La caridad del PP es infinita

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Manuel Marchena, nombrado esta semana presidente de la Sala Segunda del Supremo, que revisará los recursos de la Gürtel. / CGPJ
Manuel Marchena, nombrado esta semana presidente de la Sala Segunda del Supremo, que revisará los recursos de la trama Gürtel. / CGPJ

No estaban muy claras las intenciones del Partido Popular cuando a la vuelta del verano ha llenado los periódicos y televisiones afines de declaraciones de sus dirigentes con propuestas de regeneración ética para que la ciudadanía vuelva a confiar en los políticos. Cualquiera podía pensar que, arrepentidos de los tremendos recortes del estado de bienestar que podrían causar un grave agujero a sus expectativas electorales, los populares y Mariano Rajoy habían decidido prescindir, por lo menos temporalmente, de aplicar el rodillo de la mayoría absoluta y de la ley del embudo. Sin embargo, parece que las intenciones se van a quedar en marketing, porque como decía un anuncio de los años setenta “La caridad bien entendida empieza por uno mismo”.

Ya supongo que a estas alturas les parezco un tanto críptico, pero les pido un poco más de paciencia. Verán, hace tan solo un par de semanas, en este mismo blog, les contábamos que el caso Gürtel, la más grande red de corrupción que afecta al Partido Popular iba a ser juzgada por la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional, que está presidida por Concepción Espejel, conocida entre sus compañeros como Cospejel, por su afinidad con la número dos del PP, María Dolores de Cospedal. Lea “¿Un puticlub para la mujer del César?”.

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Además, casi con seguridad el tribunal estará integrado por Enrique López, aupado por el PP al Consejo General del Poder Judicial, donde fue portavoz, y luego al Tribunal Constitucional. Como saben, López tuvo que renunciar a su puesto después de que fuera pillado saltándose un semáforo en el centro de Madrid y conduciendo ebrio. Lea “Las triquiñuelas de López” y “De las triquiñuelas de López a la chapuza de su cese”.

No es que haya que dudar de la sindéresis de ambos magistrados (dos de los tres integrantes del tribunal, por lo que conformarían la mayoría) pero tanto uno como otro deberían abstenerse, o apartarse de juzgar el caso, aunque solo fuera por apariencia de parcialidad, que es evidente para los ciudadanos a los que sirven. Aquello de que la mujer del César además de honrada, tiene que parecerlo.

Sin embargo, parece que el PP ha decidido que los amigos están para las ocasiones, y que esta es una ocasión muy buena para que un caso que afecta al PP lo juzguen los amigos.

Pero todavía hay más. El Consejo General del Poder Judicial, reducido por el ya ex ministro Alberto Ruiz-Gallardón a poco más que una dirección general de su ministerio, ha tirado de rodillo bajo la batuta de Carlos Lesmes y ha completado la jugada. Acaba de nombrar para presidir la Sala Penal del Supremo a Manuel Marchena, el que menos méritos tenía de los tres candidatos que aspiraban al puesto, pero que se adornaba con el timbre de gloria de ser un halcón del Tea party español.

De modo que tenemos a otro amiguito para presidir la Sala que debe resolver los recursos sobre aquellas condenas por corrupción que recaigan sobre dirigentes, cargos o tan solo amigos del PP y también de los de la oposición.

Marchena (1959, Las Palmas de Gran Canaria), procede de la carrera fiscal. Gran parte de su carrera la hizo en la secretaría técnica de la Fiscalía del Estado, de la que acabó siendo nombrado jefe por Jesús Cardenal, aquel inefable fiscal del Estado de la época de José María Aznar.

Tras tres años en la fiscalía del Supremo, el Consejo del Poder Judicial le nombró magistrado de la Sala Penal del alto tribunal, que ahora pasa a presidir.

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Concepción Espejel, en febrero pasado al serle impuesta por Cospedal la cruz de San Raimundo de Peñafort / castillalamancha.es

Marchena fue el ponente de la resolución que condenó al presidente del Parlamento Vasco Juan María Atutxa, quien, siguiendo el criterio de los servicios jurídicos de la Cámara, no cumplió la resolución del Supremo que le obligaba a disolver un grupo parlamentario.  Marchena aplicó para condenar el mismo precepto, pero con una interpretación contrariaa, que la utilizada para absolver al presidente del Banco Santander, Emilio Botín, en el caso de las cesiones de crédito. Como decía en junio de 2012, "seguramente no tiene nada que ver, pero entre uno y otro caso existía la sutil diferencia de que el patrón del Santander patrocina muchos de los cursos en los que participan los magistrados del Supremo, mientras que el expresidente del Parlamento Vasco había desafiado a tan excelsos próceres ya que se había negado a cumplir la orden de disolver el grupo parlamentario afín a Batasuna".  

