El PP acusa a toda la oposición de “apadrinar al delincuente Bárcenas”

Alfredo Pérez Rubalcaba saludando a Eduardo Madina, hoy, en la sesión de la Diputación Permanente. / Ballesteros (Efe)

Mariano Rajoy no comparecerá ni muerto en el pleno del Congreso para defenderse de las acusaciones documentadas por su extesorero Luis Bárcenas Gutiérrez de los sobresueldos ilegales que recibía con cargo a la financiación paralela del partido, incluso cuando fue ministro con José María Aznar y la ley lo prohibía expresamente. El PP aplicó su mayoría absoluta como un rodillo, primero en la Mesa, para impedir las preguntas al Gobierno en el pleno extraordinario de la próxima semana para aprobar la reforma Wert y, paradójicamente, la famosa ley de transparencia, y después en la Diputación Permanente, donde el portavoz conservador, Alfonso Alonso, defendió la “honradez y veracidad” del presidente con una intervención estercolaria en la que además de lanzar basura contra casi todos, los acusó de “estar apadrinando a un delincuente” llamado Bárcenas. “Su delincuente”, le espetó Alfredo Pérez Rubalcaba. El debate fue ciertamente bronco.

Ni del derecho ni del revés, ni por activa ni por pasiva. El jefe del Gobierno no está dispuesto a explicar nada a los representantes del soberano. Su táctica es aguantar el chaparrón y esperar a que escampe, lo cual “es un desastre para el país”, afirmó Rubalacaba antes de decir: “Yo no sé si el señor Rajoy puede soportar la carga de la sospecha, pero el Gobierno de España no. ¿Se imaginan ustedes –añadió mirando a los diputados conservadores- lo que ocurriría en Alemania o en el Reino Unido si una acusación tan grave de una persona de la entera confianza del presidente afectara al primer ministro? ¿Verdad que correría al Parlamento a dar explicaciones?”

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Pero aquí no, aquí se trata de ganar tiempo. Y esto, siguió diciendo Rubalcaba, “es nefasto para la democracia; no permitan ustedes –pidió a los del PP- que se cumpla el refrán de quien calla otorga”. El dirigente del PSOE recordó las primeras revelaciones de la trama Gurtel de corrupción y las palabras en 2009 de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, desde un chiringuito playero sobre la existencia de una operación desde los poderes del Estado para “desestabilizar” a su partido. “Entonces no tuve duda de que trataba de amedrentar a los jueces, los fiscales, los policías… Ahora, con lo que hemos conocido, estoy convencido de que era así, de que sabían lo que ocurría y de que llevan mintiendo cinco años, y esa mentira es la que nos ha traído hasta aquí”.

Rubalcaba insistió en que Rajoy debe dimitir. “Desde el momento que ligó su suerte a la de Bárcenas hemos pedido su dimisión porque ha perdido su independencia y es rehén del señor Bárcenas. ¿Cómo se puede seguir gobernando pendiente cada mañana de un ataque de sinceridad del extesorero? Bárcenas es una nube negra que descarga sobre Rajoy, y la última granizada exige su comparecencia para saber si mintió el 2 de febrero”. Sólo estimó acertada la afirmación de Cospedal de que no hace falta documentar la mentira, pero añadió: “le faltó añadir que la verdad sí”. Y, de momento, las anotaciones del contable Bárcenas son la única verdad en manos del juez Pablo Ruz. El magistrado recibió ayer la solicitud del fiscal anticorrupción para que llame a declarar a la secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, Cospedal, también acusada por Bárcenas de ejercer su poder para obtener una entrega de 200.000 euros del presidente de Sacyr, Luis del Rivero, a cambio de la contrata por cinco años de limpieza de la ciudad de Toledo cuando tenía alcalde del PP.

