El Plan B del PSOE: Madina, el sucesor

Alfredo Pérez Rubalcaba y Eduardo Madina, a su derecha, durante un acto celebrado por los socialistas vascos en San Sebastián el pasado día 22. / Javier Etxezarreta (Efe)

Cuando algunos barones socialistas forzaron la supresión de las elecciones primarias y provocaron la designación de Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato del PSOE a las elecciones del 20-N, estaban convencidos de que el resultado obtenido por su partido, con Rubalcaba al frente, sería bastante mejor de lo que pronostican las encuestas. Entonces, pensaban que Rubalcaba sería también el mejor líder posible del PSOE de cara al futuro, porque no todo empieza ni termina el 20-N. Por aquel entonces, Rubalcaba insistía en que lo suyo no era transitorio y que "Estoy aquí para quedarme". Sin embargo, hoy, con la perspectiva de un batacazo electoral morrocotudo a la vuelta de la esquina y la necesidad de celebrar un Congreso Federal dentro de unos meses, ya se empieza a hablar del sucesor del sucesor. La secuencia es la siguiente: Rubalcaba es el sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero en la candidatura del PSOE, pero no parece que ni él ni quienes fueron sus valedores hace unos meses para nombrarle candidato, tengan intención de presentar su candidatura a la secretaría general del PSOE si el descalabro electoral es tan grande como apuntan los sondeos. En este punto, la actual cúpula dirigente del PSOE ha empezado a buscar otro sucesor. Y, según han confirmado varios miembros de la actual dirección socialista a cuartopoder.es, el que cuenta con la aprobación y los parabienes de buena parte de la actual cúpula del PSOE es el socialista vasco Eduardo Madina.

Uno de los miembros de la Ejecutiva socialista consultado por este periódico, asegura haber oído del propio Rubalcaba su decisión de no aspirar a convertirse en secretario general del PSOE en su próximo Congreso Federal. ¡Qué lejos queda ese "estoy aquí para quedarme!". Si a eso se añade el hecho de que tanto el actual vicesecretario general del PSOE, José Blanco, como el presidente andaluz y líder del PSOE en esta Comunidad, José Antonio Griñán, entre otros muchos, ven cada vez más cuesta arriba la posibilidad de mantener la candidatura de Rubalcaba sin contestación alguna en el futuro Congreso si obtienen un mal resultado electoral el 20-N, la conclusión está servida: los actuales dirigentes socialistas preparan ya su plan B. Y ese plan pasa por alguien "joven, con discurso político, con ideología, que conozca bien el partido, el Parlamento y que esté allí como diputado tras el 20-N", asegura otro destacado líder regional.

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El retrato robot, que podría coincidir con otros diputados o diputadas del PSOE, en este caso, está elaborado "por encargo", porque el nombre que va de boca en boca entre los que hoy aún mantienen poder en la estructura orgánica del PSOE, es el de Eduardo Madina. A punto cumplir los 36 años, Madina, nieto de minero y militante del PSOE desde los 17, como lo fuera también su abuelo, cumple con todos los requisitos: es joven, tiene discurso y hasta pedigrí en la familia socialista; conoce bien las estructuras del PSOE, puesto que, además de militante, fue líder de las Juventudes Socialistas del PSE. Ostentaba, precisamente, ese cargo cuando la banda terrorista ETA, el 19 de febrero de 2002, colocó una bomba lapa en su vehículo que, al estallar, le provocó, entre otras heridas, la amputación de su pierna izquierda y lo convirtió en una más de entre los centenares de víctimas directas de la banda. Además, Madina conoce a la perfección el Parlamento, donde ha sido secretario general del Grupo Socialista, a propuesta del propio Zapatero, desde el año 2009, y también el Parlamento Europeo, donde trabajó anteriormente como técnico. Licenciado en Historia
Contemporánea y Master en Integración Europea y Relaciones Internacionales, Madina presenta también un currículum académico atractivo, para sus promotores, de entre los cuales, el más entusiasta es el propio Zapatero, según apunta otro dirigente del PSOE.

Con todo, de cuajar la operación de promoción de Eduardo Madina hasta convertirlo candidato en firme a la secretaría general del PSOE en el próximo Congreso, la operación Chacón, que secunda el PSC, se complicaría y mucho, "no solo por el componente emotivo - apunta un dirigente de los socialistas catalanes - sino porque en el PSOE todavía hay mucha gente que no puede admitir en su imaginario de líder socialista a una mujer... ¡y encima catalana!".