda B que no reciben el maná televisivo ni el patrocinio publicitario les deben más de 4 millones de euros, pero con la politización de la selección y la proyección desde el Parlamento de esa imagen de que Del Bosque y sus chicos son unos peseteros, se resuelve todo. Eso seguro.