ESTHER JAÉN | Publicado: - Actualizado: 8/1/2017 19:51

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Rubalcaba y Madina, ayer, día 29, durante el pleno del Congreso. / Emilio Naranjo (Efe)

El aparato saliente del PSOE trabaja sin descanso para aupar a la líder de los socialistas andaluces, Susana Díaz, a la secretaría general y con ello esquivar la propuesta de Eduardo Madina de permitir que sean los 250.000 afiliados del partido quienes voten directamente en la elección de su futuro secretario general, y no conceder poderes a aproximadamente 1000 delegados que votarían en representación de sus compañeros en el Congreso extraordinario previsto para los días 19 y 20 de Julio.

Esa es la respuesta que la vieja guardia ha dado a las peticiones del expresidente del gobierno, Felipe González, y a su “hoja de ruta”. Y para ponerla en práctica, quién mejor que el aparato socialista, con Alfredo Pérez Rubalcaba al frente y dirigentes como el secretario de ciudad y política municipal socialista, Gaspar Zarrías, y el que fuera todopoderoso vicesecretario general, Pepe Blanco.

Fuentes socialistas han asegurado a cuartopoder.es que Zarrías y Blanco han dedicado los últimos días llamar a los secretarios generales de las diferentes federaciones del PSOE para pedirles su apoyo a una hipotética candidatura de la andaluza Susana Díaz a liderar el partido. Sus esfuerzos daban su fruto en la tarde de ayer, cuando el aparato socialista daba a conocer que 8 barones socialistas apoyarían a la presidenta de la Junta de Andalucía como nueva secretaria general del PSOE. Entre los territorios a cuyos secretarios generales captaron están Madrid, con su líder, Tomás Gómez;Valencia, con Ximo Puig, y los líderes de Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra y Cantabria. Según estas mismas fuentes, este plan no ha conseguido la unanimidad hasta el momento, porque el líder de los socialistas extremeños, Guillermo Fernández-Vara, se habría negado a apoyar esta iniciativa, destinada a dar todo el poder de decisión a las cúpulas regionales del partido, en lugar de a sus militantes.

El plan, ideado por Felipe González y ejecutado por Rubalcaba y los suyos, pretende evitar una convocatoria a toda la militancia del PSOE para que voten directamente a su futuro líder, tal como había planteado Madina. Para ello pretenden poner  sobre la mesa la práctica aclamación de Susana Díaz por parte de todos los barones del PSOE y forzar una especie de política de hechos consumados: lo que decidan los barones, bien debe estar para el conjunto de la militancia. Si todos o la inmensa mayoría de líderes territoriales dan el plácet a la operación Susana Díaz, los socialistas llegarían al congreso del 19 y 20 de julio, prácticamente, a ratificar la elección de la andaluza. Así, no habría democracia directa, como reclama Madina, sino delegada.

Salvando las distancias y algunos detalles, no es la primera vez que Felipe González pone en marcha una operación así. De hecho, tras el anuncio, en 1997, de su salida de la secretaría general del PSOE, cargo que ocupó durante 23 años, González reunió, poco después de hacer pública su salida, a un grupo de barones, a los que les propuso la elección como nuevo secretario general del hoy comisario de la UE, Joaquín Almunia. Entonces, los barones dijeron “amén” y en ese mismo fin de semana en el que se celebró el 34 Congreso Federal del PSOE, la familia socialista salió con un nuevo líder, sugerido por González, aclamado por los barones y votado por la amplia mayoría de un Congreso.

Por el momento, con 8 barones a favor de esta operación, pierde fuelle la propuesta de Madina de reforzar la democracia interna del partido y elegir al futuro secretario general en unas elecciones con el concurso de toda la militancia y cuyo resultado ratificaría el Congreso extraordinario. Sin embargo, los hechos, las propuestas y contrapropuestas se suceden a tal velocidad que hoy podría haber otra nueva sobre la mesa.

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