Los barones del PP amenazan a Montoro con un motín

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El presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, junto con la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, y el presidente de Gas Natural, Salvador Gabarró, durante una comida-coloquio celebrada en Barcelona el pasado día 6. / Toni Albir (Efe)

Los presidentes autonómicos del PP están en pie de guerra a cuenta de la financiación y de las condiciones diferenciadas que- intuyen- el gobierno de Mariano Rajoy pretende establecer para Cataluña y otras Comunidades que se alejaron con creces de los objetivos de déficit público fijados por el Ejecutivo el pasado año. Tan solo 24 horas después de que Rajoy pidiera “generosidad y grandeza” a los suyos para resolver el problema de la financiación autonómica, los barones pusieron en marcha su campaña, preparada con antelación. Presidentes autonómicos como el madrileño, Ignacio González, el gallego, Alberto Núñez Feijoo, o la aragonesa, Luisa Fernanda Rudi, están dispuestos a amotinarse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y votar contra el gobierno en el próximo CPFF,  si se sienten agraviados o discriminados en relación al trato que se dispense a Cataluña. A golpe de declaraciones ya han comenzado los preliminares. Pero amenazan con organizar “la gran batalla” en el CPFF del mes de junio.

Ni generosidad, ni puñetas –exclama uno de los barones del PP, temeroso de que el nuevo modelo alivie los objetivos de déficit para Cataluña en detrimento del resto de Comunidades–, lo que no vamos a aceptar es que, para poder ampliar el objetivo de déficit a Cataluña hasta el 2%, obliguen a mi Comunidad a ajustarse hasta el 0,9%. No sería justo, ni lógico”.

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Junto a Feijóo, González y Rudi, el presidente extremeño, José Antonio Monago, defiende las mismas tesis: no a privilegios para los incumplidores y, aunque sus compañeros de la Comunidad Valenciana incumplieron –incluso más que Cataluña– el objetivo de déficit, él personaliza en el presidente catalán, Artur Mas, y su Comunidad Autónoma, que es una forma más pasional de enfocar el problema y que, sin duda, conecta con mucha gente, en especial fuera de Cataluña. Aunque Monago no está coordinado con el resto, su postura y sus intereses son convergentes.

Los barones del PP están organizando todo un frente en contra del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que estuvo el pasado fin de semana en Cataluña y se mostró dispuesto a flexibilizar el objetivo de déficit hasta un máximo del 2%, mientras que el objetivo para el resto de autonomías sigue siendo el 1,2%. Varios han asegurado a cuartopoder.es que ya le han advertido en más de una ocasión de su decisión de llegar hasta el final si pretende hacerles “tragar” con un trato ventajoso para Cataluña a costa de otras Comunidades. De momento, comentan, no les han dado la fórmula concreta, pero sí les han dicho que compatibilizarán premios a las comunidades cumplidoras con ayudas adicionales para las más rezagadas en los objetivos de reducción del déficit. El problema es que desconfían de las “buenas intenciones” de Montoro y de la presunta fórmula mágica, que contente a todas las autonomías por igual.

Los presidentes autonómicos tienen trazadas ya sus propias líneas rojas: si a Cataluña se le amplía el objetivo de déficit, esa desviación tiene que cubrirse con el porcentaje de déficit que el gobierno central se ha reservado para sí. Tras la flexibilización del objetivo de déficit público, autorizada  por la UE , España tiene marcados nuevos plazos (6,3% del PIB para este año 2013, en lugar del 5,3%; 4,5% para 2014, en lugar del 3%, y 2,8% para 2015, en lugar del 2,2%). El argumento de la solidaridad es de ida y vuelta y, en este caso, los líderes autonómicos del PP, se lo devuelven al gobierno: tras la flexibilización de los plazos para reducir el déficit público, el gobierno central cuenta con un colchón de un 1,8% más de lo previsto y solamente ha aumentado ese objetivo a las CCAA en un 0,5%.

Con el reparto que ha hecho Montoro de los nuevos márgenes de la reducción del déficit –asegura un consejero de Economía de las Comunidades más cumplidoras– el que tiene más posibilidades de ser generoso es el Estado, que, como es el que parte y reparte, se ha quedado con la mejor parte”.

Los barones del PP confían en que desde Presidencia del Gobierno se haga entrar en razón a Montoro , de modo que el ministro no actúe conforme a lo que se temen las autonomías . La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, desde el gobierno, y María Dolores de Cospedal ( que no participa de motines ni batallas contra el gobierno), desde el partido, tendrán que emplearse a fondo una vez más y templar gaitas para evitar que la sangre popular llegue al río.

2 Comments
  1. Anselmo says

    Eliminen compras de material militar en el exterior, alquileres, ministerios-carcasa (Educación y Sanidad) sin competencias, delegaciones inútiles, diputaciones de chupóteros, boato y coches oficiales, subvenciones a la clerigaya y verán como cumplen el déficit. De paso, supriman el Senado.

  2. juanjo says

    La solución pasa por no multiplicar los entes sin necesidad. Es decir, no intentar hacer con 17, lo que se puede hacer con uno..
    ..
    O dicho de otro modo, si con 17 autonomías (con diecisiete ministrillos de economía más un ministrazo) hemos llegado a 6.200.000 parados. ¿por qué no probar a ver qué sucede si mandamos las autonomías (y los 17 ministrillos de economía) a hacer puñetas?

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