IU-ICV pide a Zapatero que no venda más misiles a Israel

No se resentiría la industria española de la defensa si el Gobierno cumpliera e hiciera cumplir las normas que impiden exportar armamento y munición a los países en conflicto y que no respetan ni los derechos humanos ni las convenciones de Ginebra que protegen a los humanos. Esto dicen los diputados de IU-ICV Gaspar Llamazares y Joan Herrera en una proposición no de ley en la que piden al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero que suspenda de una vez las ventas de armas a Israel, Tailandia, Sri Lanka, Marruecos, Colombia y Guinea Conakry.

El preceptivo informe que el Gobierno debe enviar cada año al Parlamento sobre las exportaciones de armamento y material de doble uso llegó el 4 de junio al Congreso y reflejó el “buen comportamiento”, como dicen los expertos, de la exportación de armamento, pues creció un 44% en 2009 respecto al año anterior y alcanzó la apreciable cifra de 1.346,5 millones de euros.

La alarma cundió entre quienes desde hace años vienen reclamando la aplicación del código ético de la Unión Europea, plasmado en la ley de 2007, al comprobar que se vendieron aviones a Tailandia por 50 millones de euros y munición de calibre inferior a 20 milímetros por valor de 155.000 euros, pese al conflicto que mantiene con Camboya y a la represión militar y policial que sufren sus habitantes.

Publicidad

A Sri Lanka se vendieron bombas, torpedos, cohetes y misiles por valor de 1.290.000 euros, pese al conflicto con los Tigres Tamiles, la reclusión de 250.000 personas y los asesinatos de miles de civiles.

A Israel se exportó material por valor de 800.000 euros, de los que 624.000 correspondían a bombas, torpedos, cohetes y misiles como los que emplearon en enero de 2008 contra la población civil encerrada y masacrada en la Franja de Gaza.

A Guinea Conakry se mandaron cartuchos, municiones y otro material por valor de 4.100.000 euros, pese al golpe de Estado perpetrado por los militares en 2008 y a la brutal represión de la población civil.

La proposición no de ley de IU-ICV denuncia las ventas de material de Defensa a Colombia por más de 30 millones de euros y a Marruecos por una cantidad similar, con una importante partida de vehículos todo-terreno para uso militar y policial.

La iniciativa tal vez se discuta en la comisión de Asuntos Exteriores después del verano  y Herrera da por supuesto que será rechazada con el habitual argumento de que las restricciones no están justificadas, pues los gobiernos luchan contra terroristas –categoría en la que también se incluye a los habitantes del Kurdistán turco–, y además perjudican a nuestra industria. Eso sin contar que siempre habrá otros suministradores.

El perjuicio económico es mensurable; se cifraría en 116 millones de euros si el Gobierno no hubiese autorizado esas ventas citadas. El perjuicio humano no trasciende, y si se publica, se subsana con una declaración y a continuación se olvida. En su función teatral, los gobernantes no alcanzan la altura piadosa y moral de los actores de las viejas piezas de teatro indio que terminaban diciendo: “¡Que todos los seres vivos puedan vivir libres de dolor!”.