Batalla en el PSOE: Andalucía decide entre un vasco y una catalana

Ramón Jáuregui, ayer, durante una rueda de prensa en el Palacio de La Moncloa. / Javier Lizón (Efe)

Como quiera que la política no es una ciencia exacta, los socialistas, abrumados por la derrota electoral y por la conveniencia de despedir cuanto antes a José Luis Rodríguez Zapatero, se han impuesto un congreso tan ordinario como urgente para decirnos que aquí no ha pasado nada aunque haya pasado mucho. Y han dibujado un triángulo, según el cual, los vascos, los andaluces y los catalanes se disponen a jugar sus bazas. José Antonio Griñán admira mucho al vasco Ramón Jaúregui, y estará dispuesto a orientar sus huestes hacia él a cambio de la cuota de poder que corresponde a la federación andaluza, básicamente, la secretaría de organización del PSOE para Susana Díaz, una mujer con fuerza y fuste que para nada recuerda a la cuestionada Leire Pajín.

Los vascos están dispuestos a dirigir el PSOE con Jaúregui, un valor seguro, como candidato a la secretaría general, habida cuenta de que Eduardo Madina, al que llaman Edu para resaltar su juventud, se está tentando la ropa ante el reto. Es verdad que Madina tiene 36 años, o sea, dos más que Felipe González cuando en aquel polideportivo del barrio parisién de Suresnes fue elegido secretario general del PSOE. Y también es cierto que entonces (1974) había un objetivo, conquistar la libertad, y ahora se trata de fijar un trípode que permita a los socialistas decir que tienen un líder, un programa y una organización federal, abierta y unida.

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Puesto que en los análisis del PSOE ya figura la previsión de que Mariano Rajoy, que no tiene un pelo teñido de tonto, se lance a la yugular de la banca y deje el programa opositor de Rubalcaba sin destino, pues para obligar a la banca a excarcelar la pasta hay que estar en el Gobierno, los socialistas empiezan a cuestionar al candidato derrotado como agente del futuro. Lo lógico, según admiten personas cercanas al periclitado jefe de organización, Marcelino Iglesias, que va de portavoz al Senado, es que las federaciones se pronuncien por Carme Chacón con Rubalcaba de número dos o por Jaúregui o Madina con Rubalcaba en la retaguardia.

También es posible que las oligarquías regionales del PSOE decidan cerrar el 38 congreso con un pacto lampedusiano para que todo siga igual, es decir, con Rubalcaba de secretario general y cómodo opositor denunciante de esos recortes sociales que ni en Madrid, Galicia, Cataluña, Valencia, Castilla- La Mancha… han reportado un solo voto al PSOE. Entre tanto, las terminales mediáticas y los interesados peones de Chacón ya han irrumpido con ofertas en Andalucía por si quisieran apoyar a esa ministra en funciones que ganó la guerra de Libia sin disparar un tiro y de la que dicen que es “todo vídeo” pero tiene mucho carisma por sí, para España y la Humanidad.