El Gobierno español se implica en la guerra contra Al Qaeda en el norte de Mali

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Posición esquemática de los principales grupos armados en la región del Azawad (Mali). / Gráfico: Manuel Martorell

Un equipo de coordinación y planeamiento del Estado Mayor de la Defensa (EMAD) ya trabaja en los preparativos de una intervención militar en el norte de Mali para combatir a los grupos yihadistas de Ansar Dine que controlan las poblaciones más importantes de esa zona del Sahel y representan un nuevo foco de inestabilidad en África occidental. “No podemos permitir que Al Qaeda amenace el norte de África y llegue a nuestras fronteras”, dijo crípticamente el viernes, sin ser preguntado, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, en una entrevista en la cadena Ser. Fuentes militares explicaron a cuartopoder.es que la participación española en la intervención militar se definirá antes de fin de año y se centrará en la formación y el apoyo logístico.

La previsión inicial consiste en colocar sobre el terreno una fuerza multinacional de 3.500 militares para frenar el avance de los guerrilleros de Ansar Dine, que ya controlan las poblaciones de Gao, Kidal y Tombuctú y han provocado desplazamientos masivos de población tras el enfrentamiento, en julio pasado, con los tuareg del Movimiento Nacional para la Liberación de la región de Azawad (MNLA).

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El objetivo de la misión internacional es liquidar los campamentos de terroristas de Al Qaeda en el Sahel y restablecer el control de las autoridades de Bamako sobre la zona más pobre y extensa del país, en la que sobrevive un millón de personas. La misión será presentada para su aprobación por Naciones Unidas el lunes, 26 de noviembre. Y a partir de ahí, el Gobierno español estudiará las peticiones de apoyo.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha explicado que “España tiene responsabilidad e interés en la estabilidad de Mali y está abierta a la colaboración que le soliciten". La participación deberá ser previamente aprobada por el Congreso. En principio, el despliegue militar correrá a cargo de la Comunidad Económica de Estados África Occidental (CEDACO), y el apoyo de España y Francia –la antigua potencia colonial– se limitaría a la formación y la logística a las tropas de los países participantes.

Una imagen si datar de Iyad ag Ghali, identificado por la web tuareg Tamazgha.fr como líder de Asnar Dine.

Morenés se reunió el jueves en París con sus colegas de Francia, Italia, Polonia y Alemania para reactivar la iniciativa europea y defendió la retirada de la mitad del contingente español del Líbano “porque la misión ya se ha cumplido y porque se necesita destinar estas tropas hacia otros escenarios”, que no concretó. También contempló la retirada de Afganistán de más de la mitad del contingente de 1.200 militares el próximo año. El repliegue escalonado finalizará en diciembre de 2014, según el calendario fijado por la OTAN.

Con la obligada ambigüedad del caso, Morenés ha remitido también una respuesta parlamentaria por escrito a la diputada Uxue Barkos en que le dice que “cuando se tome una decisión sobre la misión internacional en Mali, España estudiará debidamente la posibilidad y la procedencia de un eventual apoyo que permita acompañar los esfuerzos africanos que, bajo mandato de las Naciones Unidas, tengan por objetivo poner fin a la presencia de grupos terroristas en el Sahel”. Nuestro país cuenta con embajada en Bamako y mantiene una cooperación mínima, cifrada en 13 millones de euros de ayuda oficial al desarrollo en 2011, de los que el 34% fueron aportaciones de autonomías y ayuntamientos para educación y sanidad.

Hasta ahora la principal experiencia en la zona se deriva de la participación española en la misión de la Unión Europea de carácter policial y, por tanto, civil, desplegada el 1 de agosto pasado en Níger con el fin de reforzar las capacidades de las fuerzas de seguridad nigerianos en la lucha contra el terrorismo y la criminalidad organizada. El control del Níger, desde las proximidades de Gao, en el norte de Mali, hasta Nigeria, se considera estratégico por razones económicas. Téngase en cuenta que Mali y Nigeria poseen las principales reservas de oro del continente. En el norte de Mali, España está interesada en preservar los campamentos saharauis en Argelia y el territorio del Sahara de la penetración yihadista. “No queremos ser la frontera de Al Qaeda”, repitió en Cádiz el titular de Exteriores, García Margallo.

5 Comments
  1. Craso says

    El principal interés me parece a mí que consiste en preservar el sahara en manos de Marruecos, aunque digan otra cosa.

  2. Amavi A says

    Bueno, pues ya saben para qué instalan en Rota el escudo de misiles USA a bordo de los destructores y para qué están desarrollando los drones o aviones-bomba que van a utilizar en el Sahel.

  3. No a la guerra says

    Un Gobierno belicoso sólo puede acarrear gastos y calamidades. Irak, Afganistán, Líbano… ¡No a la guerra!

  4. Entretierras says

    Esos fanáticos no se merecen respeto alguno, pero habría que haber pensado en esto hace 40 años, cuando occidente les financió en contra del comunismo soviético … http://entretierras.net/2012/09/17/fanaticos/

  5. andres says

    -no a la guerra mientras tu no te sientas amenazado,por que despues diras ¡¡¡hay que matar a esos moros !!!que ya conocemos que tipo de gente sois.

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