POLITIK: democracia para niños, que no para tontos

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Acaba de salir una novela gráfica (que es como llaman ahora a los cómic largos y con más enjundia que muchos textos sin dibujos) que dará que hablar o debería. Se llama POLITIK, El Manifiesto Gráfico (*). La parte gráfica es de Màriam Ben-Arab, a la que no tengo el gusto de conocer más que por sus obras. La parte escrita es de Emma Reverter, una periodista y escritora catalana que lleva años viviendo en Nueva York y es amiga mía. Digo esto como aviso para navegantes. Los que me van conociendo ya se habrán dado cuenta de que yo no elijo los libros por los amigos. Más bien es lo contrario, elijo los amigos por sus libros. Escribir cosas interesantes es una de las maneras más rápidas y seguras de ganar mi afecto.

Emma y Màriam, Màriam y Emma, han creado un personaje entrañable, digno de habitar una tira cómica de prensa de esas que te ayudan a empezar o acabar bien el día. Este personaje tiene cinco años y se llama Apolo, como el dios griego, y a simple vista parece un cruce transgénico de la Mafalda de Quino y el Principito de Saint-Exupéry. Carbura en él una inocencia aviadora que lo sobrevuela todo con terquedad y curiosidad; desde los raros efectos que en el mundo de los niños tiene la crisis de los adultos hasta, y sobre todo, cómo se come el fascinante y espeso mejunje de la política.

Apolo pregunta de todo, mayormente a sus abuelos Cronos y Rea, con los que comparte nombres olímpicos cargados de intención. A través de su ingenuo erre que erre vemos la democracia como recién lavada por los ojos de un niño. Como si nosotros también la viéramos por primera vez. Y nos paráramos por primera vez a pensar si eso que nos parece tan obvio lo es en realidad tanto.

Espero que Emma no se mosqueara conmigo cuando le pregunté si su Apolo era para adultos o para el público infantil. Sin duda como introducción a qué es y qué debería ser la democracia, las alegrías de la corrupción y la crispación, el peligro de los prejuicios y de bajar la guardia cívica, POLITIK no tiene precio. De inmediato pensé: se lo voy a regalar por Navidad a todos mis sobrinitos. “Me alegro de que te guste”, me contestó la autora, enigmática, cuando le vine a sugerir si se pensaba meter a J.K. Rowling de la política. Me quedé sin saber si estaba apelando a mi lado más Hogwarts o deliberadamente me quería dejar con la duda.

El caso es que la ingenuidad, cuando se combina con la inteligencia, es una herramienta colosal para conocer el mundo. Un arma de construcción masiva. No en vano Apolo viene de Grecia, como la misma democracia y como los primeros filósofos que atinaron a saber que no sabían nada. Para que muchos años después William Blake todavía pudiera afirmar, maravillado, que toda sabiduría empieza con el estupor.

Apolo se entera de que la democracia ateniense no era perfecta porque no podían votar todos. Su abuela pacientemente le explica las categorías que quedaban excluidas. Y de repente Apolo pregunta si podían votar los niños. Y la abuela, sobresaltada: “No, los niños, no”…dándose cuenta apenas entonces del sobreesfuerzo que va a ser, con semejantes premisas, venderle las bondades democráticas a un niño.

A Apolo se le pide que compre unas libertades de las que aún apenas participa. A los lectores adultos de POLITIK se nos desafía en cambio a merecer aquellas que ya tenemos. Pero que a menudo ejercemos con una dejadez….Olvidando a menudo que una “posición privilegiada” en el espacio y en el tiempo como la que ocupamos debería comportar un plus de responsabilidad.

La vuelta de tuerca, de perspectiva y de extrañamiento que POLITIK da a nuestra realidad democrática de cada día, poniendo ingenua pero implacablemente el dedo en la llaga, es de especial utilidad para los productores y consumidores de prensa. Se nota que la autora textual de esta novela gráfica viene del periodismo y conoce bien y a fondo sus miserias. Como el peligroso pragmatismo de “las cosas son así” y “todo el mundo lo hace” se abre camino en las redacciones y en las mentes, embotando el sentido crítico y de la decencia. Incluso el de la utilidad misma del trabajo. Impagables las páginas, que reproducimos aquí, donde un periodista parece Superman simplemente por desempeñar su labor sin aceptar presiones de ningún tipo, ni de los enemigos más poderosos, ni de los más zalameros amiguetes.

Por cierto que las creadoras de POLITIK no se han olvidado de redondear su moraleja periodística con una página donde la opinión pública, airada, reacciona y reivindica y agradece el buen periodismo objetivo, el que le cuenta las cosas como son y no como las quiere oír quien sólo aspira a que le lleven de la nariz con una argolla sectaria, cada uno la suya. Que la democracia, como Hacienda, somos todos. Y se defiende igual en la redacción que en el quiosco; en la urna que en el Parlamento; en el plató de televisión que en el salón de casa con el mando a distancia. Eso es lo que con su cotidiana sonrisa de oreja a oreja nos recuerda Apolo.

* Las páginas de POLITIK. El Manifiesto Gráfico que ilustran el post se publican por cortesía de sus autoras.

2 Comments
  1. Aprendiz de Periodista says

    Maravilloso, estoy deseando localizarlo en las librerias. Me parece a primera vista una atractiva mezcla entre periodismo, politica y mitologia-historia. Además, tomar a Mafalda como referencia le garantiza el exito seguro entre aquellos que admiramos la obra de Quino y tenemos ansias de más, incluido también de cambiar el mundo.

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