Rubalcaba lidera la puesta en marcha de una alternativa de los socialistas europeos para las elecciones de mayo de 2014

Alfredo Pérez Rubalcaba, durante el Día de la Rosa del PSOE de Extremadura en La Albuera. / Oto (Efe)

Desde el 19 de abril, cuando Ferraz acogió la Cumbre de secretarios de Organización de los partidos socialistas europeos, el secretario general del PSOE no deja de convocar a los dirigentes socialdemócratas del sur de Europa para preparar una respuesta a la política de la derecha que encabeza Merkel.

A la vista del desastre que supone -singularmente para España- la política económica que está llevando la derecha dominante en la Unión Europea, con Ángela Merkel a la cabeza, el PSOE ha iniciado un proceso de contactos con el resto de partidos socialistas y socialdemócratas europeos para preparar cuanto antes una alternativa programática que demuestre que es posible realizar otra política que la que la derecha está ejecutando. Una política  que, como precisan los socialistas, centre su esfuerzo en la lucha contra el desempleo sumando iniciativas de crecimiento a las de ajuste.

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De hecho, el propio secretario general del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba no ha dejado de llamar la atención este fin de semana (primero en el congreso del PS portugués y ayer en el Día de la Rosa que se celebró en Extremadura) sobre la necesidad de actuar con rapidez para frenar a Merkel  que lleva a Mariano Rajoy  al dictado) porque Europa, afirma, corre el riesgo serio de fracturarse en dos, la rica del Norte y la pobre del Sur. Rubalcaba fue ayer contundente reclamando un cambio de rumbo para el proyecto de la Unión Europea. "No podemos seguir así, porque hay gente que se está pasando del  euroescepticismo al eurotemor  y a la euroindignación; y se corre el riesgo de que el proyecto europeo termine herido de muerte", afirmó ayer en La Albuera (Badajoz).

El viernes, en Lisboa, donde asistió a una cumbre con los líderes socialistas de Francia y Portugal (Harlem Désir y Antonio José Seguro), Rubalcaba insistió en que las medidas que se están imponiendo desde Bruselas están provocando "tensiones entre el norte y el sur" del continente y si no se modifican se puede generar una "fractura". Por eso, los tres líderes socialistas europeos reclamaron a la UE que haga "alguna reflexión" después de que la crisis económica comenzara en Estados Unidos y haya pasado a ser sólo "una crisis de Europa" y todo haya ido "a peor". Además, añadieron que Merkel se equivoca porque  Alemania "no va a crecer si el sur no crece".

Ya en el debate parlamentario sobre el último Consejo Europeo, celebrado el pasado 10 de abril, nada menos que un mes después de que se celebrase, Rubalcaba lamentó que los líderes europeos –incluido Rajoy, como presidente de España- decidieran que no se va a cambiar nada de la política que se está aplicando, “lo que supone una constante petición de austeridad, recortes y sacrificios para los países del sur de la UE, sin que se vean acompañadas de medidas de estímulo al crecimiento de la economía y del empleo, tan necesarias en estos momentos”.

Refiriéndose al tema, en uno de sus habituales argumentarios, el PSOE considera un error “no corregir la política de sólo austeridad que la derecha europea liderada por Merkel está imponiendo a los países del sur de Europa, pese a haberse demostrado fallida, algo que no sólo lleva más de un año diciendo el PSOE, sino también ahora el FMI e incluso el gobierno de Estados Unidos”.

En el texto se añade que Merkel “está creando una fractura entre los países del Norte y el Sur de Europa que rompe los principios fundacionales de la propia UE”. “No estoy en contra de luchar contra el déficit. La cuestión es que la velocidad que nos está imponiendo Europa nos está llevando a la ruina. Y la cuestión es cómo y quién hace el esfuerzo para reducirlo”, dijo al respecto Rubalcaba.

En ese punto, el PSOE insiste en que “otra política es posible”. Y como ejemplo pone el Tratado de Maastricht con el que la Unión Europea supo hacer un fuerte ajuste, pero creando los Fondos de Cohesión europeos para evitar precisamente el sufrimiento de los países miembros (sobre todo, los del sur).

