Zapatero cree en el embargo y las bombas para doblegar a Gadafi; Rajoy lo duda

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Zapatero mira a LLamazares, tras la intervención de este en la sesión de ayer martes. / Chema Moya (Efe)

Si descontamos un grito de “no a la guerra” cuando el presidente Rodríguez Zapatero terminó de exponer las razones que le han llevado a participar en el castigo al dictador libio Muarmar el Gadafi para evitar “que siga masacrando a su pueblo”, la pegatina que lució Gaspar Llamazares con el mismo lema y el episodio que protagonizaron algunos pacifistas que se habían colado en la tribuna después de que la abandonara la presidenta de Irlanda, Mary MacAlesse, el debate sobre la intervención bélica en Libia tuvo bien poco de belicista. Sólo el líder del PP, Mariano Rajoy, pronunció la palabra “guerra”.

– ¿Cómo interpreta la decisión de Zapatero? –Pregunté a Rajoy en el Manolo, que es un bar cercano al Congreso, al que acudió con Soraya y los dirigentes del grupo a almorzar frugalmente.

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– No tenía más remedio que volver a la comunidad internacional y lavar sus culpas del pasado –me contestó.

– ¿Cree que la operación Amanecer de la odisea va a resolver algo?

– Esa es mi duda.

– He escuchado su intervención y tengo la impresión de que el presidente no ha aclarado sus dudas sobre el mando y los objetivos.

– Estamos en el ya veremos, pero date cuenta de que sólo nueve de los veintiocho miembros de la OTAN han dado su apoyo. Ni Portugal ni Italia aportan fuerzas.

Rajoy escucha, ayer, la intervención de Zapatero. / Emilio Naranjo (Efe)

El cronista no se había percatado de estos datos que Rajoy utilizó en la tribuna para poner a Zapatero contra las cuerdas.

– Del “no a la guerra” pasamos a la guerra está para usarse…

– Ahí no entro; los suyos le juzgarán –contesta en referencia a los electores socialistas.

De la comparecencia del jefe del Gobierno para solicitar el preceptivo permiso del Congreso anoté la frase de que “estamos interviniendo en Libia para defender a los ciudadanos de los ataques de las propias fuerzas libias”, según el principio humanitario adoptado por el Consejo de Seguridad en 1970, y plasmado en la resolución 1973 aprobada el jueves, con la abstención de Rusia y China.

De las respuestas del presidente a las dudas de los intervinientes sobre la unidad de mando y la eficacia de la operación, quedó claro que España ha situado sus cuatro F-18 bajo el mando estadounidense y sus efectivos navales –una fragata, un submarino y un avión CN235 de patrulla naval-- bajo la coordinación del mando norteamericano de la OTAN, mientas no se decida lo contrario. Y que el presidente de la Liga Árabe ya ha rectificado sus denuestos contra los bombardeos aliados.

El objetivo en esta primera fase del amanecer de la odisea, con un mes de duración para las fuerzas aéreas y noventa días de vigilancia naval del bloqueo, consiste en destruir los aviones, machacar los aeródromos, inutilizar las bases terrestres, volar los cuarteles y enviar al fondo del mar los barcos del dictador libio en cuanto se muevan. Si la "medicina" no es suficiente y no abdica y abre paso a un proceso constituyente de división de poderes y elección popular de las nuevas autoridades, como está ocurriendo en los vecinos Túnez y Egipto, se discutirá la aplicación de nuevas dosis.

Zapatero confía en que el bloqueo de fondos, el embargo de suministros y la molienda de los aviones que le vendió Francia, los carros Leopard que le suministró Alemania y los rádares, munición y tecnología que le proporcionó España –nuestro tercer cliente de material de defensa y doble uso-- sea suficiente para Gadafi abandone el poder sin tener que echar pie en tierra para expulsarle por la fuerza.

Pero como bien manifestó Llamazares, el presidente no sabe si en esta odisea del siglo XXI vamos de Troya a Itaca o en dirección contraria. Lo único cierto es que Obama ha rechazado una intervención terrestre en Libia y aunque la izquierda aparezca dividida –IU y BNG contra la intervención, ICV y ERC a favor-- se va abriendo paso su tesis, convertida en evidencia, de que occidente, más que proteger a la población de las matanzas del sátrapa, interviene para preservar sus intereses económicos y para que el proceso democrático en el mundo árabe no se le escape de las manos.

3 Comments
  1. Roberto says

    Estoy de acuerdo con Rajoy en que ZP ha optado por bombardear porque tenía que demostrar su alineación con los yankis después de lo de Iraq. Podía aportar bases y punto. Pero ha ido más allá. Quien le ha visto y quién le ve. Si la guerra es larga le veremos pedir el voto para ganarla. Si no, al tiempo.

  2. José says

    La Coherencia es un atributo que tienen las personas a las que atribuimosw credibilidad. En Rajoy, brilla por su ausencia. Es de marrulleros criticar el sí de ZP a la guerra contra Libia y aplaudir el de Aznar a la de Irak a la que nunca los PPeros llamaron Guerra.
    N.B. Se llama marrullero a quien intenta engañar a los demás en beneficio propio. Rajoy, lo es.

  3. Natalie says

    No, Rafa: la mala es pensar que echen a Rajoy si ZP veuvle a ganar, y entonces vuelva Aznar, o Rato regrese de Washington, o pongan a Espe o Acebes.En poledtica, la ley de Murphy es muy chunga.Aqued en Catalunya la cosa se diversifica. No es que tengas que buscar terceras vedas: es que hay cinco (seis, si contamos Ciutadans Per Catalunya), y ninguna mata especialmente. A ver que9 pasa en Izquierda Unida cuando haya que buscarle sustituto a Llamazares. La cosa, a deda de hoy, este1 entre Rosa Aguilar y mi hermano. 🙂

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