El proyecto de Ganemos comienza a encontrar dificultades en varias ciudades

Guanyem Barcelona no contará en su candidatura con las CUP. En la imagen, una de sus presentaciones con Ada Colau, una de las principales impulsoras. /Facebook Guanyem Barcelona
Guanyem Barcelona no contará en su candidatura con las CUP. En la imagen, una de sus presentaciones con Ada Colau, una de las principales impulsoras. /  Guanyem Barcelona (Facebook)

Algunas procesos de convergencia política y social para presentar candidaturas conjuntas a las próximas elecciones municipales se están enfrentando a diferentes obstáculos. La forma jurídica con la que se presentarán o el protagonismo de algunos partidos en concreto forman parte de los retos con los que se tienen que enfrentar estos procesos. En varias ciudades como Málaga, Córdoba o Barcelona ya se han producido ciertos alejamientos en las iniciativas “Ganemos” que, si nada lo remedia, provocarán que la unidad no sea completa.

Guanyem Barcelona, impulsado por, entre otros, la activista de la PAH Ada Colau, abrió en cierta manera el camino a seguir. Esta semana se ha conocido la negativa de las CUP a integrarse en este proyecto y su intención de presentar una candidatura municipal diferente. “No nos sorprende pero sí nos apena, vista la emergencia social que hay, algo que nos obliga a abordar esto y hacerlo desde la máxima fuerza y confluencia”, destaca a cuartopoder.es Gala Pin, una de las portavoces de Guanyem. Los desacuerdos se basan, por un lado, en los sueldos máximo que tendrían los cargos electos, “a pesar de que las CUP realizaron esa enmienda, pero después quisieron volver a rebajarlo”, según señala Pin.

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Por otro lado, desde el inicio, la Trobada Popular Municipalista (espacio impulsado por las CUP) mostró reticencias a que en la confluencia pudieran estar ICV y EUiA. “Vistas algunas de las actitudes en redes sociales y otros espacios no acaba de sorprender que decidan hacer una candidatura propia”, afirma Pin. También destaca la portavoz de Guanyem que “hay una hipótesis de partida que igual no se comparte, la necesidad de ganar”. “Ganar no sólo en un sentido electoral, sino para abrir las puertas de las instituciones y hacer otra política y responsabilizarse de ella”, añade.

“Nosotros tenemos bastante claro que hay muchos objetivos comunes y que, por tanto, si no nos encontramos en la confluencia lo haremos en otros espacios porque el enemigo hoy en día se llaman PP o CIU, los partidos del régimen que nos han llevado a esta situación”, subraya Pin sobre su relación a partir de ahora con las CUP. En cualquier caso, el proyecto sigue su proceso. Esta semana, las mencionadas ICV y EuiA, junto a Podemos y Proces Constituent han firmado el código ético de la candidatura, pendiente de aprobación abierta por la ciudadanía. “Pensamos que se podrá cerrar la confluencia entre finales de año y principios”, afirma Pin. A partir de ahí seguirá la confección de las listas, entre enero y febrero, y el trabajo para la elaboración participativa del programa electoral.

Escisión en Ganemos Málaga

La división interna de la izquierda social y política se ha escenificado también en la ciudad de Málaga. Allí, en estos momentos, hay dos proyectos Ganemos Málaga. Uno en el que se encuentra IU y otro en el que se integran representantes de Movimiento por la Democracia (unas de las plataformas más activas en el germen del proceso), Equo o Podemos, así como diferentes mareas ciudadanas. Las versiones del desencuentro, simbolizada en una reunión del grupo de metodología, son diferentes según las fuentes consultadas. Según explica a cuartopoder.es Miguel Muñoz, uno de los portavoces del Ganemos Málaga apoyado por IU, un grupo de personas intentó retrasar las decisiones que ya estaban fijadas en el calendario y por eso abandonó la reunión tras realizarse una votación que rechaza esa idea.

