Rajoy consigue que todo el PP cierre filas con las listas del 20-N

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Rajoy saluda a la atleta Marta Domínguez, candidata del PP al Senado por Palencia, el pasado sábado en Salamanca. / pp.es

El líder del PP, Mariano Rajoy, sabe por experiencia que la división interna es lo que más se castiga por los electores. De manera que, a la hora de elaborar las listas electorales para el 20-N, ha optado por la generosidad y, aunque podía, no se ha vengado casi de nadie. De quienes le hicieron la cama en el Congreso Nacional de Valencia de 2008, sólo ha dejado fuera del paraíso a quien venía ejerciendo como portavoz de Exteriores en el Congreso, Gustavo Arístegui, por quien se sintió afectadamente traicionado porque sólo unos meses antes, para hacerle un favor a Jaime Mayor Oreja, su valedor, le había colocado en esa tierra de cuneros en que se ha convertido la provincia de Zamora.

También ha aprovechado para dejar apartada a Esperanza Aguirre, su adversaria de entonces, quien esta vez no ha agitado las aguas madrileñas para impedir que vaya al Parlamento Alberto Ruiz Gallardón, que ya no tiene en perspectiva la sucesión del liderazgo que pretendía ostentar para alcanzar su sueño de ser presidenta de España. La ha dejado tan en la cuneta que los próximos a la presidenta madrileña aseguran que ha colocado a diez personas suyas en la lista de Madrid. Aparte de que considere suya, como lo hace, a Cayetana Álvarez de Toledo, quien habría que adscribir más a la que llaman en Génova “cuota Aznar”, de los nombres que cita sólo sale está en puestos de salida. Las demás (Cristina Cifuentes, Esteban Parro, Pilar Marcos, Carmén Alvarez Arenas, Isabel Martínez Cubels, Carlos Izquierdo, Ángel Garrido e Isabel Díaz Ayuso) van por detrás del puesto 21 y lo tienen más crudo que un filete tártaro.

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Por lo demás, los grandes adversarios ya le habían allanado el camino abandonando el Congreso tiempo atrás. El último, Ángel Acebes. El penúltimo, José María Michavila. El primero, Eduardo Zaplana. Aunque, curiosamente, Rajoy se ha permitido el lujo de colocar a una diputada ex zaplanista en el número 9 de la lista de Valencia, un puesto de salida.

Pero donde más eficazmente ha ejercido Rajoy su generosidad, acorde con sus intenciones unificadoras de cara a los comicios, ha sido pactando a fondo con su predecesor José María Aznar, quien arremetió duramente contra él en Valencia hace tres años. Por un lado, de acuerdo con Ruiz Gallardón, que será ministro de seguro, el líder del PP ha dado paso a su esposa, Ana Botella, para que tome la alcaldía de Madrid, uno de sus sueños personales. Por otro, ha pactado con él a cambio de colocar a quienes ejercieron de críticos contra su liderazgo bajo el manto protector tanto de Aznar como de Esperanza Aguirre. Eso sí, los ha metido a todos en Madrid al tiempo que debilitaba a los postulados por la presidenta de la Comunidad.

Se trata de Carlos Aragonés, Gabriel Elorriaga, Cayetana Álvarez de Toledo y, aunque se trata de una figura no adscrita “sensu estricto” al ex presidente, el que ya era diputado por Vizcaya, Ignacio Astarloa. Todos ellos temían abiertamente que les quitaran de las listas. Sobre todos ellos ha servido de protectora la sombra de Aznar, quien, por cierto, sigue colocando en Murcia, de cuatro, a su fiel secretario general de FAES, Jaime García-Legaz.

El Congreso de Valencia también ha estado presente en las listas en el sentido contrario. Rajoy ha sabido agradecer su apoyo a quienes, en Madrid, se colocaron a su lado en contra de Esperanza Aguirre. Los más destacados son la ex presidenta de la Asamblea madrileña, Elvira Rodríguez, y el cabeza de lista por León, Alfredo Prada, a quien Rajoy ha venido mimando tras encargarle montar organizaciones y celebrar congresos del PP en innumerables países del mundo, desde Argentina a Japón o los mismísimos Estados Unidos donde, por cierto, contó con la ayuda personal de Aznar.

1 Comment
  1. Adinda says

    RL disse:Pablo.Penso eu que ne3o. Me1s, ate que se prove o contre1rio.Fico aqui imnnaaigdo cigomo mesmo.O que3o grandioso seria para nf3s, vermos nestas imagens os paraquedistas saltarem de um C-390, uma fragata da Classe Barroso equipada com armamentos nacionais, os veedculos de desembarque de tropa tendo sido oriundos dos Urutu em versf5es mais modernas, os equipamentos de cada soldado ser totalmente moderno e eficaz, de fabricae7e3o prf3pria, enfim.Temos capacidades totais para isso. Acredito que com o novo PND, em um futuro de me9dio prazo, passaremos a ver cenas como estas um pouco diferentes.Se je1 causa orrulho ver tudo isso sendo registrado e levado a sociedade brasileira pelos meios de comunicae7e3o, imagine quando efetivamente a prf3pria sociedade estiver totalmente inserida na queste3o de defesa como prevea o ministro Mangabeira Unger.O orgulho e o sentimento de patriotismo, ire3o levar ne3o apenas soldados a campo de treinamento e guerra, e sim toda uma nae7e3o.Abrae7e3o.

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