Iniciativa para «convertir la indignación en cambio político» en las europeas

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Cuatro de los firmantes del manifiesto. De izda. a dcha. y de arriba a abajo, Juan Carlos Monedero (profesor de CC. Políticas y ensayista), Alberto San Juan (actor), Jorge Riechmann (poeta) y Santiago Alba Rico (Filósofo). / CP

Soberanía popular. Democracia real. Salarios y viviendas dignas. Defensa de los servicios públicos y derecho a decidir de las mujeres sobre su propio cuerpo. Estas son algunas de las propuestas de una treintena de intelectuales, activistas y trabajadores que han elaborado un manifiesto para reivindicar la necesidad de una candidatura “unitaria y de ruptura” para las elecciones europeas que sepa "convertir la indignación en cambio político".

"En las próximas elecciones al Parlamento Europeo es necesario que haya una candidatura que se ofrezca a la ola de indignación popular que asombró al mundo (...) Necesitamos una candidatura unitaria y de ruptura, encabezada por personas que expresen nuevas formas de relacionarse con la política y que suponga una amenaza real para el régimen bipartidista del PP y del PSOE y para quienes han secuestrado nuestra democracia", reza el comunicado titulado: Mover ficha: convertir la indignación en cambio político.

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Entre los firmantes se encuentra el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense Juan Carlos Monedero, el actor Alberto San Juan, el escritor Santiago Alba Rico, el poeta Jorge Riechmann y los también profesores de Ciencia Política Jaime Pastor y Raimundo Viejo, así como activistas de la Marea Blanca y Verde, delegados sindicales de diferentes empresas y estudiantes.

Recuperar la soberanía popular

El manifiesto denuncia que “la impotencia o dejación de responsabilidades de los Gobiernos”, “la incapacidad voluntaria de los partidos políticos de gobierno” y “el desconcierto de los sindicatos” está siendo aprovechado para “convertir las deudas privadas en públicas”, “traspasar a grupos particulares los bienes comunes” y “dedicar los últimos recursos públicos a la financiación de intereses empresariales”.

“Estamos ante un golpe de Estado financiero contra los pueblos del sur de la Eurozona. Los que mandan están vendiendo el país y nuestro futuro a trozos”, denuncia el escrito.

Por ello, y porque es “tiempo de valentía y de no dejar que se cierre la ventana de oportunidad que el compromiso de tanta buena gente ha abierto”, los firmantes reclaman la creación de una candidatura a las elecciones europeas que sea capaz de “involucrar a las mayorías en la configuración de su propio futuro”.

Diez objetivos

El manifiesto hace especial hincapié en diez puntos:

1. Una candidatura por la recuperación de la soberanía popular: es la ciudadanía la que tiene que decidir, no la minoría egoísta que nos ha traído hasta aquí. Hay que derogar el artículo 135 de la Constitución española y una moratoria para llevar a cabo una auditoría ciudadana de la deuda qué determine qué partes de la misma no son legítimas; las deudas ilegítimas no se pagan.

2. Una candidatura que, frente a unos gobiernos al servicio de la minoría del 1% reivindique una “democracia real” basada en la soberanía de los pueblos y en su derecho a decidir su futuro libre y solidariamente. Por tanto, que apoya la celebración de la consulta convocada en Catalunya para el 9 de noviembre.

3. Una candidatura que defienda los salarios y pensiones dignas, una fiscalidad progresiva para que paguen más los que más tienen, que persiga el fraude fiscal, que rechace los despidos en empresas con beneficios, y que apueste por el reparto de todos los trabajos, incluido el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

4. Una candidatura por el derecho a la vivienda digna. Hay que impulsar un parque de vivienda pública, así como un modelo de alquiler social seguro y digno. Se puede y se debe terminar con el drama humano de los desahucios, paralizándolos todos y aprobando la dación en pago retroactiva, como exige la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

5. Una candidatura que rechace todas las privatizaciones de servicios públicos y bienes comunes: la educación, la sanidad, la justicia, el transporte, la información, la vivienda o la cultura, que defienda la reversión de las mismas y apueste por su gestión democrática. Son derechos y deben estar bajo control público.

6. Una candidatura que combata la violencia machista y defienda el derecho de las mujeres sobre su propio cuerpo y, por lo tanto, el derecho a decidir si quieren interrumpir o no su embarazo. Y que defienda asimismo la libertad de orientación e identidad sexual contra toda forma de discriminación y homofobia.

7. Una candidatura que apueste por un cambio de modelo productivo que esté al servicio de las personas a través de una reconversión ecológica de la economía, por la nacionalización y socialización de las empresas energéticas y por la soberanía alimentaria.

8. Una candidatura que defienda los derechos de ciudadanía para todos y todas y exija la derogación de las leyes de extranjería.

9. Una candidatura que rechace las intervenciones militares, que defienda la salida de la OTAN y sea firme defensora de las relaciones solidarias entre los pueblos.

10. Una candidatura que sea el resultado de un proceso participativo abierto a la ciudadanía, en la elaboración de su programa y en la composición de la lista paritaria, basada en los criterios de presencia de activistas sociales, políticos y culturales, con rotatividad de cargos e ingresos equivalentes al salario medio.