“El problema de fondo tiene que ver con la manera de entender Ganemos Málaga”, destaca a este medio Santi Fernández, uno de los portavoces de Movimiento por la Democracia. Fernández relata que principalmente se encontraban con dos problemas referidos a la forma jurídica a adoptar y al papel del llamado Consejo de Confluencia, órgano con protagonismo de las organizaciones. A partir de ahí, se presentó una enmienda a esa última propuesta que decía no entender esta especie de privilegio y que renunciaban a ese órgano en favor del protagonismo individual.

Según Fernández, al llegar a la reunión de metodología se propuso que en la asamblea, que ya estaba cerrada, los dos puntos de disenso no se abordaran y se retrasaran a una reunión posterior. “La sorpresa fue que esa misma mañana IU convocó a sus militantes para que coparan esa reunión, aparecieron más de 40 personas que nunca habían asomado por ningún grupo de trabajo y con un moderador del propio PCE que forzó a una votación. Estas prácticas y formas llevaron a la gente, que estaba por el consenso y pedía una reunión más para debatir, a que se levantaran y se fueran”. Horas después, según denuncia Fernández, todas las personas que formaban parte del grupo de comunicación fueron dadas de baja del grupo sin mediar explicación. “Una persona del PCE nos comunicó que nos habían dado de baja y que no podía restituir los permisos hasta que lo autorizara su partido”.

Muñoz, a título personal, entiende que la plataforma debe de ser ciudadana pero dando cabida a las organizaciones. Aclara que no milita en IU, pero afirma que con la agrupación de electores se evita su integración. “IU es un apoyo e impulso importante para el proyecto. Yo veo que la única ventaja de esa forma jurídica es dejar fuera a IU. Pero ello supone dejar muchas cosas y entiendo que ese paso no tiene sentido”. Al mismo tiempo reclama generosidad y añade que “la ciudadanía no entiende de esas historias de coaliciones o agrupación de electores, la ciudadanía lo que quiere son soluciones”. Ambas plataformas siguen su curso. La apoyada por IU ya se ha conformado oficialmente como coalición de partidos y la otra lo decidirá en su asamblea del 17 de enero.

La forma jurídica, punto de fricción en Córdoba

En otra capital andaluza, Córdoba, también se ha producido oficialmente una división. Ganemos Córdoba decidió en asamblea, por 352 votos a favor y 175 en contra, constituirse como agrupación de electores. Este hecho ha provocado que IU haya afirmado que no participará en este espacio, según las directrices federales de la organización, que prefiere la coalición de partidos. De esta forma, en Córdoba se presentará una candidatura municipal de IU encabezada por Pedro García. Podemos se había manifestado explícitamente en esta ciudad como partidario de la agrupación de electores. El coordinador autonómico en Andalucía, Antonio Maíllo, manifestó hace unos días que “la unificación de fuerzas se hace respetando la identidad de las partes”.

En ciudades como Zaragoza, Sevilla, Valladolid, Albacete, A Coruña, Valladolid, Las Palmas, Toledo, Castellón o Granada, entre otras, se han presentado los proyectos, se siguen recogiendo firmas como avales y sigue pendiente saber la forma jurídica. En Valencia, las primeras informaciones apuntaban a una división desde el inicio. El proyecto sigue a la espera de Podemos, que ya ha mostrado sus dudas.

Esta posición de IU, reiterada en diferentes ciudades como Madrid, frente a quien opte por presentarse como agrupación de electores, es un asunto que se tendrá que dirimir en los dos próximos meses. En la capital, la próxima fecha clave será el plenario que se convocará a mediados de diciembre, aunque está por confirmar que de ese día salga la forma jurídica definitiva. Las miradas también están puestas en Podemos, que hasta el día 2 de enero está inmerso en un proceso interno de elección de estructuras locales. La intención, según los documentos del equipo de Pablo Iglesias aprobados, es participar en la convergencia local. Otra cosa será la forma jurídica en cada caso, no definida al cien por cien por esta formación.