Defensa lucha por vender 200 tanques y montar 'uros' para la tiranía saudí

Imagen de un vehículo Uro de la Brigada Paracaidista con un lanzamisiles. / Wikipedia

El Gobierno español no quiere desaprovechar la oportunidad de contribuir a armar a Arabia Saudita, a la que considera un gran cliente. De ahí que, sin respetar la fiesta de guardar, el ministro de Defensa, Pedro Morenés Eulate, amaneciera el domingo en Riad y dedicara la jornada a impulsar la venta de los carros de combate Leopardo almacenados por el Ejército de Tierra y de vehículos militares y plataformas de lanzamisiles Uro que monta la empresa gallega Urovesa, de la familia Sierra, vinculada al PP.

Según la nota oficial emitida por el Ministerio de Defensa, Morenés se reunió en la capital de Arabia Saudita con el príncipe heredero Bin Abdulaziz al Saud y el viceministro de Defensa y también príncipe Khaled bin Sutan bin Abdulazizpara promover las relaciones industriales y respaldar la presencia de la empresa española Uro en el país árabe”. La reunión fue “extensa y cordial” y sirvió “para explorar las diferentes alternativas que las autoridades de Riad están evaluando para que les suministren carros de combate para su ejército”.

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El Ejecutivo español les quiere colocar unos 200 carros a un precio estimado en quince millones de euros la unidad, lo que supondría un ingreso de 3.000 millones de euros y convertiría la operación en el mayor contrato de exportación de armamento de lo que llevamos del siglo XXI. El propio rey Juan Carlos recibió en junio pasado en La Zarzuela al príncipe Bin Abdulaziz, encargado de la defensa y hermano del rey Abdala (Guardián de los Santos Lugares) para abogar por la venta de esas armas de ocupación. El jefe saudi, que también se entrevistó con Mariano Rajoy, quiere disponer de varias divisiones blindadas dotadas con al menos 700 carros de combate.

Pero la operación española se enfrenta con la competencia alemana, que también quiere colocar sus Leopard al reino wahabí. Vale recordar que Berlín, principal proveedor de tanques al desaparecido Gadafi, sigue siendo propietario de la patente del Leopard. Y aunque el Gobierno español –el secretario de comercio exterior, Jaime García Legaz, en este caso-- confía en que no habrá ningún problema, la transferencia de su tecnología por parte de España a terceros países exige el visto bueno alemán.

Las negociaciones entre los germanos y los saudíes van mucho más avanzadas. Der Spiegel desveló el 8 de julio pasado el acuerdo comercial que pretendía ser secreto entre Berlín y Riad sobre la venta de 200 Leopard 2A7 a un precio más ventajoso que el español, unos 10 millones de euros por unidad, 2.000 millones en total. Pero, según las fuentes gubernamentales españolas, en Arabia Saudita y los Emiratos hay mercado para todos. Estas fuentes dan por supuesto que Rajoy habría obtenido el compromiso de la canciller Angela Merkel de no vetar la venta el Leopardo español.

En este sentido también hay que recordar que el anterior gobierno del PP, que presidió Aznar López, vendió la empresa Santa Bárbara Blindados (SBB) a la estadounidense General Dinnamycs, fabricante del carro Abrams, principal competidor del Leopard, inmediatamente después de obtener la licencia de la alemana Krauss Maffei para fabricar su tanque en España. Fue una jugada que irritó bastante a los alemanes, retrasó la producción y planteo muchas dificultades, con salvaguardas y protocolos tecnológicos que ahora pueden influir negativamente en la operación.

No obstante, el ministro Morenés confía en que el deseo de los saudíes de que España sea “un socio preferente en materia de Defensa” permita ajustar y cerrar la operación en la cuarta reunión de la comisión mixta entre ambos países, fijada para el mes de mayo. El del domingo fue su segundo viaje a Riad desde que accedió al cargo de ministro, hace un año y un mes. Y lo aprovechó también para exponer a los saudíes lo buenos que son los productos de la empresa gallega Uro (nombre del toro que pastaba en Europa en la antigüedad) para circular por el desierto. Se trata de camiones militares, plataformas para misiles convencionales y de vehículos todoterreno con motores de Iveco y un diseño calcado de los famosos Humvee estadounidenses. El ministro ofreció a los jeques una visita de la fragata Méndez Núñez, la más avanzada de la Armada española, para que puedan contemplarla en el puerto de Yeddah a su regreso de la operación Atalanta en Somalia.

Frente a la dinámica armamentista del régimen de los Saud con el argumento del contrapeso a la capacidad militar de Irán en el marco de la “guerra fría” que enfrenta a chiíes y suníes en Oriente Próximo, sólo Izquierda Unida (IU) ha alzado la voz en España. Su portavoz José Luis Centella rechaza las exportaciones de armamento a “un régimen tiránico” y su eurodiputado y responsable de defensa, Willy Meyer, recuerda que esas ventas de armas “violan el Código de Conducta de la UE, ya que el régimen saudí incumple los requisitos mínimos de respeto a los derechos humanos y a los principios democráticos más básicos”. El ejército saudí no sólo interviene en el país sino en toda la región, como quedó de relieve cuando reprimió las protestas en Bahrein y en Yemen.