Marchena formó parte también del tribunal que condenó a Baltasar Garzón por las escuchas de Gürtel, cuando era instructor del caso de los patrocinios de los cursos de Nueva York, lo que debería haberle hecho abstenerse para preservar su imparcialidad. Garzón fue condenado a pesar de que la resolución tachada de prevaricadora fue instada por dos fiscales y prorrogada y ampliada por otro magistrado, Antonio Pedreira, que nunca fue molestado, ni siquiera llamado como testigo. Si la prevaricación (dictar a sabiendas resolución injusta) debe de ser grosera y no sujeta a interpretación, hubo al menos dos jueces —Pedreira y Suárez Robledano— que consideraron que la tesis de Garzón era correcta, lo que invalidaba la existencia de prevaricación. Sin embargo, el Supremo tuvo el dudoso honor de condenar y expulsar de la carrera al juez que destapó el caso al menos dos años antes de que los implicados en la trama de corrupción hayan sido siquiera juzgados.

En todo caso, Marchena, arrastró por el fango el prestigio de Garzón, cuando mantuvo abierto el caso de los patrocinios durante dos años, sabiendo —como sabía, puesto que es profesor de derecho procesal y penal— que los hechos estaban prescritos. Leer "En la absolución, yo te condeno"  Leer "El Supremo archiva la última causa contra Garzón

Marchena decidió archivar el caso de Nueva York dejando un rosario de sospechas sobre la conducta de Garzón, durante la deliberación del proceso sobre las escuchas, en el que le condenó. Veremos qué opina sobre su imparcialidad el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, al que Garzón ha recurrido.

El nuevo presidente de la Sala Penal del Supremo avaló también la absolución del ex presidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps por el molesto asuntillo de los trajes.

En Estados Unidos, cuando los presidentes se ven envueltos en asuntos turbios, como el Watergate, el caso Iran-Contra o el caso Lewinsky, suelen designar a un fiscal independiente y duro para tratar de convencer a la ciudadanía de que son inocentes —aunque no lo sean— y que para demostrarlo se someten al peor acoso que pueden tener.

En España, ya ven, escogemos a los más amigos que puedan ser comprensivos con las debilidades del cargo. Así que no se puede decir que se aprecien verdaderos brotes verdes o síntomas de regeneración ética y democrática, como nos quieren vender, ya que seguimos sin elegir a los mejores candidatos para los cargos, sino a los más amigos. El Partido Popular lo tiene claro, como decía el anuncio, la caridad bien entendida empieza por uno mismo. Y la caridad del PP con sus dirigentes es infinita.

9 Comments
  1. juanjo says

    Ya pueden hacer hostias, incluso solicitar la bendición del hechicero mayor, que a estas alturas todo el mundo conoce la verdad. Y la verdad es que no, que no es cierto que el caso Gürtel sea la más grande red de corrupción que afecta al Partido Popular ( ¡y mira que es grande!). Sino que La mayor red de corrupción que afecta al PP se encuentra en Génova 13 y en el palacio de la Moncloa, es decir, en el íntimo, pero íntimo de verdad, del Bárcenas. Ahí, ahí, es donde tiene que entrar la fiscalía y todos los demás. Y luego ir a por los demás
    ..
    Que lo 1º es lo 1º.

  2. LUTERO 2.0 says

    Estoy deseando que se produzca una reacción moral profunda contra tanto abuso de poder, corrupción, inmoralidad, prevaricación, connivencia…….

    Deseo un revulsivo similar a lo que supuso el manifiesto de Lutero, sus 95 tesis, clavado en la puerta de la iglesia de Wittenberg. Lo deseo incluso sabiendo que una leyenda histórica que Lutero las clavara en la puerta de la iglesia. Las envió por el canal habitual de la época.

    De verdad, ¡¡qué hartura!! Tanta bula, tanto negocio con asuntos
    socialmente importantes (no quiero parecer cursi escribiendo «sagrado») como es la credibilidad en la JUSTICIA, supuestamente la base de nuestra sociedad.

    ¡¡Hay que romper el poder de Roma!!

