Siete partidos parlamentarios sólo podrán hacer una o dos preguntas a Rajoy en 4 años

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El presidente del Congreso, Jesús Posada, conversa con el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ayer martes, durante la reunión del Grupo Parlamentario Popular. / Fernando Alvarado (Efe)

Los parlamentarios, como su nombre indica, están para hablar. Pero una cosa es parlamentar y otra preguntar al presidente del Gobierno con luz y taquígrafos en las sesiones de control al Ejecutivo. Aunque preguntar no es ofender, ¿por qué ha de dar cancha Mariano Rajoy a esas minorías autonómicas que disputan el voto al PP en Canarias, Asturias y Navarra? Eso, de ninguna manera. Con la premisa de que al enemigo ni agua y al indiferente, la legislación vigente, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha condenado a las formaciones ideológicamente afines al PP como Coalición Canaria, Unión del Pueblo Navarro y el Foro Asturias de Francisco Álvarez Cascos a no poder formular más de dos preguntas al jefe del Gobierno en los cuatro años de legislatura.

La “política del champiñón”, que consiste en mantener a determinada gente a oscuras y ha sido tradicionalmente aplicada por los militares, se apoya en este caso en una distribución injusta de las preguntas al Gobierno en las sesiones de control. El PP se ha otorgado a sí mismo 10 preguntas a los miembros de su Gobierno en cada pleno. Si comparamos ese cupo con la única pregunta que permitirán formular a IU-ICV-CHA, enseguida vemos la racanería en el trato al más de millón y medio de votantes de la Izquierda Plural en relación con los 10,7 que votaron al PP. La desproporción aumenta si comparamos el trato a esta formación con el que recibirá el PSOE.

En todo caso, la decisión de distribuir las 25 cuestiones de las sesiones de control al Gobierno a razón de 10 para el PP, 10 para el PSOE y una para cada uno de los cinco grupos restantes, ha provocado bastante malestar en la izquierda del PSOE y, sobre todo, en el Grupo Mixto, que cuenta con 18 diputados de ocho formaciones diferentes. La negativa del PP a que Amaiur tenga grupo propio ha llevado a sus siete diputados a aplicar en el seno del Mixto una proporcionalidad en la designación del portavoz de un mes por cada diputado, lo que permite a la formación vasca llevar la voz cantante durante siete meses, hasta septiembre, y después irá ERC, el BNG, Coalición Canaria y los cuatro restantes.

Según el cálculo de la portavoz canaria Ana María Oramás, los partidos con tres o dos diputados, como es su caso, sólo podrán preguntar dos veces a Rajoy en toda la legislatura. Los que tienen un diputado podrán hacerlo una vez si tienen suerte, pues el presidente sólo responde a tres preguntas por pleno. Si en el pecado va la penitencia, la negativa a que Amaiur tenga grupo propio no librará a Rajoy de la interpelación y el incordio de Iñaki Antigüedad y Xavier Mikel Errekondo.

La formación independentista vasca se ha adjudicado las portavocías de las comisiones relacionadas con el trato a los presos de ETA: Justicia e Interior, y con la crisis económica: Economía y Competitividad y Hacienda y Administración Territorial. Y para no levantar recelos ha ofrecido al siguiente, Alfred Bosch, de ERC, que asista a la Comisión de Secretos Oficiales si el PP no le veta. También contará con 3 asistentes de los 9 del grupo. Los asistentes contratados para la legislatura son 86 para el PP, 47 para el PSOE, 9 de CiU, 9 del Mixto, 6 de Izquierda Plural, 4 del PNV y otros tantos de UPyD.

4 Comments
  1. Zaratustra says

    Pueden preguntarle lo que quieran: no va a contestar.

  2. chinto says

    Como no le pregunten al calvito Montoro, al marrullero ni le verán en el hemiciclo. ahora pasó de ejercer de avestruz a ejercer de Autócrata desprogramado.

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