Rajoy tiene amortizado el 'no' y sus contradicciones

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(Actualización)

A Rajoy no le pesa el “no” a las medidas de recorte del gasto, para reducir el déficit público y, según ha comentado con  sus allegados, las posibles críticas a esa decisión, aparentemente contradictoria, están “amortizadas”. El propio Rajoy lo trasladó a algunos de sus más próximos antes de que el PP anunciase oficialmente que votaría “no” a la convalidación del decreto en el que el gobierno ha plasmado el drástico recorte del gasto, que contempla la congelación de las pensiones a partir de 2011, la rebaja de sueldos de los funcionarios y posterior congelación salarial o la liquidación del cheque-bebé.

La decisión se tomaba en el PP a última hora de la tarde del martes, después de un largo debate sobre los pros y los contras de un rechazo a los recortes propuestos por el gobierno de Zapatero, reclamados hasta la saciedad por el PP y negados hasta la extenuación por el PSOE. Y, según asegura uno de los miembros del comité de dirección del PP, Rajoy llegó a la conclusión que, para los populares, el voto negativo sólo puede traer consecuencias positivas o, en el peor de los casos, irrelevantes. Antes de llegar a ella, sin embargo, asistió a un Comité de Dirección, el pasado lunes, en el que prácticamente todos sus miembros (9 en total, incluido el propio Rajoy) a excepción de él mismo, apostaron abiertamente por el voto en contra. Él, según aseguran algunos de sus asistentes, todavía le daba vueltas a la abstención.

Asegura el mencionado dirigente popular que Rajoy, tras unos primeros días de indecisión, llegó a esta conclusión: “si votamos en contra del decreto, es posible que algunos de nuestros socios europeos, empresarios españoles o banqueros no lo entiendan, estén en desacuerdo e incluso nos critiquen, pero si, pese a nuestro voto contrario sale adelante con la abstención de los nacionalistas, se les olvidará rápidamente”. Otra de las opciones barajadas por la cúpula del PP y por el propio Rajoy es la de que ni siquiera los nacionalistas ofreciesen su abstención para sacar adelante el famoso decreto. “Pero en este caso –afirma el mencionado miembro de la cúpula popular- Mariano es consciente de que si el Parlamento tumba el decreto, está tumbando definitivamente al gobierno. Y eso también nos va bien”.

La votación para convalidar el decreto ha sido de las más reñidas de la legislatura, aunque se confirmaron las intenciones que anoche mantenían todos los grupos y no se logró  tumbar al gobierno, aunque sí se le hizo ver el abismo de cerca. La foto que arrojó la votación fue la de una victoria por la mínima, por un voto. En total, 169 votos procedentes de los escaños socialistas, a favor del decreto, frente a 168 votos en contra (153 del PP, 1 de UPyD, 1 de Na Bai, 2 del BNG, 5 de ERC-IU-ICV y 6 del PNV). Los 13 votos restantes (10 de CiU, 2 de CC y uno de UPN) son los que, con su abstención, hicieron posible la aprobación del decreto. Han sido los miembros del Grupo Vasco los responsables de convertir una votación que se presentaba dura y difícil para el Ejecutivo, obligado a votar en solitario, en una votación del altísimo riesgo. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, hacía público el sentido del voto en la tarde del miércoles, tras conocer las posiciones de todos los grupos, y el anuncio desataba los nervios en las filas socialistas. Acababan de perder el colchón de las 6 abstenciones peneuvistas con el que contaban. De hecho, hacia el final del día de ayer, el secretario general del grupo socialista, Eduardo Madina, se encargaba personalmente de enviar un mensaje a todos los teléfonos móviles de los diputados y ministros con escaño en el Congreso  para conminarles a asistir sin falta a la votación.

Pero el PNV, según aseguran fuentes de su cúpula dirigente, se veía forzado por las circunstancias en esta ocasión, puesto que en paralelo a la votación que se celebró en el Congreso, tuvo que afrontar una comparecencia del lehendakari, Patxi López, que presentó la aplicación de las medidas de reducción de déficit y recortes varios en el Parlamento de Vitoria. El PNV, que mantiene una línea crítica con la política económica del Gobierno vasco, no estaba dispuesto a asumir el la incoherencia que supone oponerse a las medidas del lehendakari (que seguirán en buena medida las pautas marcadas por Zapatero y plasmadas en el decreto) y al mismo tiempo, en Madrid, abstenerse y sumarse al pelotón de nacionalistas que, si bien no han querido ir del brazo del gobierno, sí se han prestado a allanarle el camino con su abstención

Finalmente, con la certeza de que los nacionalistas se abstendrían en la votación y el decreto saldría adelante pese a los votos en contra del PP, Rajoy daba anoche la orden de votar en contra, pero solicitar, asimismo, que el citado decreto se tramite como Proyecto de Ley, de modo que se puedan incorporar enmiendas al texto. Esa fue la segunda parte de la votación, en la que los intereses del PP coincidieron con los de los partidos de izquierda e incluso de los sindicatos, que aspiraban a forzar alguna rectificación por parte del Ejecutivo. Sin embargo, esta iniciativa también fue derrotada por un solo voto de diferencia, con idéntico resultado al registrado en la votación del plan de ajuste.

Hoy jueves se ha dado la paradoja de ver votando a PP e IU juntos en el rechazo de unas medidas que ambos consideran, o al menos así lo afirman, demasiado agresivas. Pero no ha sido la única, ya que los partidos nacionalistas que, con su abstención, han permitido la aplicación del decreto (inmediata, desde el mismo momento de su aprobación) son los mismos que votaron recientemente contra parte de esas medidas, en una iniciativa parlamentaria sin carácter vinculante.

1 Comment
  1. Jarry says

    el editorial de Felix Madero ha estado muy interesante esta mañana, sobre salgado, las medidas, el congreso, y toda la actualidad politica.

    escucharlo aqui
    http://www.puntoradio.com/popup/audio.php?id=43101#

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