Los militares españoles participarán en siete zonas de conflicto en 2015

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Rajoy, junto con el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y jefe del Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Fernando García-Sánchez, durante la videoconferencia que mantuvieron el pasado día 24 con unidades del Ejército español que realizan misiones en el exterior. / Efe-Presidencia del Gobierno

Los militares españoles volverán a Irak en febrero de 2015, renovarán su presencia en Afganistán desde el 1 de enero con la nueva misión de formar a la policía afgana y estarán presentes en son de paz, vigilancia y control en otros cinco frentes de guerra e inestabilidad, desde Kabul hasta el Golfo de Guinea, sin olvidar el Mar Negro, donde España ejercerá el mando del contingente naval intimidatorio de la OTAN ante Rusia. El ministro de Defensa, Pedro Morenés Eulate, no ha aportado el coste de esas misiones, aunque su secretario de Estado, Pedro Argüelles, ha anunciado que se incluirá, como viene siendo habitual, en el crédito extraordinario de más de 800 millones de euros que aprobará el Ejecutivo el próximo verano. En contraste, la ayuda humanitaria no reembolsable a la población de los países empobrecidos del área de interés de España no alcanzará en 2015 al 5% de esa cantidad.

Los exploradores y agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ya han regresado de Irak y se puede decir que los 300 militares españoles que volverán al asolado país diez años después de la retirada que ordenó José Luis Rodríguez Zapatero se desplegarán en febrero próximo. Unos estarán a 57 kilómemtros al este de Bagdad o en la localidad de Besmayah, algo más al sur, donde compartirán cuartel con iraquíes y estadounidenses, y otros, encargados de formar guerrilleros iraquíes, irán al cuartel multinacional en Bagdad, el mayor del país, donde convivirán con alemanes, noruegos, franceses, holandeses, australianos y norteamericanos.

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Sólo los diputados de Izquierda Plural y parte del Grupo Mixto votaron el 22 de octubre en contra de la nueva misión, al tiempo que denunciaron los desastrosos efectos de la ocupación ilegal e inmoral del país por decisión de George Bush con el apoyo de Tony Blair y José María Aznar (el trío de las Azores con el portugués Durao Barroso de anfitrión). El portavoz del PNV, Aitor Esteban, estudioso del movimiento independentista del Kurdistán, atribuyó la desbandada del Ejército iraquí ante la ofensiva de las milicias del Estado Islámico (EI) a la corrupción generalizada de los mandos, hasta el punto de falsificar la cifra de soldados para embolsarse las nóminas. Tras la caída de Mosul en manos de las milicias del EI, el Gobierno español evaluó el envío de armas a los peshmergas kurdos, los únicos que están combatiendo eficazmente a los yihadistas, pero descartó la ayuda, pues tampoco iba a armar a los reconocidos independentistas.

Mientras, el Ejército español prolongará su presencia en Afganistán desde el 1 de enero con la nueva misión de adiestrar a la policía y mantener al menos hasta noviembre la base logística de Herat y el aeropuerto civil. El Gobierno obtuvo el jueves pasado el permiso del Congreso para “la misión de no combate”, en palabras del ministro Morenés, ahora bautizada con el nombre de Resolute Support, pactada por la OTAN con las autoridades afganas y respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU. Entre asesores, apoyo logístico, protección de las fuerza, el hospital de campaña de Herat al mando de la teniente coronel médico Ana Díez Betegón, elementos de apoyo nacional y operativos en el terreno, la nueva misión ocupa a 485 militares.

Aunque los portavoces de Izquierda Plural –Josep Joan Nuet en la Comisión de Defensa y José Luis Centella en el pleno-- se esforzaron en recabar el juicio del Gobierno sobre el voluminoso informe del Senado de EEUU (6.700 páginas) acerca de las detenciones ilegales, las torturas, las cárceles clandestinas y los 1.200 vuelos de la CIA con Afganistán e Irak, a los que España dio apoyo y cobertura secreta, no consiguieron arrancar al ministro Morenés una sola palabra al respecto. Luego, para no pillarse los dedos, evitó cuantificar el coste. El gasto de este año fue de 237,7 millones de euros. En la misión en Afganistán, que según el titular de Defensa, “ya se parece bastante a un Estado viable”, han perdido la vida cien militares españoles y más de 3.400 occidentales.

En 2015 España mantendrá el despliegue de 579 cascos azules en el este de Líbano, donde actúan con unidades de India, Indonesia, Nepal, Serbia y El Salvador apoyando al Ejército libanés para mantener un área segura al sur del río Litani. La principal preocupación son los atentados de los yihadistas del IS que penetran desde Siria. Sus objetivos son, de momento, Hezbollah y las fuerzas armadas libanesas, pero el ministro Morenés no ha ocultado su inquietud ante la amenaza que representan para las tropas españolas. El coste de la misión se cifró este año de 155,5 millones de euros.

