Víctimas del franquismo y del nazismo piden cuentas por el veto en el Senado

Jaime_Ruiz_víctimas_franquismo
Jaime Ruiz, portavoz de la Plataforma por la Comisión de la Verdad. / Efe

La Plataforma de víctimas del franquismo ha pedido explicaciones al presidente del Senado, Pío García Escudero, sobre el veto y la censura que sufrieron sus tres representantes invitados al acto de homenaje a las víctimas del nazismo que se celebró en la Cámara Alta con motivo del día del Holocausto y estuvo presidido por el propio Pío, flanqueado por los ministros José Ignacio Wert y Alberto Ruiz-Gallardón. El representante y portavoz de la Plataforma por la Comisión de la Verdad sobre los crímenes del franquismo, Jaime Ruiz, afirma que el presidente del Senado “algo tiene que ver” y explica a cuartopoder.es que le han remitido una carta pidiéndole “la necesaria y urgente aclaración, porque estamos hablando de la institución democrática por excelencia que representa la soberanía de todos los españoles”. En su opinión, la censura demuestra que en España “hay víctimas de primera, de segunda y otras que quieren que olvidemos”.

Los representantes de la Plataforma asistieron el año pasado al homenaje a las víctimas del Holocausto y figuraban en la lista de invitados de la Cámara Alta para acudir este año. Concretamente habían sido invitados por el senador de IU Jesús Iglesias. Antes de entrar saludaron a un grupo de compañeros que desplegaron una pancarta con fotos de víctimas republicanas del franquismo. A partir de ese gesto, los representantes de la plataforma se toparon con la negativa para acceder al acto, organizado por la centro Sefarad Israel, en el histórico salón de plenos de la alta Cámara. “Fue como si las siete mil víctimas españolas de los campos de exterminio nazi no existieran; como si los miles de voluntarios de la libertad que lucharon en España y fueron declarados apátridas y murieron en los campos, tampoco existieran”, explica Ruiz.

Publicidad

“¿Cómo se puede ignorar a las víctimas españolas del nazismo, de los bombardeos de la Legión Cóndor sobre la población civil de Guernika y Durango, los bombardeos de Madrid por la aviación nazi, los ataques fascistas a la población civil y el exterminio en Málaga, Almería, Alicante…?”, se pregunta el dirigente de la Plataforma, que entre otras asociaciones agrupa a las víctimas de los campos de trabajo de la dictadura franquista en los que se inspiró Hitler para organizar sus campos de trabajo y exterminio en los que murieron más de 4.500 republicanos españoles documentados. “¿Cómo se puede censurar el exterminio en España, laboratorio del nazismo, cuando en las zonas donde no hubo guerra ni frentes, como Canarias, Galicia, Navarra…, la persecución y las matanzas de demócratas fueron terribles?”, añade Ruiz.

Los métodos de liquidación de los sublevados franquistas y falangistas fueron similares a los de los nazis y pedimos algo tan razonable como que se tengan en cuenta al rendir homenaje a las víctimas del Holocausto, aunque en España, la prolongación de la dictadura haya permitido al régimen ir cambiando de ropaje, de las camisas azules a los trajes oscuros de los tecnócratas del Opus-Dei”, dice Ruiz en tono didáctico no exento de amargura porque el día del Holocausto, el 28 de enero, aquí no haya habido condena de los crímenes contra la humanidad que perpetraron el franquismo y el nazismo, ni recuerdo, ni homenaje a las víctimas. “Nosotros apoyamos y seguiremos apoyando este acto, sólo pedimos que también se tenga en cuenta a los españoles".

Ese veto a la Plataforma por la Comisión de la Verdad sobre los crímenes del franquismo se suma a una larga lista de agravios, no sólo a las víctimas del franquismo, sino a los demócratas, entre los que todavía figura el hecho de que 200 calles de Madrid lleven nombres de militares sublevados y criminales. “Hemos aportado la lista al Ayuntamiento, pero se niega a quitarlos –explica Ruiz, en un flagrante incumplimiento del precepto imperativo de la ley de Memoria Histórica”. Esa actitud contrasta con la de la embajada alemana que, a petición de la Plataforma, ha retirado el monumento a los nazis en el Cementerio de la Almudena.

Sobre el veto a la Plataforma, el Senado se escudó en un primer momento en que no sabía nada y la organización del acto correspondió a la casa Sefarad. Pero la Plataforma considera ilógico e insuficiente ese argumento y exige aclaraciones. Por otra parte, el centro Sefarad está subvencionado por el Gobierno y dispone en Madrid del palacio de Cañete, en la Calle Mayor, 69, un edificio del siglo XVI en cuya restauración el Ayuntamiento de Madrid invirtió siete millones de euros antes de su cesión en 2010 por 30 años al colectivo sefardí, que alquila las salas y el jardín para eventos privados.

Miembros de la Plataforma por la Comisión de la Verdad protestan a la entrada del Senado, donde no se les permitió la entrada. / comisionverdadfranquismo.com
Miembros de la Plataforma por la Comisión de la Verdad se manifiestan a la entrada del Senado, donde no se les permitió la entrada. / comisionverdadfranquismo.com