El PSOE llamará en noviembre a todos los ciudadanos a elegir su candidato a La Moncloa

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El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante su intervención, hoy, ante el Comité Federal del Partido Socialista, que se ha reunido en Madrid. / Efe
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante su intervención, hoy, ante el Comité Federal del Partido Socialista, que se ha reunido en Madrid. / Efe

Si hay momentos en la vida de los partidos que merecen el calificativo de “históricos”, el PSOE protagonizó ayer uno de ellos con la decisión de su Comité Federal –máximo órgano entre congresos– de que todos los ciudadanos que quieran puedan participar en la elección de su candidato a la presidencia del Gobierno. El calendario y el reglamento de las primarias fueron aprobados con solo dos abstenciones de los 200 miembros del comité. La elección se celebrará a finales de noviembre, probablemente en las jornadas del 29 y 30 de ese mes. Y el PSOE quiere que millones de españoles participen en la elección.

El secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha cumplido el mandato del congreso de Sevilla, en el que salió elegido en dura pugna con Carme Chacón, ha promovido la actualización del programa con la Conferencia Política de noviembre pasado y ayer, previo acuerdo con el PSC y los dirigentes regionales, llevó al Comité Federal el calendario para realizar las primarias abiertas a toda la sociedad de las que saldrá el candidato a la jefatura del Gobierno en las elecciones de noviembre de 2015.

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Consciente de la trascendencia de una innovación política inédita en nuestro país, aunque ya habitual en la izquierda italiana y francesa, Rubalcaba subrayó en su exposición inicial el valor de una decisión que, según dijo, “va a cambiar la política en España, os lo aseguro; habrá un antes y un después de las primarias abiertas del PSOE”. El secretario de organización, Oscar López, dijo al final de la reunión, de siete horas de duración, que los demás partidos políticos acabarán aplicando este método.

Los socialistas fueron los primeros en aplicar elecciones primarias internas para elegir a sus candidatos y se colocan de nuevo en vanguardia al entender que la crisis política y el desprestigio de los partidos sólo se pueden superar escuchando las demandas de los ciudadanos de más democracia. De este modo, la decisión de su Comité Federal pasa por centrarse en ganar las europeas de finales de mayo –“la primera vez que los ciudadanos podrán decir ‘no’ y pararle los píes a Rajoy”, en palabras de Rubalcaba– y abrir después el proceso de elección de candidatos para las autonómicas y municipales, que culminará en septiembre, y para las generales, que terminará a finales de noviembre.

La dirección del PSOE quiere que en la elección de su candidato a la presidencia del Gobierno “participe el mayor número de personas posible”. Para ello anunciará la apertura del censo en el que se podrán inscribir todos los ciudadanos de más de 16 años que lo deseen. La aportación de dos euros y la firma de un compromiso de honradez serán requisitos obligados. La inscripción podrá realizarse durante el mes de octubre y parte de noviembre.

Para presentarse de candidato se requerirá ser militante del PSOE y obtener un mínimo del 5% de los avales de los militantes (unas 11.000 firmas). El máximo se ha fijado en el 10%, con el fin de que, como ocurrió con Susana Díaz en Andalucía, un candidato no acapare la mayoría de los avales. A partir de ahí tendrán al menos 15 días para hacer campaña y la comisión electoral (11 miembros, 5 nombrados por la Ejecutiva y 6 por el Comité Federal) propiciará debates en los medios de comunicación públicos y privados que lo soliciten y velará por la limpieza del proceso y de la votación.

El acuerdo, que incluye el sometimiento del censo a la Agencia de Protección de Datos para evitar otros usos, contempla la recogida telemática de avales de los candidatos. La inscripción previa para votar suscitó la critica de Chacón, que estimó que esa condición restará participación y acusó a la dirección de no haber aprovechado los dos años que lleva de ejercicio para someter el reglamento a debate y de aprobarlo en dos horas. López le contestó en rueda de prensa que el procedimiento será garantista y el censo será «cierto y claro» y el partido «hará una campaña, dentro de los medios limitados que tenemos para que se apunte el mayor número posible de personas«. Los colegios electorales serán las sedes del PSOE y los lugares que se habiliten donde no haya casas del pueblo.

