Rajoy y Rubalcaba, jaleados por sus 'chicos del coro'

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La bancada 'popular' aplaude a Rajoy tras unas de sus intervenciones de la tarde de ayer. / Juanjo Martín (Efe)

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, fue ayer al Congreso a certificar el fin de la recesión y anunciar que a partir de ahora nos espera un futuro mejor, sembrado de nuevas medidas económicas, rebajas fiscales y bonificaciones a la contratación indefinida, que algún día germinarán. El líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue a darle un baño de realidad, la realidad cotidiana de los parados, de las familias en situación de pobreza, de los damnificados por la reforma laboral y del descontento ciudadano. Ambos fueron con sus respectivos guiones, dispuestos a no salirse ni una coma de los mismos. Rajoy y Rubalcaba inauguraron la carrera electoral, mientras sus respectivas bancadas jaleaban y coreaban sus consignas por los pasillos del Congreso de los Diputados.

Populares y socialistas tomaron rincones y pasillos de la Cámara Baja para autoproclamarse vencedores de un debate en el que se hablaba de economía y cifras y se pensaba en las próximas elecciones europeas. Mientras, en la tribuna de invitados, la esposa de Rajoy, Elvira Fernández, seguía parte del debate, flanqueada por una representación de presidentes autonómicos del PP. Uno de ellos, por cierto, comentaba en voz alta tras la primera intervención de Rajoy que sus rebajas fiscales en su Comunidad eran incluso mayores que las anunciadas por el presidente del Gobierno.

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De Rajoy decían los suyos, nada más terminar el rifirrafe con Rubalcaba, que había estado “sembrado" y le había dado “para el pelo” a Rubalcaba. A la bancada popular, ayer especialmente entregada, se le oía repetir términos tan manidos como "la herencia recibida" , pese a que son ya 2 años los que llevan al frente del gobierno. A los socialistas, igualmente envalentonados tras ver a un Rubalcaba subir a la tribuna con un esquema de dos folios que argumentó con destreza y habilidad parlamentaria, se le escuchó respirar aliviados y decir "Tenemos líder". Pasó el primer examen el líder de la oposición, a la espera de que llegue el examen final, las elecciones europeas, y los resultados decidan si debe o no presentarse a las elecciones primarias. Hubo entre las filas del PSOE quienes recibieron un mensaje del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que a través de su teléfono móvil decretaba que el ganador había sido Rubalcaba y que Rajoy había estado "flojo" y "triunfalista". Entre tanto, Rajoy y Rubalcaba a vender "su libro", y los suyos a ejercer de "chicos del coro".

Así, el reproche lanzado a Rajoy asegurando que los jóvenes españoles que viajan al extranjero en busca de trabajo pierden su cartilla sanitaria fue rebatido en la tribuna, sí, pero con mucha más vehemencia y empeño, incluso, se reprodujo la discusión en los pasillos del Congreso. Esta vez eran dos asesores: uno del gobierno y el otro de un partido de la oposición, quienes discutían, ante la mirada curiosa de los periodistas, si era cierta o no la acusación lanzada contra Rajoy. La cosa quedó en tablas, como empataron también las voces que proclamaban vencedor al uno y al otro, en un claro tono mitinero.

El debate sobre el estado de la Nación fue el pistoletazo de salida de las elecciones europeas. Repetidos y multiplicados los mensajes de los líderes, en un ejercicio coral sin parangón, sus señorías pasaron a hablar de otros asuntos de interés mientras el líder de IU, Cayo Lara, pedía dimisiones y, en su grupo, los diputados vestían las diversas camisetas de las protestas sociales, o el portavoz de CiU, Josep Antoni Duràn i Lleida, pedía diálogo con Cataluña, para evitar que España salga amputada. Y uno de los temas de interés era la campaña europea, candidatos y listas electorales.

En la bancada popular los más honestos reconocían que el todopoderoso Rajoy decidirá cuando quiera el nombre del futuro cabeza de cartel del PP. Los más prudentes, confesaban que hasta hace unas semanas hubieran apostado todo a que Miguel Arias Cañete sería el candidato, pero "después del nombramiento en Andalucía...¡vete a saber a quién puede nombrar el jefe!”, en clara alusión al sorprendente lanzamiento de Juan Manuel Moreno como futuro líder del PP andaluz. A Rajoy ya ni se le chista en su partido.

En el PSOE, las apuestas se cruzaban sobre los números 2, 3, etc.; se hacían cábalas sobre la lista-cremallera (chico-chica-chico-chica...) y sobre lo mucho que les convendría (según decían los dirigentes del PSOE) que Rajoy nombrase al ministro Miguel Arias Cañete cabeza de cartel. Se comentaba también la existencia de una encuesta propia en las filas del PSOE, que los sitúa en disposición de vencer al PP, aun perdiendo escaños con respecto a las elecciones europeas de 2009. Pero, en materia de liderazgo, nadie se atreve a aventurar qué pasará en las primarias. Sí admiten que Rubalcaba sólo puede presentarse a ellas si le avala un buen resultado en las elecciones europeas. Si ayer los socialistas decían "Habemus líder", a renglón seguido añadían..."hasta las elecciones europeas".

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Parlamentarios socialistas aplauden a su líder al final de una de sus intervenciones. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)
3 Comments
  1. juanjo says

    Mera coincidencia, Pero coincidencia,
    ….
    Las mafias de Sinaloa, y algún despistao más, aclamaron a El Chapo Guzmán
    ……
    El PP entero, y algún arrimao corrupto, jalearon al Rajoy.

    Manda buevos.

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