España, campeona en reinserción de talibanes

Entrega de armas de los talibanes a las tropas españolas desplegadas en la región de Badghis, en Afganistán. / mde.es

No siempre llegan malas noticias del frente. Por una vez –y para alegrar el Día de las Fuerzas Armadas que tuvo lugar ayer en Málaga, sin desfile, pero con música, demostraciones y con asistencia de los Reyes, los príncipes de Asturias, el presidente andaluz José Antonio Griñán y la ministra Carme Chacón–, hay que decir que la provincia afgana de Badghis, bajo responsabilidad de las tropas españolas, encabeza la reinserción de insurgentes talibanes. Y hay que añadir que si las cosas siguen así, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero estaría en disposición de anunciar la vuelta a casa de los 1.400 militares antes de que empiece la campaña electoral para las próximas elecciones generales.

El lunes, 23 de febrero, un grupo de 70 insurgentes armados con fusiles, pistolas y un lanzagrandas, se presentó ante las autoridades locales y provinciales en Qala-i-Naw y entregó sus armas en presencia del coronel Juan Sevilla, que manda el contingente español. A continuación llegó otro grupo de 46 guerrilleros talibanes e hizo lo propio. El gobernador, Delbar Jan Arman, les dio la bienvenida, se alegró de que hayan elegido el “camino de la paz” y acusó a los cabecillas de la insurgencia de engañar al pueblo en beneficio propio y de “dificultar la vida de la gente con sus mentiras”. Los reinsertados procedían del distrito de Qadis, otra baldosa del mosaico afgano ganada para la paz.

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Tras la desaparición de Osama Bin Laden y en medio de la anunciada “ofensiva de primavera”, la provincia “española” es la que más reinserciones registra con cargo al Programa de Paz y Reintegración, al que el Gobierno español ha comprometido 100 millones de euros. Desde noviembre pasado, 492 talibanes han entregado las armas a cambio de la amnistía y la ayuda para rehacer sus vidas y volver a sus pueblos. El apoyo incluye cursos de formación para los que quieren aprender un oficio y convertirse en “personas de provecho”, como se dice en España, donde hay muchas cosas que hacer pero no hay trabajo ni de soldado; como ha explicado Chacón al diputado del PP Arsenio Fernández de Mesa, desde hace más de dos años se cubre el cien por cien de las plazas de tropa y marinería.

Siguiendo con las buenas noticias hay que añadir que también el jefe de la misión de Naciones Unidas en Líbano, el general español Alberto Asarta, trajo el martes buenas nuevas a la ministra Chacón, a la que, según su departamento, aseguró que “se van alcanzando los objetivos de la resolución 1701 de la ONU” y que “los cascos azules están apoyando el despliegue de las Fuerzas Armadas libanesas al sur del río Litani para conseguir una mayor seguridad en esta zona fronteriza con Israel”. El militar ilustró a la ministra sobre el impacto que puede tener en Líbano la explosiva situación de Siria y los acuerdos entre Hamás y Al Fatah en Palestina. España tiene 1.100 soldados en Líbano. En cambio, el frente libio anti Gadafi sigue estancado.