Operaciones en África

En el Cuerno de África se mantendrá la operación Atalanta de lucha contra la piratería somalí hasta diciembre de 2016 por decisión de la Unión Europea. Esta misión ha tenido un coste de 106,2 millones de euros en el año que termina. La UE se ha propuesto proporcionar asistencia, formación y asesoramiento a las autoridades somalíes para formar a su policía, y cuenta con un cuartel general en Yibuti y con personal destacado en Mogadiscio, pero nada indica que haya habido avances. Mientras tanto, la Armada mantiene un buque en la zona –el barco de acción marítima Rayo relevó fechas atrás a la fragata Navarra con 219 militares a bordo-- y un avión de patrulla marítima con base en Yibuti, con una dotación de 56 militares. Tras la liberación el 30 de octubre pasado de 7 marineros indios que habían sido secuestrados en setiembre de 2010, no queda ningún buque bajo control de los piratas, aunque sí treinta personas en poder de organizaciones criminales. La UE negocia la extensión de la misión a Kenia y estudia la ampliación del área de operaciones para incluir a Yemen.

En el extremo occidental de África, los militares españoles prestan apoyo a las fuerzas francesas en Mali desde enero de 2013 con un avión Hércules C-130 y 50 militares en Dakar (Senegal), transportando hasta la fecha unos 6.000 pasajeros y más de 1000 toneladas de material. La defensa de Mali frente a las milicias yihadistas ha llevado a la UE a proporcionar formación y adiestramiento al ejército maliense desde abril pasado. La misión, bajo mando español desde octubre pasado, se prolongará hasta mayo de 2016. En ella participan 123 militares en Bamako y Koulikoro. Hasta mediados de noviembre habían instruido a cinco grupos técnicos sobre operaciones especiales (técnica de guerrillas) y uso de artillería y morteros y quedan pendientes otros siete grupos más. El coste se cifra en 39 millones de euros en 2014.

De forma casi paralela, España ha aportado transporte aéreo a la operación francesa en la República Centroafricana, en una primera fase transportando pertrechos y personal con un avión Hércules C-130 desde Francia hasta la ciudad de Bangui, y en la actualidad realizando vuelos interiores desde el destacamento Mamba, en Libreville, donde se ubica un destacamento de 50 militares desde marzo pasado. Para estos vuelos regionales cuentan con un avión C-295 de fabricación española. El contingente español también presta apoyo a la operación de Naciones Unidas para África Central (Minusca) y al contingente español Eufor-República Centroafricana, en Bangui, compuesto por unos sesenta efectivos entre militares de operaciones especiales, una sección de la Guardia Civil, un núcleo de apoyo y los cuarteles generales en Bangui y Larissa. El plan es que el contingente de la ONU, compuesto exclusivamente por africanos, releve a los militares europeos en marzo de 2015. Hasta el momento, esta participación ha costado 35,47 millones de euros.

Aunque la materia no ha sido objeto de permiso parlamentario por tratarse de operaciones de la OTAN en aguas internacionales, las Fuerzas Armadas españolas permanecen atentas a la crisis de Ucrania, de tal modo que desde el 31 de diciembre queda alistada la dotación de dos fragatas, con un total de 460 efectivos, como parte del contingente aliado. El Gobierno español aportó desde el primer momento de la crisis entre Ucrania y Rusia dos fragatas y un cazaminas a la presencia naval aliada en el Mar Negro. La Almirante Juan de Borbón participó en el despliegue desde el 6 al 26 de septiembre. Y la Reina Sofía del 13 de octubre al 23 de noviembre. Los oficiales españoles ejercerán el mando del componente naval de la OTAN desplegado para intimidar a Rusia y bautizado como Nato Response Force 2015, y al mismo tiempo participarán en las maniobras de guerra antisubmarina Mavi Balina conducidas por Turquía.

7 Comments
  1. lolo says

    ESPANISTAN PAIS DE LADRONES ASTA EL INFINITO CUANTO TURRON SE AN LLEBADO ESTAS NAVIDADES ESTOS OFICIALES EL NIVEL DE CORRUPCION ES INPRESIONANTE EN EL EJERCITO Y LA POLITICA AFUERA CON ESTA CASTA PERO YAAA.

  2. Piedra says

    Me parece sorprendente el descaro de emplear una vez más al ejército para defender los intereses petroleros de unas multinacionales en Irak. ¡Qué verguenza!

  3. ramón moreno palau says

    ESPAÑA pseudopotencia de pandereta,quiere dar la impresión-falsa por supuesto-de ser una potencia militar importan te,cuando todos sabemos que las «hazañas» del ejercito español se reducen a la toma del desolado islote mediterraneo de PEREJIL ocupado por una docena de inexpertos soldados marroquies,este despliegue militar le cuesta al estado español-o sea a los contribuyentes-un autentico ojo de la cara y sirve a intereses economicopoliticoestrategico de otros paises,estos si,autenticas potencias politicoeconomicoculturalmilitares,vease sino el apoyo a las fuerzas francesas en MALI,CENTROAFRICA o LIBANO,tradicionales feudos de la francofonia O EL RETORNO a IRAK en defensa de los intereses geoestrategicos del pentagono,quiza la misión que mas incumbe a los intereses españoles sea la ATALANTA pues cubre una zona del océano INDICO tradicional caladero de pesca de pescadores españoles-aunque en ocasiones izen tan solo la ikurriña vasca-,mientras tanto algunos militares honestos denuncian corruptelas miserables dentro de los acuartelamientos situados en el estado y son tratados casi como delincuentes

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