El PP protege a De los Cobos a pesar de haber burlado al Parlamento

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La portavoz socialista, Soraya Rodríguez, ayer, al inicio de la Diputación Permanente. / Emilio Naranjo (Efe)

Como si fuera suficiente con que Mariano Rajoy dé la cara en el Parlamento por el caso Bárcenas, el PP ha cercenado, con bronca incluida, la posibilidad de que el presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, explique en el Congreso por qué ocultó su militancia en el PP cuando fue examinado en el Senado, en octubre de 2010, en el mismo acto en el que fue designado magistrado del alto tribunal a propuesta del PP y con los votos del PSOE y de otras formaciones.

La oposición quería que De los Cobos “completase su biografía” en el Parlamento del que tanto él como sus proponentes se burlaron en 2010. Era algo tan lógico que, según dijo la portavoz socialista, Soraya Rodríguez, pensaban que el PP no iba a rechazar aunque solo fuera para preservar la dignidad del Legislativo. Pero el partido gubernamental aplicó su mayoría absoluta en la Mesa y protegió a De los Cobos de la conveniencia de ofrecer una explicación. Luego ya, en la Diputación Permanente rechazó la petición de comparecencia de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría sobre esta materia.

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La portavoz del PSOE, Rodríguez, quiso aprovechar la concomitancia entre el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional como última instancia estatal de aquel para criticar la oposición del PP a la comparecencia del presidente del TC y fundamentar la exigencia de explicación a la vicepresidenta del Gobierno. Pero en cuanto citó a De los Cobos y su militancia oculta en el PP, la vicepresidenta Celia Villalobos, que presidía la sesión, la llamó al orden. Rodríguez intentó argumentar pero Villalobos la cortó y le hizo saber que el TC y el Poder Judicial son cosas distintas.

Entonces la socialista se quejó de que minutos antes se hubiera permitido al diputado del PP Ricardo Tarno hablar de los Eres y del presidente andaluz, José Antonio Griñán, en una intervención sobre la supresión del Consejo de la Juventud sin llamarle al orden. Villalobos se escudó en un dato falso: “Le he permitido hablar siete minutos antes de pedirle que se atenga a la cuestión, y le doy otros siete, pero  habla usted del poder judicial o le retiro la palabra”.

La petición de comparecencia no mencionaba al Constitucional; sólo pedía explicación de cómo entiende el Gobierno las relaciones con el Poder Judicial, pero Rodríguez incidió en la incompatibilidad del presidente del TC y Villalobos le retiró la palabra. La portavoz socialista abandonó la sala. Su compañera Carmela Silva salió en su defensa, pero Villalobos le retiró la palabra. El secretario general del grupo, Eduardo Madina, intervino después de que el popular Alfredo Prada anunciara el rechazo a la comparecencia de la vicepresidenta para pedir a Villalobos que permitiera entrar a su portavoz y acabar su argumentación, pero Villalobos se negó.

La portavoz socialista remitió una nota al presidente Jesús Posada pidiéndole que no permita a Villalobos dirigir los debates hasta que no esté en condiciones de mantener el decoro y la imparcialidad. En el pasillo tachó de “indecente” el comportamiento de Villalobos y comentó que “está especialmente nerviosa por las informaciones que están saliendo sobre la financiación del PP”, en referencia a los presuntos cobros de dinero negro de su marido, Pedro Arriola, que trabaja habitualmente para las campañas electorales del PP.

Como se sabe, la militancia oculta del presidente del TC al menos hasta 2011 fue conocida por los listados de afiliados con altos cargos que el juez instructor de los casos Gurtel y Bárcenas de corrupción, Pablo Ruz, recabó a la dirección del PP. Una vez divulgada esa militancia por el diario El País, De los Cobos reunió a los consejeros y emitió una nota diciendo que según el artículo 159.4 de la Constitución y la jurisprudencia del TC es compatible ser magistrado de dicho tribunal y militar en un partido político siempre y cuando no ocupen cargos directivos o se reciban remuneraciones.

Si De los Cobos conocía la norma, no se explica tamaño olvido de naturaleza política al exponer su biografía. ¿Se despistó, lo ocultó intencionadamente, recibió la consigna del PP de presentarse como un humilde profesor universitario libre de toda influencia política? Eso era lo que la oposición quería que explicara. ¿Antepuso sus deberes como militante, tal como ordenan lo estatutos del PP, a la imparcialidad que se le suponía? Esa contaminación de origen deteriora la credibilidad del tribunal de garantías constitucionales y puede ser causa de nulidad de muchas de las sentencias y resoluciones en las que ha intervenido, que se cifran en más de cuarenta.

Por otra parte, como señalaron ayer algunos parlamentarios, la interpretación del artículo 127 de la Constitución, que establece la incompatibilidad política para todos los miembros del Poder Judicial es exigible a los miembros del Constitucional como última instancia judicial del Estado y además el propio artículo lo dice: “Los miembros del Tribunal Constitucional tendrán las incompatibilidades propias del Poder Judicial”.

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