Rubalcaba premia a Guerra, Chaves y Barreda con presidencias parlamentarias

El candidato a la secretaría general del PSOE, Alfredo Perez Rubalcaba, ayer, en Valencia. / Juan Carlos Cárdenas (Efe)

El único diputado que mantiene su escaño desde las primeras elecciones democráticas del 15 de junio de 1977 y, además, ha sido el más votado de su circunscripción, Sevilla, en todas las elecciones, las últimas incluidas, se llama Alfonso Guerra González. Aunque solo fuera por reconocimiento a la sabiduría y experiencia, incluso los más zorrocotrocos de la derecha gobernante entenderían que siguiera presidiendo, como en las dos últimas legislaturas, la Comisión Constitucional, que institucionalmente es la más importante de la Cámara legislativa. Pero no. La derecha ha negado al principal partido de la oposición y, nominalmente a Guerra, que en sus largos paseos nocturnos con el fallecido Fernando Abril Martorel fue el auténtico artífice de la Constitución española de 1978, la presidencia de la Comisión Constitucional. A cambio, de acuerdo con el jefe de filas y candidato a la secretaría general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, dirigirá la Comisión de Presupuestos, que en las dos últimas legislaturas presidió Jesús Posada.

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Los conservadores han ofrecido asimismo a los socialistas las presidencias de  la Comisión del Pacto de Toledo y de control de RTVE. Por una extraña paradoja o ironía de la política, la comisión encargada de velar por las pensiones estará presidida por Manuel Chaves, el expresidente andaluz contra el que el PP ha arremetido incansablemente en la última legislatura por los infiltrados en los expedientes de regulación de empleo con vistas a la jubilación anticipada, el famoso eregate andaluz. La Comisión de Control de RTVE será presidida por otro expresidente autonómico, el castellano-manchego José María Barreda.

Aunque no consta que Guerra se haya decantado a favor de Rubalcaba en la pugna con Carme Chacón por la secretaría general del partido, si bien ha dicho que la catalana lo tiene más difícil por pertenecer al PSC, un partido que siempre ha reivindicado su independencia del PSOE, tanto Chaves como Barreda respaldan la opción de Rubalcaba, de modo que, aunque parezca una lectura sesgada, se puede afirmar que el jefe de filas parlamentarias ha premiado a sus seguidores pese a la neutralidad que quiso demostrar absteniéndose de intervenir en el debate del miércoles sobre el primer tijeretazo de Mariano Rajoy.

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Por lo demás, el Grupo Socialista ha criticado la cicatería de los conservadores en el reparto de las presidencias de las comisiones. Si habitualmente la Comisión Mixta para las relaciones con la Unión Europea correspondía al principal partido de la oposición, en esta legislatura el PP se la ha reservado para sí. La de Exteriores será para CiU, cuyo presidente, Josep Antoni Durán i Lleida, la ejerció menos que el vicepresidente José María Benegas la pasada legislatura. A Gaspar Llamazares, de IU, le gustaría seguir presidiendo la de Sanidad, aunque la disposición del PP a cederla es escasa o muy escasa. Como ya es sabido, las de Vivienda y Ciencia y Tecnología han desaparecido, del mismo modo que los respectivos departamentos ministeriales.