La reconstrucción de la izquierda

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Cayo Lara saluda a Llamazares, en presencia de Centella, ayer sábado, a su llegada al auditorio Marcelino Camacho. / Manuel H. de León (Efe)

Hace una semanas recibí un correo de IU que comenzaba, más o menos, así: “Un grupo de personas pensamos que ha llegado el momento de impulsar un proceso de acercamiento y convergencia de todos los sectores y sensibilidades de la izquierda para ir conformando una respuesta unitaria y eficaz a la situación que vive nuestro país de países”.

El correo remitía a un extenso llamamiento, del que subrayé este párrafo:

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“Lo que está ocurriendo es una inmoralidad flagrante y contraria a los principios más elementales de la democracia y de la justicia social. Pero si se quiere evitar no se puede hacer frente a esta situación con el silencio, con la desunión entre las personas que se sienten comprometidas con la justicia social y con la dignidad de todos los seres humanos. No es posible hacer frente a esta situación sin un consenso amplio, coordinado y sin exclusiones entre quienes se oponen a ella y sufren sus consecuencias”.

Confieso que no fue esta retórica unitaria y antineoliberal la que despertó mi curiosidad, sino los abajo firmantes y la diversidad de procedencias ideológicas de un proyecto que, a primera vista, me había parecido un nuevo intento de IU y del PCE de reconstruir la izquierda tras el aparente agotamiento de su proceso de refundación.

Me sorprendió ver juntos, en una misma lista, a Julio Anguita y a Santiago Carrilloenemigos íntimos desde la penúltima escisión comunista– o a dirigentes del Bloque Nacionalista Galego –el histórico Xosé Manuel Beiras, entre ellos–, de ATTAC, de Izquierda Alternativa, de Socialismo 21, de Izquierda Republicana, del partido navarro Batzarre –hasta hace bien poco integrado en Nafarroa Bai–, de grupos feministas, de ecologistas e, incluso, del propio PSOE.

Para satisfacer mi curiosidad me acerqué ayer sábado al auditorio Marcelino Camacho, donde se celebraba la Asamblea constituyente de lo que se ha dado en llamar Mesas de Convergencia. Primera decepción: los históricos Carrillo, Anguita y Beiras habían excusado su asistencia por diferentes motivos; el de este último, ciertamente de peso: su elección como portavoz nacional de un nuevo partido nacionalista gallego, Encontro Irmandiño.

La ausencia de Anguita estaba compensada con una sobrerrepresentación de todas las sensibilidades de IU y del PCE. Cayo Lara, José Luis Centella, Gaspar Llamazares, Inés Sabanés, Gergorio Gordo… De todos ellos sólo intervino el primero. Lara arrancó los primeros aplausos cuando reveló que en su reciente entrevista con el presidente del Gobierno este reconoció que no habrá cambio de la injusta ley electoral hasta que los populares no estén de acuerdo, “lo que significa que prefiere que el PP llegue a La Moncloa antes de que haya más parlamentarios de izquierda”

Eligio Hernández, tras su intervención de ayer en la asamblea. / Francisco Frechoso

El testigo de Carrillo lo recogió uno de sus seguidores más significados, el gallego Rafael Pillado. Cuando pregunté si había más carrillistas me contaron que se encuentran inmersos en un intenso debate que les puede conducir al abandono de las filas socialistas por la deriva “neoliberal” del partido que lideran a medias Zapatero y Rubalcaba.

Del PSOE también hubo un destacado representante, el ex fiscal general del Estado, Eligio Hernández, que trajo el saludo de “la izquierda y el republicanismo intelectual canarios”, reivindicó la figura de Pablo Iglesias y lamentó que en las organizaciones políticas se condene “a la marginación” a los discrepantes. Parece que es uno de ellos y que no le van muy bien las cosas en el socialismo insular. Indagué por si había más socialistas y apenas saqué en claro que “algunos sectores” de la corriente Izquierda Socialista tienen el mismo debate que los carrillistas.