  3. Foronda says

    Yo creo que hubiera sido mucho mejor elegir al candidato Conde Pumpido que cuando era Fiscal General como dejó en evidencia Wikilics se reunió con el embajador americano para garantizarle que el Gobierno de Zapatero echaría tierra encima del caso Couso para tranquilidad del Pentágono. ¿O no te acordabas?

  4. Joane says

    Esto es lo que hay. Por eso ni el PP ni el PSOE quieren realmente un CGPJ en el que 12 de los miembros sean elegidos por los propios jueces y magistrados. Para controlar los nombramientos de quienes han de enjuiciarlos a ellos.
    Por cierto, que las ideas «originales» del Sr. Garzón respecto a cómo elegir los Vocales del CGPJ que le he leído en una reciente entrevista, tampoco suponen ninguna mejora ni merma de politización. Pero bueno, en mi opinión, este señor no ha sido jamás combativo, y mira que han estado peleones los jueces de 2008 hasta ahora.
    Sólo dos apuntes a su artículo: primero, el instruir una causa contra una persona nunca lo he visto como causa de abstención en un asunto diferente. Si así fuera no podrían los jueces de instrucción enjuiciar faltas, por ejemplo, frente a los habituales que están investigando al mismo tiempo en otros asuntos.
    Es algo que pasa a menudo sobre todo en juzgados únicos o en el ámbito de la violencia doméstica donde sólo hay un juez normalmente por partido judicial. No pensemos en las alturas ni en las grandes capitales.
    Segundo, la prevaricación de los jueces, desde el caso Gómez de Liaño, no ha de ser «grosera», a partir de aquella sentencia cambió peligrosamente la jurisprudencia del TS, y no se hizo más que aplicar en el caso Garzón.
    A mi no me extraña que lo condenaran por las escuchas a abogados, porque para mí sí que era burdo, lo que me extrañó fue más la forma de la sentencia.
    Personalmente, la que todavía no me explico es la del caso Serrano. Esa sí que, desde el punto de vista jurídico, me pareció inexplicable.

  5. Panóptico says

    Estimado Sr. Yoldi, estoy con Vd., en que el Partido Popular esta moviendo con antelacion todas las fichas para conseguir un «paraguas» que le proteja ante los inminentes casos que se le avecinan.
    Dado que no han podido «dominar» totalmente al Sr. Ruz, que se ha atrevido a expulsarlos del proceso y por ello, es evidente que cuando le llegue la hora, sera expulsado a Mostoles (creo que es su destino).
    Con el defenestrado Juez motorizado y la Presidenta de la Seccion, dirijendo las vistas y en la retaguardia por si algo se escapa, al Sr. Marchena, y mas arriba aun, por si de amparar se trata tenemos al nuestro ex-militante Sr. Perez de los Cobos, resulta que la «imparcialidad subjetiva» esta mas que servida.
    Recordar, que el Tribunal de Estrasburgo, ya condeno a España, por que el Juez Garzon a su vuelta del cargo politico que desempeño, no tenia la «apariencia debida» y necesaria para instruir un asunto del que pudo conocer por su paso en el Ministerio del Interior, dando la razon a los que fueron condenados por el GAL.
    Paradojas de la vida, resulta que esta «apariencia» de imparcialidad fue aceptada en sus recusaciones cuando le juzgaron por prevaricacion derivada del Caso Gurtell, ver aqui:
    RECUSACION SALA 61 LOPJ DE GARZON CONTRA SALA PENAL CASO ESCUCHAS
    Roj: ATS 12393/2011
    Órgano: Tribunal Supremo. Sala Especial del 61
    Nº de Recurso: 22/2011
    Fecha de Resolución: 13/12/2011
    Procedimiento: ART. 61 LOPJ
    Ponente: JOSE MANUEL SIEIRA MIGUEZ Tipo de Resolución: Auto

    Asi que estaba «cantado» que el elegido para presidir la Sala 2ª seria el Sr. Marchena, por ello no se acepto la dimision del Fiscal General, cuando queria marcharse al Tribunal Constitucional con la dimision del Sr. Lopez y «su segundo» ocupo su cargo, de modo que el resultado final es que TODOS los altos cargos efectivos de la Justicia con mayusculas provienen actualmente de la carrera Fiscal.
    El Sr. Lesmes, el Sr. Marchena, el Sr. Torres Duce, incluso el ex-Ministro de Justicia, Sr. Gallardon.
    Cordiales saludos.
    PD.- Cuando lea la Sentencia del Sr. Elpidio Silva, le contestare a la Sra. Joane, a la que le recomiendo que antes del Sr. Gomez de Liaño, lea lo que le dijo el TS, al Sr. Estevill. Por lo que parece, los «Jueces Instructores» van a tener que cobrar un plus por peligrosidad, dado que ya son muchos los condenados por prevaricacion, sobre todo cuando «las victimas» son importantes personajes y no cualquier ladronzuelo.

