Luis García Montero: "No tendré ningún problema para hablar con Tania Sánchez"

Sato Díaz *

Luis Garcia Montero en una imagen de archivo. / Facebook de Luis García Montero
Luis Garcia Montero en una imagen de archivo. / Facebook de Luis García Montero

Luis García Montero (Granada, 1958) será el candidato a la Comunidad de Madrid por Izquierda Unida. Ayer aceptó el reto tras ser propuesto por la dirección regional, a falta de que lo ratifiquen las bases de la formación. García Montero es profesor universitario de Literatura Española y uno de los poetas más importantes de la España de nuestros días. Ha estado ligado a la formación izquierdista desde su formación en 1986, participando y dando apoyo en multitud de protestas sociales, culturales y políticas. Mientras viajaba en tren esta mañana rumbo a Cádiz ha atendido a cuartopoder.es por teléfono.

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– Ayer aceptó públicamente la propuesta de los órganos madrileños de IU de ser el candidato a la Comunidad. Tras muchos años de militancia, ¿qué supone para usted este reto?

– Es un compromiso necesario, porque somos conscientes del momento de dificultad que se vivía en Madrid por las luchas internas y por el abandono de la candidata que había ganado en las primarias. En primer lugar, tenemos que trabajar la unidad entre nosotros para recuperar la ilusión, para mí es un honor encabezar este proyecto de unidad y regeneración de la izquierda.

¿Qué medidas plantea para conseguir esa unidad interna?

– Se han dado pasos importantes. Para mí fue significativo que en el Consejo Político de Madrid se aprobara por unanimidad mi candidatura con la participación de un 73% del Consejo. Ahora tenemos que conseguir la unidad completa, hay un 27% de la organización con heridas abiertas y tenemos que hacerles partícipes de este proyecto. Creo que es muy importante una candidatura de protagonismo de los referentes cívicos. Todos tenemos referentes en las mareas, en el mundo de la cultura, de la universidad y del movimiento obrero y sería útil darles protagonismo a estas personas que nos unen y que explican de manera real y profunda lo que debe ser un proyecto como IU.

¿Quiénes son estos referentes?

– Del mundo de la universidad, el exrector de la Complutense y economista Carlos Berzosa me parece un referente muy compartido, no sólo por su seriedad intelectual y su visión de la economía, sino por su labor en favor de los Derechos Humanos y en la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. En el mundo de la cultura, Pilar Bardem o Carlos Bardem, escritores como Isaac Rosa o Marta Sanz, actores como Juan Diego o Juan Diego Botto son referentes fundamentales. He tenido la suerte de que me apoyen amigos como Pedro Almodóvar o Joaquín Sabina. También del mundo del Derecho, así como la labor por la justicia, verdad y reparación de Baltasar Garzón es fundamental, o la independencia en la justicia democrática de gente como Martín Pallín. Del movimiento obrero, gente como Agustín Moreno o Javier López también son muy necesarios. Una candidatura de marcado carácter cívico es muy interesante para conseguir la unidad que todos queremos.

Además, hay diferentes movimientos en favor de una convergencia política, no sólo en el ámbito municipal, también en el autonómico, como la iniciativa Convocatoria por Madrid liderada por Tania Sánchez. ¿Cree que es posible converger con la que fue candidata de IU y abandonó la formación?

– Soy partidario de la convergencia. Creo que el espíritu de convergencia que ha asumido el federal es el camino, buscar una amplia mayoría social que venza a las políticas de la derecha. En la Comunidad de Madrid, Podemos ha declarado que quiere presentarse solo, tendremos que dialogar con otras fuerzas políticas. En el caso de Tania Sánchez, creo que todo lo que sea cerrar heridas es positivo y la unión entre proyectos políticos claros es necesario para sumar más fuerzas. En la medida de mis posibilidades, y yo no represento a IU, represento una candidatura, no habrá ningún problema para hablar con Tania, si ella quiere juntarse con sus antiguos compañeros y con los militantes que la eligieron como candidata. Tengo problemas en ponerme de acuerdo con gente que representa unos valores políticos distintos a los míos, pero con gente que ha sido compañera durante muchos años, no hay ningún problema. En el caso concreto de la ciudad de Madrid, Mauricio Valiente, candidato de IU, creo que debería ocupar un puesto importante en las listas. Si al final no se puede conseguir porque hay gente que quiere dejar fuera a IU, hay muchos actores sociales en las mareas o en el movimiento sindical con los que dialogar para buscar la convergencia.

¿Cuáles serán los pilares de su programa?