A diferencia de lo acordado para elegir candidato a la presidencia del Gobierno –con toda probabilidad optarán Chacón, el exlehendakari y senador Patxi López y eventualmente su compañero del PSE-EE, Eduardo Madina–, para elegir cabezas de lista a los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes, las primarias serán exclusivamente entre los afiliados. Y otro tanto ocurrirá para escoger candidatos a presidentes autonómicos, salvo que las distintas federaciones decidan abrirlas a todos los ciudadanos y cuenten con el visto bueno de la dirección federal. Por el momento, sólo el PSPV-PSOE ha optado por la fórmula abierta a todos los valencianos. Su secretario general, Ximo Puig, ya ha fijado la fecha del 9 de marzo para celebrar las primarias. El adelanto fue ratificado por el Comité Federal y es coherente con su petición de elecciones cuanto antes en la Comunidad Valenciana.

Los dirigentes de Extremadura, País Vasco y del PSC, que incorporó a Miquel Izeta a la Ejecutiva del PSOE en sustitución de José Zaragoza, avanzaron su intención de celebrar primarias abiertas. El madrileño Tomás Gómez pidió que se concentraran todas en el mismo día, y el castellano-manchego, Emiliano García Page se mostró partidario de hacerlas después de las primarias para las generales. El Comité Federal delegó en la Ejecutiva la facultad de decidir las fechas en función de las peticiones que realicen las distintas federaciones.

Rubalcaba, que señaló que “ya quedan menos de dos años para que acabe la pesadilla” del PP, y atribuyó los síntomas de mejoría económica a la actuación del BCE y a una flexibilidad todavía insuficiente de las políticas de la UE ante el ascenso de la izquierda, dijo que a Rajoy sólo le debemos paro, precariedad, menores salarios y un déficit de la Seguridad Social que con la reforma para bajar las pensiones cierra el círculo de la crisis a favor de los que más tienen. “Los sufrimientos no han terminado”, añadió antes de proclamar que “los destrozos de la derecha no serán irreversibles” y de considerar muy grave que el único punto del programa electoral del PP que Rajoy está dispuesto a cumplir sea para “contentar a la ultraderecha, al Tea Party de su partido” con la supresión de la libertad de las mujeres a decidir su propia maternidad. Reiteró el objetivo de parar la ley del aborto que patrocinan Gallardón y Rajoy.

Sobre Cataluña, la mayor parte de los 39 intervinientes en el Comité Federal expresaron su respaldo al PSC y a la propuesta de Rubalcaba de avanzar en la lógica autonómica hacia un Estado federal, con diálogo y con la necesaria reforma de la Constitución. Rubalcaba acusó a Artur Mas de “llevar a Cataluña a un callejón sin salida” y dijo a Rajoy que “esto no lo arregla el tiempo, aquí no hay Dragis”, en referencia al presidente del BCE. “Es posible que a ellos les interese una guerra a banderazos, pero a Cataluña y a España, no”.

Junto con la decisión de abrir el PSOE a la participación democrática y a la actualización de un proyecto que, según reconoció el propio Rubalcaba, “estaba obsoleto”, los socialistas cerraron filas con el PSC, entre dos fuegos, reafirmaron su fuerza frente a los recortes de derechos y libertades civiles, anunciaron la apelación al Tribunal Constitucional contra la nueva ley local que lamina los servicios públicos municipales, se mostraron dispuestos a seguir pactando con las demás formaciones de la oposición para revocar la ley Wert y salieron de la reunión con la sensación de haber lanzado unas propuestas útiles ante el próximo periodo electoral que se avecina.