  6. Joane says

    La de Estevill no recuerdo haberla leído, Sr. Panóptico, así que ilústreme cuanto quiera al respecto, se lo agradeceré.
    Sé que alguien me comentó que lo de la «grosería» para la prevaricación -también la judicial- fue hasta mediados de los 90, pero que a partir de determinado momento, a los jueces les exigieron más. Ser perfectos y atinados en todas y cada una de sus resoluciones. Si lo que quiere decir es que el cambio se produjo con la de Estevill y no la de Gómez de Liaño, pues vale.
    He leído por encima la sentencia referente a D. Elpidio (son muchos folios y la edad ya no está para tanto ladrillo) pero me ha parecido ver que en algún momento trata este aspecto.

  7. Panóptico says

    Sra Joane, disiento de que la Sentencia del TSJ de Madrid, sobre el Juez Elpidio Silva, sea un toston, a otros incluso le parece que «nunca una condena ha sabido tanto a absolución» segun un analisis del Abogado (ultimo) que le asistio y que puede leer aqui:
    http://www.eldiario.es/contrapoder/corrupcion-prevaricacion-Blesa-Elpidio_Silva_6_311528864.html
    Los argumentos del Sr. Boye, sobre que no esta clara la prevaricacion -del Juez Elpidio- por el hecho de que la Sentencia tenga un Voto particular, y sobre la necesidad de que sean llamativamente «esperpenticas y groseras» las resoluciones prevaricadoras, me parecen no acertados y para ello, le remito a la «unica» Sentencia del Tribunal Constitucional en esta materia, la STC 229/2003 (BOE del 20-01-04) que corroboro precisamente la condena 2/3 con un Voto Particular del TS.
    Y en este punto, tambien fue confirmada por el TEDH, aunque finalmente le dio la razon, en que se vulnero la posible imparcialidad de uno de sus miembros, por estar contaminado con la instruccion y resolucion de recursos previos.
    Sobre de que tienen que ser las resoluciones prevaricadoras «groseras» es un asunto, que ya no se discute, desde el momento que el Juez se supone que es un experto en derecho y no es comparable la prevaricacion (administrativa) de un funcionario, un Alcalde, etc con la judicial, admitiendose incluso la prevaricacion procesal, al resolver un asunto que no te compete, sustrayendo que sea resuelto por el Juez competente (Caso del Juez Posch Serrat o del Juez Santiago Raposo ambos de Barcelona) o mucho grave aun, colaborando con un Abogado amigo y participando en un ardid para que se te asigne (jugando con el NIG de un asunto antiguo archivado de tu juzgado) como si fuera por reparto un asunto, cuando realmente se hacia por antecedentes y todo ello, con la malsana intencion de salir en la prensa al dia siguiente que fue lo que le paso al Juez de Sevilla que cita y que no comprende porque fue su merecida -a mi juicio- condena.
    Saludos cordiales y como Vd., es de la que usa toga con puñetas, no se si instruyendo penalmente, cuidese porque la ratio de condenas es alta para este colectivo -maxime si le entra algun caso importante o mediatico- y segun el Sr. Boye, con la doctrina reciente del TSJM «lo que se ha conseguido no es la condena de Silva, sino la apertura de la temporada de caza de los jueces»

  8. José Yoldi says

    Hola a todos:
    He estado un tanto ocupado y no he podido contestar los comentarios como me hubiera gustado.
    La regeneración de la clase política, empresarial y dirigente en general es más imprescindible que nunca, pero me temo que va para largo. Recuperar los valores debería ser la prioridad de la sociedad, pero no veo que las cosas vayan en ese sentido.
    Señor Foronda: Yo no he dicho que habría que haber nombrado a Cándido Conde Pumpido, sino que Marchena era el candidato con menos méritos. Y lo sostengo, pero es que incluso Conde Pumpido, con los defectos apuntados, es sin duda mejor jurista y personalmente creo que es de mejor sindéresis que Marchena, y más para juzgar la corrupción del PP.
    Señora Joane, el señor García está de vacaciones, no debería provocar al señor Panóptico con el caso del juez Serrano. Puede verse enterrada en documentación.
    Saludos cordiales a todos y buen finde.

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