Carmena: “Aguirre no puede ser candidata porque su manera de gobernar ha sido el vivero de la corrupción”

Manuel Carmena, candidata a la Alcaldía de Madrid por Ahora Madrid, en el acto de presentación de su lista hace 15 días. / Emilio Naranjo (Efe)
Manuel Carmena, candidata a la Alcaldía por Ahora Madrid, en la presentación de su lista hace 15 días. / E. Naranjo (Efe)

A su intensa y larga experiencia profesional se le ha sumado un nuevo reto inesperado. Cuando le propusieron ser candidata para la Alcaldía en la candidatura de Ahora Madrid le costó decidirse. Aceptó casi a última hora y ha contado con el respaldo explícito de la dirección de Podemos. Prefiere hablar de personas y equipos de trabajo que de partidos y llega con la intención de hacer política de otra manera. La participación ciudadana es una de sus principales reivindicaciones y alaba el proceso de convergencia creado en el partido instrumental que encabezará en Madrid el próximo 24 de mayo. Exjueza, jubilada desde 2010, ha sido vocal del Consejo General de Poder Judicial y fue cofundadora de la asociación Jueces para la Democracia. Manuela Carmena (Madrid, 1944), venció claramente en las primarias de Ahora Madrid y concedió ayer esta entrevista telefónica a cuartopoder.es.

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¿Cómo afronta el reto de disputar electoralmente la Alcaldía de Madrid una vez ya se ha confirmado que será cabeza de lista?

— Como todos los retos que he afrontado en mi vida. He asumido en muchas ocasiones retos y lo voy a afrontar como otros, explicando lo que quiero hacer, intentando ser lo más clara y lo más receptiva posible. Quiero que todo esto sea como una actividad muy sencilla, sin darle mayor importancia. Es un trabajo como otro y nada más.

— ¿Qué valoración hace del equipo resultante tras las primarias de ayer?

"Me gusta que
en la candidatura haya personas de distintas edades
y que vengan de movimientos políticos distintos. Me gusta la diversidad"

— Está bien porque es una mezcla de edades y pertenencias diferentes. Hay personas que tienen historia y experiencia detrás como puede ser Inés Sabanés. O personas que han tenido actividad política pura como Mauricio Valiente y otras. También destacan personas que son sus primeras experiencias, como pueden ser Pablo Soto o Rita Maestre. Me parece que es interesante que haya variedad en la edad. Me gusta que haya personas que vengan de movimientos políticos como Marta Gómez, una persona muy interesante también. Me gusta mucho la diversidad.

— ¿Cómo se plantea la campaña electoral? Ha dicho en alguna ocasión que los mítines políticos no le gustan.

— En cualquier cosa que te plantees, tienes que saber cuál es el objetivo. El de una campaña es comunicar. Es decir, hablar, responder, debatir, etc. Todo eso se hace bien en núcleos pequeños o conversaciones privadas. Creo que los mítines son un espectáculo muy folklórico que no son útiles para los procesos de reflexión. Me gustaría hacer una campaña que fundamentalmente fuera una suma de muchas conversaciones. Me encantaría hacer una campaña en la que podamos decir que recibimos a todas las personas que quieran hablar con nosotros, con la candidatura. Que contestemos todas las llamadas telefónicas posibles, que mantengamos todas las redes, etc.

— ¿No la veremos en un escenario haciendo un mítin en la Plaza del Reina Sofía, por ejemplo?

— (Risas). No, no.

— ¿Qué diferencias debería haber entre el funcionamiento de Ahora Madrid y el de los partidos políticos tradicionales de los que usted ha dicho que han cometido muchos errores?

— Ahora Madrid no es un partido, es algo instrumental. Se trata de una unión de muchas personas de diferentes sectores que piensan que pueden participar en el Gobierno municipal de una forma eficaz. Los partidos normalmente tienen otra estructura y en la práctica se han convertido en organismos muy verticales, muy autoritarios, que tienen como objetivos concretos los propios intereses de su partido. Espero que una agrupación ciudadana mucho más amplia se identifique mejor con intereses generales que los partidos tradicionales. Se está produciendo ahora una experiencia que creo puede ser interesante. Parece que hay como un movimiento que en cierta medida puede ser transversal para intentar que la gente de los partidos tenga actitudes diferentes, mucho más democráticas, abiertas y no sectarias. Todo forma parte de una necesidad de cambio y sería muy bonito que no solamente Ahora Madrid cumpliera ese papel de ser sólo una levadura para el cambio sino que se contagiara también en otras candidaturas y partidos que pretenden gestionar el Ayuntamiento.

— ¿Qué aspiraciones electorales tiene Ahora Madrid? ¿Salen a ganar? ¿Se conformarían con algo que no fuera eso?

