El Gobierno asume la presencia de Bildu en las elecciones generales

Carlos Salvador, diputado de UNP, durante una intervención en la tribuna del Congreso. Efe

No sé si con ese nombre o con otro, pero antes de seis meses llegará Bildu y tendrá grupo propio aquí, en el Congreso”, ha pronosticado con desagrado y susto Carlos Salvador, diputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN) que ve en peligro sus votos. “Algo tendremos que hacer para que este fenómeno no siga creciendo”, ha afirmado.

El fervoroso Salvador, que hizo estas reflexiones la semana pasada en la sede parlamentaria, quería levantar una liebre que de momento sigue agazapada, pues Bildu no ha manifestado si concurrirá a las próximas generales. El dirigente socialista vasco José María Benegas no duda de que se presentarán y pueden obtener grupo parlamentario en Madrid. Otros diputados del PSE-PSOE y del PNV estiman que la coalición podría obtener de tres a cuatro diputados entre el País Vasco y Navarra. El ministro de la presidencia, Ramón Jáuregui, cree “positivo” que hayan llegado a la democracia por convencimiento, aunque sea treinta y cinco años después.

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Aunque nadie duda de la demostrada vocación parlamentaria de Eusko Alkartasuna, está por ver si los demás componentes de la izquierda patriótica vasca realizan un análisis coincidente. Según Jáuregui, sería muy conveniente que la izquierda abertzale asumiera la democracia como algo irreversible, pues significaría el fin de ETA.

Jáuregui replicó a las críticas de Salvador contra los socialistas de Tafalla y Rada por haber permitido alcaldías de Bildu en ambas localidades recordando que UPN gobierna en Navarra gracias al apoyo del PSN-PSOE, y garantizó “una vigilancia rigurosa y minuciosa” sobre los miembros de la coalición “porque sabemos quién hay detrás”. Pero, sobre todo, quiso reafirmar el mensaje de que “estamos más cerca que nunca del final de la violencia”, con dos años sin atentados, kale borroka y sin extorsión.

Para conseguir “un final de todos y para siempre”, el Gobierno solicita a los partidos “inteligencia, firmeza y unidad”. La inteligencia debe servir para explicar que “quizá no haya otro final posible”; la firmeza es necesaria para que la democracia no sea burlada de nuevo, y la unidad es conveniente para dar continuidad al proceso de Bildu y hacerlo irreversible. Y lógicamente, esto implica la aceptación de las candidaturas de Bildu no contaminadas en las elecciones generales.