El dirigente de IU y portavoz de Izquierda Plural, Cayo Lara, exigió la comparecencia urgente de Rajoy para que dé explicaciones sobre si es verdad o no que el PP lleva financiándose ilegalmente desde hace 20 años, como ha asegurado su excontable y extesorero. “En términos de reparto, parece que hacían tres montoncitos: uno para la financiación ilegal del partido, otro para el señor Bárcenas y otro para pagar sobresueldos a los dirigentes. Esto no lo dice cualquiera, sino la persona de la máxima confianza del señor Rajoy, a la que después de la imputación en la trama Gurtel en 2009 siguieron pagando hasta enero de 2013 la Seguridad Social y un sueldo mensual de 22.000 euros”.

Lara recordó que en democracia las explicaciones se dan en el Parlamento y señaló que las prácticas corruptas –“el que no paga no trinca, oí decir a un empresario cuando denunciábamos al Pocero”- están dañando gravemente “la confianza en España, un término que ustedes repiten mucho”, dijo mirando a los directivos del PP Esteban González Pons y Carlos Floriano, presentes en el debate. Antes de pedirles que “no guarden a Rajoy en una burbuja” y permitan que se explique en el Congreso, Lara recordó que la corrupción y el fraude es ya el segundo problema para los ciudadanos, después del paro, y afirmó que su formación política no está en una “causa general” contra el partido gubernamental, sino “en una causa general contra la corrupción, por eso pedimos una comisión de investigación”.

Irene Lozano, de UPyD, pidió a los diputados del PP que rompiesen la disciplina del grupo y en vez de proteger a la “oligarquía” de su partido votasen como lo harían la mayoría de sus militantes, que también desean explicaciones de Rajoy. Pedro Azpiazu, del PNV, consideró paradójico que se niegue la explicación del presidente al tiempo que se arbitra un pleno para aprobar la ley de transparencia. Alfred Bosch, de ERC, apeló al patriotismo del PP: “Defiendan la marca España, sean valientes y salgan del armario”. Jon Iñarritu, de Amaiur, les pidió que “no oculten a Rajoy” y les recordó cómo acabó la Democracia Cristiana en Italia a causa de la corrupción. Pere Macías, de CiU, leyó muchas frases de la jefa del PP catalán pidiendo explicaciones a Artur Mas, que suele comparecer en el Parlament, y Rosana Pérez, del BNG, apeló a la “dignidad democrática” del presidente del Gobierno.

Fue entonces cuando el portavoz popular, Alonso, enchufó el ventilador y tras acusar a todos de ser “rehenes de Bárcenas”, cargó contra Rubalcaba: “Lo nuevo de las últimas semanas es que 20 personas han sido imputadas en el escándalo de los Eres”. Rubalcaba recordó que el presidente andaluz José Antonio Griñán ha dado explicaciones en dos plenos y aunque reconoció que “es un tema repugnante” afirmó que “no afecta a ningún consejero ni a la financiación del partido”. Alonso acusó a Bosch de “ser patriota una sola vez al mes, el día que cobra el sueldo del Congreso”. Y éste le replicó que le votaron los catalanes y que Cataluña aporta el 20% de la fiscalidad del Estado. A falta de otro argumento, Alonso cargó contra UPyD diciendo que su dirigente Rosa Díez no estaba porque pertenece a la “política de otro tiempo”, a lo que Irene Lozano replicó que “quien debe comparecer es el señor Rajoy”.

Por supuesto que el portavoz del PP no se olvidó de IU, de la que dijo que defiende a los trabajadores pero no paga la Seguridad Social. Cayo Lara le replicó que, en efecto, tuvieron una deuda de 1,2 millones de euros, la mitad por recargo y morosidad debida a la falta de liquidez, “pero la estamos pagando”. Lara le exigió que retirara esas palabras: “Nosotros no cogemos sobres, no estamos haciendo fraude, nosotros no robamos”, dijo enérgicamente. Pero Alonso no las retiró e insistió: “Ustedes están apadrinando a un delincuente”, al tiempo que reiteró que “Rajoy dice la verdad y es una persona honrada”.