"Creo que lo más importante ahora es el método y no el fin: cambiar la forma de hacer
las cosas"

— Personalmente creo que lo importante no es ganar sino hacer las cosas bien. En este momento, nuestro país lo que necesita es un proceso de cambio en la manera de hacer política, que sea racional, ética y madura. La sociedad está cansada de oír mentiras a sus representantes y que se le hayan escondido actos inaceptables de corrupción. Creo que lo más importante ahora es el método y no el fin, cambiar las formas de hacer las cosas. Tener la capacidad de gestionar el Ayuntamiento daría más posibilidades para que el movimiento de cambio tuviera más hondura, claro. Pero personalmente, desde mi punto de vista, es más importante dar bien cada paso que realmente ganar.

— En este sentido, en una entrevista que Pablo Iglesias le hizo a usted en su programa, dijo sobre Podemos que estaban realizando un proceso ilusionante pero que a veces le gustaría decirles que no fueran tan deprisa

— A mi me agobia un poco el que haya un ambiente de decir que es una ocasión única y cosas así. Creo que no, que lo importante es ir al ritmo que nos permita no cometer errores. Y sobre todo que si se cometen errores nos demos cuenta de que lo estamos haciendo mal. Me preocupa mucho que alguien pueda ir muy deprisa y no le dé tiempo a ser consciente de sus errores.

— Hay gente que hace algunos paralelismos entre el proceso que vivimos hoy en Madrid con los años 80, momento en el que mucha gente de los movimientos vecinales pasaron a institucionalizarse. ¿Qué diferencias ve entre una y otra época?

— Ese fue uno de los grandes errores del proceso de democratización. Soy de las que piensa que la Transición fue positiva, que se hizo bien y se consiguieron objetivos importantes. Sin embargo, cuando la democracia se estableció, se olvidó de que la política no sólo se hace en las instituciones, sino también cada día en la vida social y en los movimientos. Recuerdo perfectamente que aquellos años había muchos abogados que estábamos involucrados en un principio de conseguir una democratización profunda del país. Y nos desmontaron, nos sorprendieron mucho y los movimientos sociales se disolvieron. Eso es lo que no tiene que volver a pasar.

Manuela Carmena. / Efe
Manuela Carmena. / E. Naranjo (Efe)

— Para usted es muy importante escuchar a la ciudadanía. Pero, ¿cómo y con qué mecanismos concretos se escucha desde un Gobierno municipal?

— En primer lugar hay que plantear algunos mecanismos tradicionales. Es muy importante que en la agenda de una persona con responsabilidad política haya un número de horas importantes para atender a las personas que quieran hablar. Pero también hay muchos instrumentos que permiten la comunicación y la multiplican por 10 o 12. Desde el teléfono, hasta las redes. Todo eso hay que trabajarlo para hacerlo lo mejor posible. Para mi, escuchar es también tener una capacidad completamente distinta de asumir que la libertad de expresión, la que cuesta de verdad y hay que respetar hasta el final, es la libertad de criticar. Me sorprende que personas que se digan demócratas pongan filas de policías para evitar que una manifestación de protesta llegue al Congreso. Las autoridades deben estar siempre preparadas para acoger las protestas y críticas. La calle debe ser un sitio también para protestar. Y eso es aire para la democracia. A mi me ha dolido ver como en Madrid hay filas de policías delante del Congreso. Me he sentido avergonzada porque si hay personas que protestan, pues que se haga una comisión y que pasen y expliquen lo que piden. ¿Cómo es posible que recurramos a la policía y luego encima elaboremos todo esto en una teoría de seguridad ciudadana que acaba de plasmarse en la 'ley mordaza'?

— ¿Cómo ve a día de hoy la ciudad de Madrid? ¿Cuáles son los principales problemas para una persona de a pie?

— En Madrid hay un nivel de desigualdad que llega a una situación de emergencia. Hay bolsas de pobreza que hay que abordar de una manera inmediata. No pueden estar enquistándose. Aparte de eso, se aprecia desigualdad entre barrios que han sufrido el látigo de desempleo. Pero además, me sorprende muchísimo la suciedad que tiene la ciudad. Hoy veía además como una persona tiraba un cigarrillo al suelo y el otro día veía a unas chicas jóvenes orinar en el Metro. ¿Qué hemos hecho con la educación en este aspecto? Por un lado habrá que recuperar una normalidad en esto y habrá que reforzar también los servicios de limpieza porque no puede ser que Madrid sea una cloaca.

— El día de su presentación señaló que era importante tirar de imaginación. Sugería incentivar algunas cosas en la ciudad como el hecho de no coger el coche por el centro y “premiar” al que no lo hiciera ¿Qué tipo de ideas similares tiene en mente?

— Trabajar en incentivos es bastante importante. Somos una sociedad que estamos muy acostumbrados a trabajar con castigos y se ha demostrado que dan un resultado relativo. Creo que es más importante educar en positivo, primando. Hay que reflexionar por qué se producen las conductas que comentaba en la pregunta anterior para intentar evitarlas. Otras ideas, pues por ejemplo, podemos pensar en máquinas que existen ya en otros países en las que cuando tú devuelves ahí latas de refresco o botellas, te dan 10 céntimos. Puede ser un buen incentivo. O buscar personas a las que les entreguen esos envases si no tenemos máquinas. O a lo mejor plantear una disminución de los impuestos a personas que en los barrios se encarguen de vigilar el mantenimiento de los parques o algunas calles. Es muy importante que se involucre la ciudadanía. Me parece muy importante trabajar la educación, el premio, la colaboración.

