Rajoy y Rubalcaba se reconcilian

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Apretón de manos en La Moncloa, el pasado 25 de mayo, antes de comenzar la última reunión oficial que Rajoy y Rubalcaba han mantenido. / la-moncloa.gob.es

Fuentes del PP y del PSOE lo confirman y los hechos no los desmienten: populares y socialistas acaban de enterrar el hacha de guerra, tras más de un mes de enfrentamiento abierto y de incomunicación entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Esta vuelta a las relaciones fluidas y a la comunicación frecuente entre ambos se ha empezado a plasmar en acuerdos parlamentarios (el primero se produjo el jueves pasado, con el voto favorable del Grupo Socialista al Plan de Estabilidad del Gobierno y tendrá su continuidad en la sesión del próximo martes, cuando el Grupo Popular vote a favor de una Proposición no de Ley auspiciada por el PSOE en favor del crecimiento y la creación de empleo) y culminará con la inminente renovación de los órganos constitucionales, que llevan años, en algunos casos, pendientes del acuerdo entre ambos partidos para poder ser renovados.

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La ruptura entre ambos líderes y sus respectivos partidos se produjo (en esto coinciden populares y socialistas ) a cuenta de la renovación del Consejo de RTVE, aunque la versión de unos y otros varía sensiblemente. Según los populares, tras la reunión que mantuvieron ambos líderes el pasado mes de febrero, Rajoy dio a Rubalcaba el nombre de Francisco Campos, para que meditase su posible nombramiento por consenso como presidente del ente público. Pero el líder del PSOE jamás contestó a la propuesta, por lo que el Gobierno, entendiendo que era un intento de bloquear el proceso de renovación del órgano, decidió cambiar la ley y permitir el nombramiento de los miembros del Consejo de RTVE por mayoría absoluta y no cualificada (como exigía la norma que se aprobó  y se puso en práctica durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno). "Todavía estamos esperando una respuesta del PSOE, pero, obviamente, no tenían ningún interés en cambiar las cosas en RTVE, porque les venía muy bien tal como estaban", señala una fuente monclovita. Casualmente, con la mayoría absoluta del PP y la connivencia de CiU (que sienta a su consejero en el ente público) se cambió la ley y se nombró presidente a Leopoldo González Echenique.

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Según la versión del PSOE, el nombre de Francisco Campos, fue solo una primera propuesta dada por Rajoy y nunca llegó a reclamar respuesta. Se habían dado de plazo hasta finales de junio para proceder a la renovación de todos los órganos constitucionales y habían convenido no volver a tratar el asunto de RTVE hasta después de la celebración de las elecciones andaluzas. Pero, fuentes de la dirección del PSOE aseguran que, tras estos comicios, Rajoy, aprovechando una sesión de control al Gobierno, desveló una reunión secreta entre ambos y le acusó de bloquear la renovación del Consejo de RTVE. Apenas una semana después y alegando el obstruccionismo de los socialistas, el Gobierno anunció el cambio de la Ley. Aquel quiebro inesperado de Rajoy no sólo sorprendió, sino que indignó a Rubalcaba. "Alfredo decía que nunca le había pasado algo igual", explica un miembro de la dirección socialista. Desde el PSOE sacan ahora sus propias conclusiones: "El PP se ha empeñado en que su mal resultado en las elecciones andaluzas -asegura una dirigente del PSOE- se debe no a sus errores, sino a los informativos de TVE. Por eso le entraron las prisas por cambiar las cosas en la televisión y dinamitar el sistema de nombramientos por consenso".

El desencuentro desembocó en una agria polémica y un rosario de reproches mutuos que se prolongaron durante algo más de un mes, hasta que mediado el mes de mayo, Rubalcaba ofreció públicamente diálogo a Rajoy "para pactar una política de recuperación y de crecimiento que defendamos con la misma voz en Europa". Con esa parte del discurso de Rubalcaba se quedó Rajoy, porque, tanto populares como socialistas son conscientes de que sus nuevas conversaciones se circunscriben a un diálogo sobre políticas de Estado que hay que defender ante la UE, pero no cambian sus discrepancias en lo referente a la Reforma Laboral, los recortes en materia de Sanidad y Educación o la amnistía fiscal. Las líneas rojas se mantienen, pero Rajoy y Rubalcaba han retomado el diálogo, para proyectar una imagen de unidad hacia el exterior.

