Zapatero fuerza el retraso de las primarias

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Chacón y Rubalcaba, a su llegada a Lorca, el pasado día 12. / la-moncloa.es

El pasado martes, el presidente del Congreso, José Bono, comunicó en la Junta de Portavoces que el Gobierno le había confirmado que habrá Debate del Estado de la Nación y que será en julio, aunque sea mes de vacaciones parlamentarias. Eso sí, concretó, “no antes del día 11” de ese mes.

Inmediatamente, los portavoces hicieron sus cábalas sobre el significado de las fechas y las repercusiones del calendario marcado por José Luís Rodríguez Zapatero. Todos, salvo el PP, que no quiere que las vacaciones veraniegas relajen la tensión política y los ecos de su victoria en las municipales y autonómicas del 22-M, esperan que el debate se produzca los días 12 y 13 (martes y miércoles), de manera que el siguiente pleno, el obligado para debatir las resoluciones que presenten los partidos, se celebre entre los días 19 y 21 y puedan irse a la playa cuanto antes. Porque si el debate se retrasa una semana, dicen, acabarán su actividad en la última semana de julio y Zapatero les habrá fastidiado el mes completo. Sólo les quedará agosto. Y eso si les queda. Porque el PP no quiere que las Cortes respiren y, además de los plenos extraordinarios, seguro que solicitará que en agosto se reúna la Diputación Permanente.

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Pero eso de las vacaciones, tal y como anda el calendario, será para todos menos para los parlamentarios del PSOE. Una vez el presidente del Gobierno y secretario general del partido ha decidido las fechas del debate, lo que queda claro es que las primarias que reclamó para elegir el nuevo candidato socialista a la presidencia no se celebrarán en junio, como dijo el vicesecretario general José Blanco que convocaría el Comité Federal en su reunión del 28 de mayo.

La elección de julio para el debate conlleva que para entonces el candidato no puede estar nombrado. Ello supondría que Mariano Rajoy, los nacionalistas conservadores Josep Antoni Durán Lleida, Josu Erkoreka y Ana Oramas, y la izquierda de Joan Ridao y Gaspar Llamazares, por no citar a los portavoces del Grupo Mixto, se dirigirían todo el debate al candidato y ningunearían al presidente Zapatero en una de las pocas intervenciones estelares que le quedan antes de abandonar La Moncloa. No será el caso.

De hecho, me aseguran que el leonés quiere sacar las garras en julio, aprovechando que se habrá alejado definitivamente el peligro del rescate europeo de España porque se van a aprobar las nuevas reformas laborales, especialmente la regulación de la negociación colectiva, la economía volverá a crecer aunque sea levemente en el segundo trimestre y el empleo estacional del turismo habrá generado, posiblemente, la primera cifra oficial de reducción, aunque raquítica, del paro. Además, a la vista de la debilidad del Gobierno que van a conllevar los resultados del 22-M, los nacionalistas pactarán numerosas resoluciones que devuelvan la imagen de estabilidad parlamentaria del Ejecutivo y le den oxígeno al PSOE para que llegue a las generales de marzo con la fuerza suficiente como para impedir que el PP consiga mayoría absoluta, algo que les aterra.

Es muy posible que Zapatero escenifique en el debate su personal canto del cisne porque es casi seguro que los Presupuestos se prorrogarán porque el apoyo de CIU y el PNV no llegará tan lejos con elecciones a la vuelta de la esquina. Y que, por eso, haya decidido que las primarias sean para el verano, en agosto o septiembre, lo que conllevaría por otro lado que tuvieran la menor repercusión política en un país necesitado de olvidarse de todo en el estío, aunque sea en su pueblo por falta de presupuesto vacacional. Eso, claro, si al final se celebran las primarias, que a saber. La corriente de los partidarios de dejarlo correr o pactar un candidato único sigue creciendo. Pero si el 22-M se produce una debacle, ese torrente puede convertirse en un auténtico tsunami. José Antonio Griñán ya lo ha advertido: “Las primarias son beneficiosas, pero para la oposición”. Y el propio Alfredo Pérez Rubalcaba anda comentando, según sus allegados, que si hay más de una candidatura a lo mejor no se presenta.

1 Comment
  1. Joan says

    Que se vayan por donde han venido y nos dejen en paz. Vaustéalamierda. ¡Se entera!

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