La prohibición del referéndum librará a Pujol de una comisión de investigación

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El expresidente catalán Jordi Pujol, rodeado de prensa a su salida de su domicilio de Barcelona el 10 de septiembre. / Efe

El vertiginoso calendario previsto para la aprobación del referéndum en Cataluña, la convocatoria del mismo, los recursos del Gobierno que preside Mariano Rajoy y el más que probable adelanto electoral tras el previsible rechazo del Tribunal Constitucional (TC) a la consulta, tendrán como efecto inmediato la imposibilidad de poner en marcha una Comisión de Investigación parlamentaria sobre los negocios del que fuera presidente de Cataluña durante 23 años, Jordi Pujol i Soley.

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Fuentes de CiU consultadas por cuartopoder.es dan por hecho que el ex Molt Honorable no comparecerá en ningún caso ante la Comisión de Investigación "porque no va a haber tiempo material para ello". Además advierten que, de acelerarse mucho todos los pasos esperados y en el caso de que el presidente catalán, Artur Mas, quiera celebrar las elecciones lo antes posible, en el mes de noviembre, aunque no llegaría a tiempo de hacerlas coincidir con el 9 de noviembre, fecha para la cual se había fijado la celebración del referéndum."No es descartable siquiera que no se llegue a tiempo para realizar la comparecencia voluntaria de Pujol ante el Parlament", prevista para el próximo viernes 26 de septiembre.

La diferencia entre una comparecencia voluntaria y una comparecencia obligatoria ante una Comisión de Investigación es sustancial. Mientras que en la voluntaria el compareciente tiene una exposición inicial en la que él presenta y enfoca el tema como quiera y los portavoces tienen turnos de intervención de menor a mayor hasta que todos hayan agotado sus respectivos tiempos, y el compareciente les replica a todos a la vez, una vez finalizada la ronda, en una comisión de investigación el formato es más ágil, y los portavoces interrogan de forma dinámica al compareciente, sin exposiciones iniciales.

El calendario previsto para el desarrollo de los acontecimieintos relacionados con el conflicto catalán empieza hoy, viernes, cuando el Parlamento de Cataluña tiene previsto aprobar la Ley de Consultas. El gobierno de Rajoy, por su parte, está preparado para celebrar un Consejo de Ministros extraordinario en cualquier momento de este fin de semana, del que saldrá el recurso ante el Tribunal Constitucional contra la mencionada Ley. El gabinete de Rajoy también tiene previsto un segundo recurso, que podría salir de ese mismo Consejo o de otro, contra la propia convocatoria del referéndum. Todo dependerá de momento en que Mas convoque el referéndum, si lo hace en el mismo m0mento en que se publique la Ley de Consultas en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña, o si dejar pasar un tiempo, en cuyo caso, el gobierno también tendría que esperar a la publicación del decreto de convocatoria para recurrirlo ante el Tribunal Constitucional y pedir la suspensión cautelar del mismo.

De este modo, si esta misma tarde aparece publicada la Ley de Consultas en la versión online del Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña, el Gobierno procederá cuanto antes a presentar el recurso, del mismo modo que lo hará con el decreto de convocatoria del referéndum.

La hipótesis que manejan algunos dirigentes nacionalistas es que, si este fin de semana hay recursos preparados y el Tribunal Constitucional, al admitir a trámite los mismos, suspende de forma cautelar el referéndum, a finales de la semana próxima Mas podría disolver el Parlament y convocar elecciones anticipadas. Serían los segundos comicios en apenas dos años. Y, si se convocan cualquier día, incluido el viernes 26, evitarían a Jordi Pujol tener que pasar por el Parlament, ni siquiera en la comparecencia voluntaria a la que él mismo se comprometió y en la que, según dijo, le quedan muchas cosas por decir. En el peor de los casos para el ex Molt Honorable, no tendrá que someterse a la presión de una Comisión de Investigación. Y eso es algo que, admiten estas mismas fuentes, ha tenido en cuenta Artur Mas a la hora de cerrar su calendario de actuaciones.