El documento recuerda que en el año 2009, con la economía decreciendo al -3,5%, se destruyeron en España 725.000 empleos. En cambio, en el año 2012, con la economía decreciendo al -1,4%, se han destruido en España 780.000 empleos. “En diciembre de 1992, hace poco más de 20 años”, añaden, “España atravesaba también una crisis económica, aunque no de la magnitud ni profundidad de la actual. Entonces, el Presidente del Gobierno era Felipe González y España – incorporada a la UE solo 6 años antes- no tenía ni el peso ni la influencia que tiene hoy. Sin embargo, el presidente español defendió con la mayor contundencia en la reunión del Consejo en la que se estaba decidiendo el reparto de los Fondos de Cohesión europeos –Edimburgo, diciembre de 1992- que España fuera uno de los mayores perceptores de estos fondos”.

Y recuerdan también que mientras el presidente de España estaba en esa dura negociación en Edimburgo, el entonces líder del PP, José María Aznar, llamó públicamente “pedigüeño” a Felipe González por ir a Europa a tratar de conseguir esos Fondos para España. La reflexión completa de Aznar entonces fue que Felipe González gastaba en España como si fuera un nuevo rico (inversiones del Gobierno) para luego ir a Edimburgo “de pedigüeño”, manteniendo actitudes mendicantes ante Europa.

También se añade que el 12 de octubre de 2008 fue la primera vez que se reunió el Eurogrupo ante la gravedad de la crisis financiera internacional. Y lo hizo a propuesta de Zapatero, quien había viajado a París el día anterior para pedirle a Sarkozy -entonces presidente de turno de la UE- que convocará una reunión urgente porque entendía que la magnitud de la crisis exigía una respuesta conjunta. En esa primera reunión, los líderes europeos decidieron afrontar de forma conjunta y coordinada la situación de crisis sin precedentes, a la que se estaban enfrentando. Una de las medidas conjuntas que se adoptaron para dar tranquilidad a los ciudadanos fue crear un Fondo para garantizar los depósitos, hasta 100.000 euros por depositante y entidad financiera. “Una garantía a la que los líderes europeos –incluido Rajoy- dieron el visto bueno en la última reunión del Consejo Europeo (marzo 2013) para que dejara de aplicarse en Chipre, teniendo que dar marcha atrás, poco después, tras la alarma que desató esta decisión”.

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, está siendo decisiva en la organización de las reuniones internacionales de los socialistas. También el pasado viernes acudió a la reunión de la Presidencia del PSE que congregó en Lisboa a cerca de sesenta dirigentes socialistas de toda Europa. Una reunión en la que se aprobó la llamada Declaración de Lisboa sobre una unión bancaria efectiva que proteja a los ciudadanos europeos y la lucha contra el desempleo, dos puntos básicos del programa electoral del socialismo europeo. En esa reunión, celebrada el día del aniversario de la Revolución de los Claveles en la sede del PSP, los dirigentes europeos mostraron su preocupación por la realidad del desempleo, que afecta a más de 26 millones de personas en la UE, de los cuales 5,8 millones son jóvenes, y Valenciano precisó que “la primera de las prioridades de la socialdemocracia europea es combatir este drama al que nos han abocado unas políticas conservadoras que ya se han demostrado fallidas y que de seguir así nos van a llevar a un camino del que será imposible volver”.

El viernes continuaron los trabajos preparatorios para las elecciones al Parlamento Europeo, cuyas líneas maestras ya quedaron marcadas en la reunión del PSE celebrada el pasado viernes en la sede federal del PSOE. En concreto, los socialistas europeos avanzaron en el debate sobre el Programa Fundamental, texto que servirá de base para el futuro Manifiesto en las elecciones europeas. “Una visión ambiciosa, positiva y reformista de la Europa que queremos, porque otra Europa es posible. Una Unión basada en cinco principios inquebrantables: libertad, democracia, justicia, igualdad, y hoy más que nunca, solidaridad”, como la definió la “número dos del PSOE”.

Un programa para el que Valenciano ha reclamado prisa a los socios europeos. “Tenemos pocos recursos económicos y estamos a 13 meses de las elecciones que afectarán a la vida de más de 500 millones de personas y por eso hay que moverse más y más deprisa”.