Pese a lo que pudiera parecer, el protagonismo del acto, conducido por el presidente de ATTAC-España, Carlos Martínez, no lo tuvieron los políticos, sino los intelectuales que han promovido este movimiento de “izquierdas y antineoliberal”: el economista Juan Torres López, quien clamó desde el estrado por llevar a cabo “una cruzada contra la banca y las grandes empresas que roban y matan”; el sociólogo Armando Fernández Steinko, uno de los principales artífices del proyecto, o el también sociólogo Tomás Rodríguez Villasante, que hizo una aclaración reveladora: “Esta no es una tarea para unos meses ni para unas elecciones, es una tarea de largo aliento”.

¿Tan largo que no se vaya a concretar en las próximas elecciones generales? –pregunto a un dirigente de IU.

Algo se tiene que haber concretado para entonces –me responde.

¿Cómo es posible que en una convergencia de la izquierda no estén Equo e ICV? –sigo preguntado.

Los dirigentes de Equo no responden a nuestras llamadas y en ICV no quieren saber nada porque van por otro camino.

Aspecto que presentaba ayer el auditorio. / F. F.

Entre tanto, los promotores responden a las preguntas de los asistentes –más de 1.000, si es que en el auditorio cabe un millar–. Les aclaran que no es un movimiento elitista, sino de abajo a arriba, que lo importante es la constitución de mesas de convergencia en pueblos, ciudades y comunidades y que sólo cuando haya un tejido social suficiente se constituirá una dirección de ámbito nacional.

Cuando abandono el local de CCOO, con cuya dirección se mostraron inclementes la mayoría  de los oradores por haber firmado el pacto social, me dan la lista actualizada de los firmantes: “más de 2.000 en este momento”, me dicen. En mi obsesión nominalista sigo subrayando nombres: Carlos Berzosa, Viçens Navarro, Francisco Fernández Buey, Almudena Grandes, Ignacio Ramonet, Rosa Regás, José Luis Sampedro, Salce Elvira

Y me preguntó si habré asistido al enésimo intento baldío de reconstruir la izquierda o, verdaderamente, a la colocación de la primera piedra para levantar un nuevo edificio sobre las ruinas.

12 Comments
  1. inteligibilidad says

    Lastima el cierre un tanto pesimista… Yo soy optimista: muchas personas quieren cambios y muchas necesitan información y un lugar de debate. Si más allá de todo partidismo esto lleva a que la gente común tenga más información al alcance de la mano y más herramientas (de nuevo a su alcance) para poder enfrentarse y defenderse de esta crisis y de la manipulación ¡bienvenidas sean las mesas de convergencia!

  2. Zaratustra says

    La idea los junta y ellos se pegan y después se apalizan.

  3. Alfredo says

    ¿Izquierda Republicana? ¿Quién? ¿Rodero, Herreros o algún otro sinvergüenza, ladrón y falso adláter? Si es así, IR no estuvo, esos no son IR así se empeñen para no pagar en la Justicia lo que nos deben.

  4. poeta1969 says

    no te fies ni un pelo de esa lista…Carlos Berzosa???? vamos…que ese tío de izquierdas? ya…y yo soy george clooning!

  5. Jonatan says

    El otro día escuché de un inglés profesor de inglés afamado y exitoso que los españoles somos pesimistas y que ese pesimismo nos impide hacer mucho de lo que seríamos capaces. Creo que lleva razón. Un buen comienzo sería reconocerlo y derribar el obstáculo. Honradez y ganas: eso es lo que hace falta.

  6. oceemilio@yahoo.es says

    Mal se puede refundar la izquierda cuando desde la dirección de IU, y del PCE, se dejan fuera a los luchadores de toda la vida, apoyando a los oportunistas.

  7. Tosco says

    Lo más decepcionante de los comentarios es que la daga de la exclusión por cualquier memed, termina siendo el sello de la izquierda. Mientras arrancan huevos algunos observan que las pecas del de al lado le resultan antiestéticas. Castrados pero dignos ginetes.

  8. Rosario Muriel Codes says

    Que la izquierda necesita reconstrucción hace tiempo que lo vengo confirmando de arriba abajo. ¿Veremos el descalabro en Córdoba? Sera el detonante…

  9. Cape says

    La izquierda tiene que darse cuenta que el rollo del puño en alto ha muerto. Que su discurso ya no llega, que no vende ni convence.

    En mi opinión deberían cambiar de rumbo y mucho y sobre todo, enfocarse en las municipales, por que, con este sistema electoral, en las generales poco tienen que hacer.

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