– Quiero incluir a esos referentes de la sociedad civil para que ayuden a perfilarlo, pero considero vitales tres aspectos. Primero, cambiar la lógica de la economía para darle importancia a la dignificación del mundo del trabajo y quitarle protagonismo a la economía especulativa. Lo que podamos hacer desde Madrid para que el Gobierno de España deje de someter nuestra economía a las multinacionales y a la banca y mejorar el mundo del trabajo contra las reformas laborales es fundamental. Segundo, una dignificación de la política a través de la transparencia y de la denuncia de las tramas de corrupción que se han articulado en la Comunidad de Madrid. Es una vergüenza que con el Tamayazo se consiguiera volcar la voluntad de unas elecciones para llevar a la derecha al Gobierno y es una vergüenza que la derecha haya estado presente en tramas de corrupción y espionaje. Eso se consigue también desde dentro de cada partido. Se debe buscar la transparencia y la lucha interna contra la corrupción como fuerza para llevar la lucha hacia el exterior. Finalmente, creo que es fundamental la defensa de los espacios públicos. Un país que mercantiliza la Sanidad y la Educación es un país que pone fin a la solidaridad humana y a la democracia. Esas serán las líneas básicas. Yo entiendo que la cultura también es un espacio público, un servicio de formación de conciencia, por lo que hay que sacarla por todos los medios de la mercantilización que impera.

El candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, es una persona vinculada a la universidad, pero siendo ministro de Educación implantó el Plan Bolonia que para muchos significa un ataque contra la universidad pública...

– Tengo con él un trato de amistad. Lo leo y comparto muchas cosas con él. Desde luego, no nos vamos a enfadar a nivel personal porque lo he sentido muy cerca en momentos difíciles de mi vida universitaria. No vamos a discutir por Cervantes o por Kant. Lo que sí es cierto es que el PSOE e IU somos proyectos políticos distintos, a veces ha habido una unión para parar las políticas de la derecha, pero eso no significa que seamos el mismo proyecto. Para mí, el plan Bolonia ha sido llevar a la universidad hacia el mercantilismo más descarnado. A mí me parece que todo lo que se propone como modernización en Plan Bolonia supone una agresión al saber independiente y consigue una creación de mano de obra barata al servicio de los poderes económicos. Mantuvimos posiciones contrarias en las negociaciones del Plan Bolonia, pero no supuso una ruptura para aceptar que otras cosas se hicieron bien. Se consiguió un pacto entre todos los sectores de la Educación pública que no salió por el boicot del Partido Popular, porque el modelo del PP está clarísimo, la privatización y mercantilización de la Educación y la vuelta a los valores más tradicionalistas, donde en vez de hablar de democracia o valores civiles se vuelve a rezar en las clases.

Entonces, ¿con Gabilondo puede estar más cerca un pacto con el PSOE?

– Esas son decisiones que dependen de las organizaciones. En las últimas elecciones autonómicas en IU salieron tres posturas distintas. En Asturias se apoyó al PSOE sin entrar al Gobierno, para echar a la derecha. En Extremadura, porque la organización estaba muy enemistada por la vida caciquil que había con el PSOE en el Gobierno, no se apoyó al PSOE ni al PP, pero el último tenía mayoría y gobernó. Y en Andalucía hubo posibilidades de participar en el Gobierno y se decidió entrar para fomentar unas políticas de izquierdas. Yo puedo decir que como militante de IU en Andalucía apoyé la entrada en el Gobierno y creo que ha sido mejor ese proyecto que si hubiera gobernado el PP. Yo defenderé entre mis compañeros mis ideas y después entre todos tomaremos una decisión.

¿Qué significa Madrid para Luis García Montero, de origen andaluz?

– Para mí Madrid significa una ciudad integradora, llena de vida, con un poder cultural muy fuerte y una energía social muy grande. Yo llegué en 1994, cuando empecé mi vida con mi compañera Almudena Grandes, y me he sentido completamente integrado. Madrid es el Madrid de la solidaridad, el que dejó asombrada a Europa uniéndose para resistir tres años a la entrada del fascismo y se convirtió en el símbolo de la resistencia popular. Madrid es la solidaridad popular de los desgraciados atentados de Atocha, de toda la gente que salió a dar su sangre y a solidarizarse con las víctimas y reivindicar los Derechos Humanos frente a la barbarie. Ese es el Madrid que reivindico, el de los bares donde me tomo una copa o desayuno, el de las librerías donde compro libros o el de las asociaciones donde voy como profesor universitario o como poeta.

¿Su lugar preferido de la Comunidad de Madrid?

– Me cuesta mucho trabajo. Voy a elegir la Puerta del Sol, donde los ciudadanos se han reunido en grandes ocasiones para reivindicar las ilusiones del pueblo. A esa plaza que cantó Vicente Aleixandre en un poema, Historia del corazón, he acudido muchas veces, en ocasiones para subirme a la tribuna, en otras para estar con la gente codo con codo, para soñar por nuestros derechos en una plaza pública.

(*) Sato Díaz es periodista.