Después de la tormenta viene… la coña

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Nunca hace demasiado frío para pasear al perro. / Reportaje gráfico: Anna Grau

Con la que está cayendo en el mundo parece criminal hablar de cualquier cosa que no sea la que está cayendo, ya lo sé. Y sin embargo a veces vale la pena reservarse y recordar que después de la tormenta siempre viene (con suerte) la calma. Incluso puede venir la coña.

Baste contemplar las siguientes estampas, tomadas todas en la ciudad de Nueva York después de la tormenta de nieve del siglo. O de la década. O por lo menos la más fuerte desde que servidora de ustedes vive aquí. Ya se sabe que, igual que en tiempos cuando nevaba en Madrid nevaba en toda España, a día de hoy la nieve en Nueva York se hace sentir en todo el mundo.

Paseando al gato 'on the rocks'. / A. G.

Sea local o global, les aseguro que fue una tormenta de alcance, y que lo sigue siendo cuando la nieve vuelve a caer. Lo cual no obsta para que el humor neoyorquino florezca bajo la nieve. Por ejemplo en este cartel pegado a un poste, en el que se hace publicidad un paseador o paseadora de perros. Seguro que los habeis visto en las películas de Woody Allen, patrullando la parte alta de la ciudad con varios chuchos de postín en cada mano. Parecería un negocio de poco futuro en las actuales condiciones climatológicas, pero ya se ve que hay quien no se arredra y dice que la calle es suya, no importa el frío que haga.

Otra cosa es que opina la parte contratante de la primera parte, es decir, el animal que hay que sacar de paseo. Aunque sin duda los hay valientes. Y hasta originales, como este que ha sacado a pasear no al perro, sino al gato.

Buscándose la vida en el parque. / A. G.

Parecía que la tribu animal neoyorquina más beneficiada por la tormenta iban a ser las ratas, por aquello de que la basura ya la recogerá Rita. Sin embargo las ardillas también han hecho un digno papel.

Pero el rey de la creación y de la picaresca sigue siendo el hombre. Aquí abajo vemos a un señor pidiendo la voluntad en medio de la nieve. Llevaba un cartel donde aseguraba ser un voluntario que fue a trabajar en las labores de rescate del 11-S y que enfermó y ahora no tiene a nadie que le pague una pensión ni que le cuide. Indignados con el sistema le dimos cinco dólares. Pero fue vernos sacar la cámara y esconder raudo el papel. ¿Por timidez o por no quedar inmortalizado metiéndola doblada?

Afectado por el 11-S o casi. / A. G.

El Empire State con nieve en la agujita, allá al fondo.

El Empire 'on the rocks'. / A. G.

Y un Empire State de nieve, con su soldadito de plástico y todo. Para los ojos de águila: el cartel publicitario del fondo es de un negocio muy cachondo, unos guardamuebles que siempre hacen anuncios con carga política. Este por ejemplo dice: "si almacenas tus cosas fuera de la ciudad de Nueva York, se te pueden volver republicanas"

El Empire, más 'on the rocks' aún. / A. G.

Aquí una parejita tomando la fresca.

Pareja neoyorquina super 'cool'. / A. G.

Y otra parejita muy fresquita admirando las vistas.

Otra parejita super 'cool'. / A. G.

Un detalle coquetón para acabar: alguien se entretuvo en dejar esta tetera de nieve sobre una mesita en la High Line.

El Tea Party 'on the rocks'. / A. G.
1 Comment
  1. Anna Grau says

    Rectifico, perdón: el anuncio del guardamuebles cachondo lo que dice textualmente es: «hasta que vuelta a ser seguro hacer un tea party», se entiende, hasta que invitar a tomar el té no tenga connotaciones ideológicas. El eslógan que menciono en el texto es de otro eslógan de la misma marca. Otros ejemplos: cuando Sarah Palin se presentó, aparecieron anuncios de esta gente ofreciéndose a almacenar las cosas de aquella gente «cuyo armario es tan grande como su experiencia política» (la de Palin).

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