Ahora, el líder del PSOE ya no podrá repetir eso de "yo no tengo el móvil del Rajoy", como respondió en una entrevista radiofónica cuando le preguntaron por su voluntad de retomar el diálogo con el Gobierno, más allá de su declaración pública de intenciones. Rajoy le llamó entonces y le sigue llamando en estos días. De hecho, fue el propio Rajoy quien informó a Rubalcaba por teléfono de la postura que iba a defender Luis de Guindos en la reciente videoconferencia con el Eurogrupo e incluso le anunció sus intenciones de viajar a Polonia a ver el partido de la seleción española contra Italia. Esas llamadas, a su vez, han abierto paso a una serie de contactos entre la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, y la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ambas encargadas de encauzar de nuevo la renovación de los órganos constitucionales. Las dos han empezado a poner en común algunos perfiles, aunque sin poner nombres sobre la mesa, según fuentes del PSOE y del Gobierno. En sus conversaciones, por ejemplo, se ha hablado del perfil del futuro Defensor del Pueblo y la posibilidad de que sea una mujer quien ocupe ese puesto en el futuro.

En cuanto al ámbito parlamentario, son los portavoces del PP y del PSOE, Alfonso Alonso y Soraya Rodríguez, respectivamente, quienes se ocupan de buscar acuerdos. El primero se producía la pasada semana: populares y socialistas acordaban una postura común que conjugaba la estabilidad presupuestaria y la lucha contra el déficit con políticas de crecimiento y creación de empleo. El acuerdo parecía cerrado: el PSOE iba a votar a favor de la Ley de Estabilidad propuesta por el Gobierno a cambio de que se admitiese una enmienda transaccional propuesta por el PSOE en la que apostaba por políticas de crecimiento y creación de empleo. Pero hacia las 22:30 horas de la noche del miércoles, Alonso informaba a Soraya Rodríguez de que la fórmula pactada no convencía al Gobierno y proponía desgajar esa propuesta del PSOE y convertirla en una Proposición no de Ley que el Grupo Popular se comprometería a votar en el Pleno. El acuerdo quedó cerrado de ese modo y el jueves el PSOE votó con el PP. La segunda parte, llegará en la sesión del martes, cuando el PP vote a favor de la Proposición no de Ley que defiende el PSOE. Estos parecen ser los cimientos de una nueva etapa de acuerdos, que excluye las  reformas en la sanidad y la educación, la reforma laboral, o la amnistía fiscal, donde se mantendrán las diferencias.

Por otra parte, aunque el gobierno aún no ha desvelado cuál será su decisión final sobre la subida del IVA, en el PSOE ya trabajan sobre una propuesta de reforma del impuesto, puesto que, en palabras de uno de sus dirigentes, "la subida del IVA va a ser inevitable, pero hay muchas maneras de hacerlo. Nosotros –añade– intentaremos pactar con el PSOE la forma menos lesiva de hacerlo". Los socialistas ya trabajan sobre una propuesta para ponerla sobre la mesa de negociación cuando el Gobierno anuncie definitivamente su intención de aumentar el impuesto. Rajoy y Rubalcaba vuelven a hablar y ambos partidos mantienen el diálogo limitado, sí, pero diálogo al fin y al cabo.

2 Comments
  1. José says

    El Marrullero pide ahora «papas». No se le deben dar hasta que reponga todos nuestros derechos, pisoteados por su PPercracia fascista. Tiene que devolver el dienrto recortado en Sanidad, educación, pensiones….

  2. Chinto says

    No basta con eso, José. tiene que regalar las tijeras de podar, poner de patitas en la calle a la Mato, al pelado de Educación, a la ministrilla de empleo y al calvito de Hacienda Montoro. (Por lo menos).

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