Trabajadores del hospital donde murió el padre de Candela Peña se encadenaron para protestar por falta de medios

Vídeo sobre  la acampada realizada por los trabajadores del Hospital de Viladecans en 2011.

Los trabajadores del centro sanitario al que aludió, sin citar su nombre, la actriz Candela Peña en la gala de los Goya, han llevado a cabo manifestaciones y acampadas, e incluso llegaron a encadenarse, para protestar por la falta de medios. Se trata del Hospital de Viladecans, donde falleció su padre hace tres años. El centro viene sufriendo recortes de material y de personal desde que comenzó la crisis económica. Y aunque no es el único cuyos pacientes soportan las restricciones decretadas por los gobernantes –la Generalitat de Cataluña en este caso–, la denuncia de Peña ha puesto el foco sobre la incuria a la que están sometiendo a la sanidad pública.

Este centro es el más pequeño de cuantos dependen del Instituto Catalán de Salud y presta asistencia a unos 200.000 habitantes de los municipios de Viladecans, Begues, Castelldefels, Gavà y Sant Climent, en la comarca del Baix Llobregat. Desde hace más de dos años, los representantes sindicales y la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública vienen denunciando la falta de recursos y de personal.

El colapso del servicio de urgencias ha provocado incluso el encadenamiento de trabajadores y pacientes en las puertas del Hospital. El sindicato CGT, mayoritario en el comité de empresa, ha denunciado que en determinados periodos se ha llegado a triplicar el número de pacientes que se pueden atender.

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Candela Peña, durante su intervención en la gala de los Goya. / Ballesteros (Efe)

Según publicó La Vanguardia el 24 de julio pasado, el temor al desmantelamiento del centro llevó a los alcaldes de la zona a exigir garantías de que no se iba a cerrar y a pedir una atención digna y suficiente. El entonces consejero de Generalitat, Joaquim Balsera, les aseguró que existía un plan de ampliación y que en octubre o noviembre se conocerían los servicios que se iban a prestar. Tras las elecciones autonómicas, ni la ampliación ni las especialidades se han concretado.

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La situación es tal que los representantes sindicales llevan meses promoviendo una campaña para que los usuarios interpongan denuncias sobre los problemas y carencias que soportan. Los pacientes elogian la esforzada labor de los profesionales y soportan como su nombre indica, con paciencia, la evidente falta de medios, algo que empieza a ser común en todos los hospitales públicos. En el Doce de Octubre de Madrid, por ejemplo, a falta de toallas, han de utilizar trozos de sábanas.

La denuncia de Peña, al recoger el Premio Goya a la mejor actriz de reparto, sobre las condiciones en que murió su padre (enfermo de cáncer), sin una manta para taparse porque no había mantas y sin agua para beber, “se la teníamos que llevar nosotros“, provocó la respuesta del director del hospital, Jordi Monedero, que ocupa el cargo desde septiembre de 2012, de que no le consta ninguna queja. Horas después, el centro emitió un comunicado en el que asegura que a los pacientes que necesitan mantas se les suministran por prescripción facultativa y que reciben una botella de 1,5 litros para la comida y la cena. También abundó en que la asistencia que se prestó al paciente fue adecuada y no consta ninguna reclamación de la familia por este caso.

La actriz, que también dijo que lleva tres años en paro y aprovechó la entrega del premio para pedir trabajo y poder criar a su hija, recibió duras críticas de la derecha mediática por entender que estaba desprestigiando a la sanidad española. Aunque Peña no se refirió a la asistencia médica, estos medios consideraron “intolerable” que se utilice una gala pagada con dinero público para criticar el funcionamiento de la sanidad.