El pacto con el acosador de Ponferrada abochorna al PSOE y mina a Rubalcaba

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Folgueral muestra el bastón de mando tras ser elegido alcalde de Ponferrada el viernes, día 8. / Ana F. Barredo (Efe)
(Actualización de las 19:40 horas con el anuncio de Folgueral de que abandona el PSOE)

Entre dejar el PSOE o dejar la alcaldía, el alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, ha decidido abandonar el partido y conservar la alcaldía, a la que accedió el viernes con el voto del acosador Ismael Álvarez. La Ejecutiva Federal del PSOE aprobó la operación pero dio marcha atrás ante la rebelión de la dignidad de miles de socialistas en toda España. Rubalca reconoció el error y exigió a Folgueral que dejara la alcaldía o el partido. Éste ha anunciado a las 18 horas de hoy domingo, "con enorme tristeza", que se dará de baja en el partido y que los siete concejales socialistas secundarán su decisión. También ha revelado que Rubalcaba no ha hablado personalmente con él.

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Si se verificase el verso de Antonio Machado: “Londres, Madrid, Ponferrada…, tan lindos para marcharse”, a estas horas el secretario de organización del PSOE y presumible candidato en las primarias socialistas en Castilla y León, Oscar López, estaría haciendo las maletas. Su gestión favorable a la moción de censura contra el PP en el Ayuntamiento de Ponferrada, aprovechando el voto del exregidor Ismael Álvarez, condenado en 2002 por acoso sexual a la concejala Nevenka Fernández, ha abochornado a miles de socialistas y a millones de ciudadanos que suponían que el partido de Pablo Iglesias anteponía sus principios éticos, su moralidad laica, su lucha por la igualdad de género y su rechazo del maltrato a las mujeres, a la ambición de poder. El acto de indignidad política ha sido de tal calibre que el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha tenido que asumir el error y ordenar al nuevo alcalde, Samuel Folgueral, que renuncie al cargo: "O deja la alcaldía o deja el partido".

Primero las formas. La fecha elegida para la censura, el viernes, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no fue precisamente un acierto. Así lo detectó y denunció a las 13:30 la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. En ese momento las redes sociales ardían de indignación. La propia exministra y adversaria de Rubalcaba en el congreso de Sevilla, Carme Chacón, se pronunció a las 11:15 en Twitter contra la aceptación del “voto de un acosador” y calificó de “insoportable” la situación. Otras voces se habían alzado antes contra el pacto con Álvarez para conquistar la alcaldía de la capital del Bierzo. La agrupación de León, la de mayor número de afiliados (350), lanzó un manifiesto contra el acuerdo por considerar que equivalía a “indultar políticamente a un acosador”, algo por lo que su secretario general, José Antonio Díez, fue criticado y reconvenido.

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Ismael Alvárez, condenado por acoso sexual a Nevenka Fernández, ayer, día 9, tras presentar su renuncia como concejal del grupo que dio la alcaldía al PSOE. / Ana F. Barredo (Efe)

La censura se anunció hace dos semanas y contaba con el visto bueno de la dirección federal del PSOE. La vicesecretaria general, Elena Valenciano y el responsable de organización y portavoz en las Cortes de Castilla y León, López, conocían y respaldaban el acuerdo con el grupo independiente de Álvarez (cinco concejales). También el comité provincial del PSOE leonés apoyó el pacto. Y el comité regional de Castilla y León, con Julio Villarrubia al frente, le dio el visto bueno en la reunión que mantuvo el jueves. La condición del pacto era que el Álvarez dimitiera tras la censura contra el alcalde del PP y antiguo número dos suyo, Carlos López Riesco, y no participara en la elección del socialista Folgueral. El propio Álvarez reconoció que Folgueral le exigió la dimisión: “Si no es con tu dimisión, es una tontería que hablemos de la moción porque estaríamos perdiendo el tiempo”.

Sin embargo, Álvarez participó en la elección de Folgueral y esperó hasta las 10 de la mañana de ayer para presentar su renuncia como concejal. El alcalde saliente, López Riesco, tachó al nuevo regidor socialista de “rehén de Álvarez” y éste, a su vez, anunció que llevaría a los tribunales determinados datos de la gestión del popular. Al margen de las querellas locales, el hervidero de críticas en el PSOE por pactar con el condenado por acoso sexual, no impidió al secretario de Organización y persona de confianza de Rubalcaba, Oscar López, defender la operación: “Desde hoy hay un alcalde socialista en Ponferrada y un acosador menos en política”, dijo en la Cadena Ser. Y aunque reconoció el error formal de haber autorizado la moción antes de que Álvarez dimitiera, argumentó en todo caso que “Ponferrada llevaba meses paralizada por la incapacidad del PP para gobernar y las luchas internas de la derecha”.

Era ya tarde cuando, el viernes, Rubalcaba cayó del guindo y desautorizó la operación y ordenó al recién proclamado alcalde, Folgueral, que presentara la dimisión. Desde Valencia, donde ayer participó en la conferencia socialista sobre economía y empleo, reconoció: “nos hemos equivocado, y cuando uno se equivoca en política lo que tiene que hacer es rectificar. Rectificamos y punto”. Sobre la dimisión del nuevo regidor dijo: “Yo le he pedido la renuncia y renunciará”. Sobre cuándo lo hará, dijo: “Tiempo al tiempo”. Y sobre si sabía de antemano lo que iba a ocurrir en Ponferrada, contestó: “Yo sabía que iba a haber una moción de censura nada más. Que iba a entrar un alcalde socialista y que iba a dimitir el alcalde del PP y el concejal (en refencia al condenado por acoso sexual). El orden, no. En el partido cada uno tiene sus obligaciones”, añadió en referencia a los responsables de organización y de política municipal. Éste último, Gaspar Zarrías, iba a viajar a Ponferrada para hacer cumplir la orden de Rubalcaba, pero anuló el viaje.

Según las fuentes de la dirección socialista consultadas, si no se ha podido evitar el escándalo por un error de procedimiento con menosprecio de la ética, la rectificación ha de llegar mediante la renuncia de Folgueral y la inmediata convocatoria de un pleno que podrá elegir a un nuevo alcalde socialista si el sustituto de Álvarez y los 4 independientes del grupo le dan el voto. La correlación es 8 del PSOE, 5 independientes y 12 del PP. De este modo se limpiaría formalmente una mancha que Rubalcaba y López pudieron evitar. El primero estaba avisado y el segundo bien informado. Otra cosa es que la ambición de poder quiebre los principios. Pero como dice el secretario de la agrupación de León, Díez, y piensan miles de progresistas, “si se rompe el principio de tolerancia cero contra el maltrato, se rompe el ideario, se rompe con la sociedad y se rompe el partido”.