El Grupo Socialista se borra de la revista de Guerra

Portada del último número de la revista.

Como todo son desgracias en la casa del pobre, han saltado chispas en el Grupo Parlamentario Socialista por la decisión que algunos atribuyen a la portavoz Soraya Rodríguez y otros al presidente Alfredo Pérez Rubalcaba de cortar la suscripción de la revista teórica Temas de Hoy, dependiente de la Fundación Sistema y de la que es gran impulsor y valedor Alfonso Guerra.

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¿Quién rayos ha cercenado el pago de la suscripción del medio centenar de ejemplares de la revista a sus señorías? ¿Quieren que los diputados no se enteren de lo que piensan los intelectuales y hermeneutas del partido? ¿Les molesta la publicación acaso porque en el último número denuncia la “involución laboral” y apuesta por una banca pública frente a la especulación a costa de la deuda soberana, la política de austeridad y depresión para exprimir al límite el sudor de los ciudadanos a mayor gloria de la casta bancaria y de los patronos de la cancillera Merkel?

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En la dirección del Grupo Socialista nadie sabe ni se atreve a aclarar por qué rayos han suspendido la suscripción a la revista mensual de pensamiento y análisis científico y cultural. Vale que de antemano conozcan las teorías de José Félix Tezanos, catedrático de la Universidad estatal de Educación a Distancia y más visto que el tebeo, que se hayan cansado de escuchar a Francisco Fernández Marugán, al que echaron de las listas extremeñas en pago de los servicios prestados, que no quiera saber lo que dice Carlos Berzosa,  exrector de la Complutense, la primera Universidad de este país, sobre “recortes y restricciones de la Universidad pública, un suicidio como sociedad avanzada”, etcétera. Pero no me negarán que no resulta apetecible para cualquier diputado, aunque sea del PSOE, enriquecer los argumentos personales con los de personalidades con saber como Luis Martínez Noval, Cándido Méndez, Ignacio Fernández Toxo, Octavio Granado, Valeriano Gómez y otros que analizan la situación laboral y aportan respuestas a la crisis.

¿Cuánto tendrían que pagar, por ejemplo, sus señorías socialistas por un informe sobre el desmantelamiento del sistema de relaciones laborales y la reforma de la negociación colectiva, que la revista con la suscripción cancelada incluye en su último número?  Según fuentes parlamentarias del PSOE, Guerra se habría quejado al gran jefe Rubalcaba por el maltrato a Temas y a las fundaciones Sistema y Pablo Iglesias, que junto con la Ideas que preside Jesús Caldera han de prescindir, además, de una veintena de empleados a causa de la reducción de casi un 50% de la subvención oficial al PSOE. Si en el Grupo Socialista han de prescindir de 35 trabajadores entre el Congreso y el Senado, según el expediente de regulación de empleo filtrado por el Gobierno del PP a determinado medio de deformación de derechas, resulta comprensible que según el principio del “primun vivere de in de philosophare” prescindan de suscripciones y gastos corrientes. Pero no se explica que mientras restringen la suscripción a sus publicaciones mantengan otras de información semanal que a los diputados y senadores ni fu ni fa.