— ¿Se pueden parar los desahucios desde el Ayuntamiento de Madrid?

"Un mero sisema de mediación
antes de que los procedimientos lleguen a los juzgados puede disminuir el problema de
los desahucios"

— El Ayuntamiento no tiene capacidad de parar por sí mismo el desahucio. Pero tiene la posibilidad de establecer algo, que precisamente una persona de la candidatura, Marta Higueras, ha desarrollado en el Gobierno vasco. Puso en marcha un sistema de mediación que logró reducir casi el 70% de los desahucios. Un mero sistema de mediación antes de que los procedimientos lleguen a los juzgados puede ser un instrumento que disminuya el problema. Después vendrá otra parte, la de conseguir que las personas con un proceso abierto sepan desde el primer momento que nunca se van a quedar en la calle y siempre van a tener una vivienda digna a su disposición. Conjugando todas esas medidas se pueden conseguir objetivos muy importantes. Nos tenemos que dar cuenta de que a los propios bancos, que son en gran medida los ejecutadores hipotecarios, no les interesa realmente tener viviendas vacías en las que además tengan que estar pagando mantenimiento y gastos de comunidad. Si encuentran interlocutores útiles por medio de estos servicios de mediación se puede garantizar el que se consigan los objetivos.

— ¿Qué opinión le merecen Esperanza Aguirre y Antonio Miguel Carmona, rivales políticos en las próximas elecciones municipales?

— A la señora Aguirre no la conozco mucho, la he visto alguna vez en alguna reunión. Me parece una persona con una gran inteligencia y capacidad. Pero que no puede ser candidata en este momento. Ella misma debería ser consciente de no serlo, porque su manera de gobernar ha sido el vivero de la corrupción. Es muy triste recordarlo, pero hay que tenerlo en cuenta para que no vuelva a pasar, sus íntimos colaboradores están en la cárcel por corrupción. Y todo lo que hemos visto en la 'Operación Púnica' es tremendo. No puede una persona que ha gobernado de una manera como caldo de cultivo de la corrupción ser alternativa a un nuevo gobierno. Al señor Carmona no le conozco, lo he visto por televisión. Parece una persona muy afable, con un dinamismo en la oratoria magnífico. Me encantará conocerle y hacerle propuestas. Quiero proponer a todas las candidaturas que tuviéramos una reunión con el equipo de la alcaldesa Ana Botella para que pudiéramos intercambiar ideas sobre la situación en la que se encuentra el Ayuntamiento y que nos permita saber más y afinar mejor los programas. Pienso que el Ayuntamiento saliente igual ha hecho cosas buenas y en otras se ha equivocado. La reducción de la deuda, que puede ser vendida como un éxito, se ha hecho a costa de los más débiles y eso es reprochable. Pero en cualquier caso siempre es interesante que hablemos de todo y que se establezca como mecánica electoral este tipo de debates previos.

— Y después de las elecciones, ¿la intención de hablar con todos seguirá igual?

— Sí. Lo que no me gusta es la sensación de pactos en las que se reparte el poder y esas cosas. Hay que superar eso e ir más a cosas concretas y reales. Pero iremos viendo. De esas cosas aún no sé mucho.

— Ha reivindicado el papel de las mujeres en la vida pública y política por sus valores.

"La cultura de la mujer siempre ha representado el cuidado, la vida
y la conciliación"

— Creo que la cultura de las mujeres es la del futuro. No digo las personas concretas sino los valores que defiende la cultura de la mujer, que siempre ha representado el cuidado, la vida y la conciliación. Culturalmente huye de la confrontación y me parece muy positivo no sólo que haya mujeres que acepten liderar procesos políticos sino que la gente se identifique con esta cultura.

— Da la impresión de que los conceptos clásicos políticos de izquierda-derecha se diluyen cada vez más. En estos momentos, para una persona que ha vivido muchas etapas políticas, ¿cree que siguen vigentes?

— Hay una base que puede ser más identificatoria que estaría más relacionada con las personas que se sienten defensoras de la igualdad de oportunidades y entre todos los seres humanos. Al otro lado estarían quienes consideran que eso no es el objetivo fundamental. Sin embargo, creo que en este momento se está replanteando que hay otras visiones de estos conceptos políticos que indican que probablemente un ciudadano normal, con un nivel se sensibilidad razonable, con una capacidad cultural media, no puede convivir con un nivel de injusticia tan tremendo como en el que estamos. Eso es una especie de bofetada tal que hace que se homogeneice mucho la lucha contra la desigualdad. Unido a que cada vez más tenemos claro que con injusticia y desigualdad no hay desarrollo económico. Todo el mundo con un nivel de ética normal debería estar en contra de la desigualdad y la injusticia social.