El Gobierno eleva un 14% el gasto militar con 900 millones más en armamento

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EL Gobierno arbitra un crédito extraordinario para Defensa que incluye dos nuevos buques encargados a Navantia. / Efe

El Gobierno ha vuelto a trampear el presupuesto oficial del Ministerio de Defensa con la aprobación, por tercer año consecutivo, de un crédito extraordinario de casi mil millones de euros para pagar armamento. En esta ocasión, los ministros de Defensa, Pedro Morenés, y de Hacienda, Cristóbal Montoro, han elegido el mes de agosto para arbitrar un crédito extraordinario de 883,6 millones de euros con destino a la industria militar, a los que hay que sumar otros 30,5 millones para adiestramiento de la fuerza conjunta. Ni La Moncloa ni los departamentos concernidos han explicado el destino concreto de estas partidas que equivalen, por poner un ejemplo, a las exportaciones del sector vinícola en lo que llevamos de año.

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Los españoles hemos de pagar 29.500 millones de euros hasta 2030 por los llamados "grandes programas de armamento" que se iniciaron en la primera década del siglo. Esta es una cifra oficial que ha sido reconocida por el ministro Morenés en varias entrevistas y comparecencias parlamentarias. Sin embargo, desde que Mariano Rajoy tomó posesión como jefe del Gobierno ha optado por trampear el presupuesto militar y escamotear la realidad y el debate presupuestario al Parlamento.

Las fuentes del Ministerio de Defensa consultadas reconocen que sería un escándalo mantener e incrementar el presupuesto para máquinas de guerra (cazabombarderos, fragatas, misiles, submarinos que no flotan, vehículos y armas de ocupación territorial como los carros de combate) mientras se recortan los sueldos de los propios militares y de los funcionarios y se prescinde de maestros, profesores y personal sanitario al tiempo que se reducen todas las partidas de gasto social y se suben los impuestos para intentar cumplir el objetivo de déficit público.

El Ejecutivo trampeó el presupuesto militar en 2012 y 2013 con créditos extraordinarios para armamento por más de 3.000 millones de euros, y este ejercicio ha repetido la operación con 'agosticidad' y sin explicación, con los 913,5 millones de euros aprobados el 1 de agosto. El argumento genérico consiste en justificar los créditos por necesidades de la defensa y para el mantenimiento y avance de la industria militar que, desprovista ya del calificativo de "estratégica", sigue siendo considerada por las autoridades un instrumento puntero en el desarrollo de aplicaciones civiles, aunque la tecnología pertenezca a terceros países socios.

Esa dependencia tecnológica en el caso de los carros de combate Leopard que fabrica la empresa Santa Barbara Blindados (SBB) dificulta la reventa de los tanques a Arabia Saudita y los Emiratos sin el permiso de la industria alemana, propietaria de la patente de los principales componentes del arma. En el empeño de exportar los blindados a la Península Arábiga se ha esforzado el ministro Morenés, con "los buenos oficios", según ha reconocido, de Juan Carlos I de Borbón. Pero la industria alemana mantiene su apuesta por el mercado árabe y no hay que descartar que Rajoy busque un arreglo con la canciller Ángela Merkel durante su visita, este fin de semana, a Compostela.

Con el crédito extraordinario para armamento –todavía se desconoce el correspondiente a las misiones militares en el exterior--, el Presupuesto de Defensa de 2014, que fue fijado por el Parlamento en 6.683 millones de euros (un 1,6% menos que el año anterior), aumenta un 14% y elude los recortes. Éstos sólo afectarán de hecho al personal (93,4 millones menos) y a los gastos corrientes (41,7 millones). Las nóminas y el funcionamiento totalizan la reducción del 1,6% respecto a 2013. Por lo demás, Defensa sigue asignando oficialmente a inversiones reales más de 500 millones de euros al año. En este ejercicio son 557, seis más que en 2013. El principal compromiso inversor hasta el momento ha sido el encargo a Navantia de dos buques de acción oceanográfica para "escenarios de baja intensidad" por 166,7 millones de euros cada uno entre 2014 y 2019.