Monedero abandonó tras fracasar su intento de dar más protagonismo a los círculos de Podemos

Monedero
Juan Carlos Monedero, ex-secretario de Proceso Constituyente y Programa de Podemos. / Efe

La dimisión de Juan Carlos Monedero de todos sus cargos internos de Podemos, anunciada por Pablo Iglesias el pasado jueves, ha revelado las diferencias estratégicas existentes en el partido. El ya ex-número 3 y exsecretario de Proceso Constituyente y Programa comunicó al secretario general su decisión en plena precampaña electoral. Según las diferentes fuentes consultadas por cuartopoder.es dos son los puntos fundamentales del abandono de Monedero. Por un lado su situación personal tras darse a conocer sus contenciosos financieros con Hacienda y, por otro, las diferencias que mantenía con Iñigo Errejón, número dos, secretario político y jefe de campaña, en la estrategia a seguir por el partido. Entre los aspectos que más defendía Monedero estaba dotar de un mayor protagonismo e importancia a los círculos. La salida además era inesperada en este momento concreto y ha pillado por sorpresa a muchos de sus compañeros.

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Fuentes de Podemos cercanas a Monedero e Iglesias explican que el profesor universitario era partidario de una especie de tercera vía entre las dos posiciones principales que se han vislumbrado en el partido desde su fundación. Por un lado, la identidad ideológica y un tipo de organización más horizontal representada por sectores cercanos a Izquierda Anticapitalista. Por otro, el pragmatismo, con un discurso más transversal centrado en la maquinaria electoral. Monedero cree que tiene que existir un término medio donde lo electoral tenga su lugar y lo ideológico también. Del mismo modo, tenía especial interés en reforzar el papel de los inscritos y de los círculos. Esas mismas fuentes sostienen que la dimisión es un intento de que Iglesias se decante por una de las dos posiciones, objetivo en el que habría fracasado hasta ahora.

Frente a su posición, Errejón y también Carolina Bescansa defienden mantener la estrategia electoral con un discurso más pragmático. Iglesias, según fuentes de su entorno, se situaba más del lado de Monedero, para intentar recuperar los perfiles originarios y populares de Podemos. El secretario general, que calificó como dolorosa la salida de su compañero, no ha podido retenerlo. La irrupción de Ciudadanos y el hecho de intentar disputar el voto en el centro también es clave en el debate interno.

Estas diferencias en realidad ya estaban sobre la mesa aunque no fueran del todo conocidas. Así lo recoge el periodista Jacobo Rivero en su libro Podemos: objetivo asaltar los cielos, publicado recientemente. Recuerda cómo Errejón es seguidor del politólogo argentino Ernesto Laclau y como Monedero no comparte algunas de sus tesis relacionadas con el populismo. De hecho, el profesor madrileño ha dejado textos que confirman esta posición. Frente al exceso de táctica que considera Monedero “puede servir para un roto igual que para un descosido”, apuesta por ir de la mano con lo programático para tener clara la estrategia sobre qué hacer el día después de ganar unas elecciones. “El populismo y Laclau no constituyen un marco de análisis compartido por toda la organización”, afirma Rivero poniendo de manifiesto algo que se ha visto con la salida de Monedero.

Iglesias hizo referencia el jueves a la vertiente intelectual de Monedero y su necesidad de “volar”. La personalidad del profesor y la dicotomía entre pensador-hombre de estructura de partido es un factor también clave para entender la dimisión. Una presentación de un libro el lunes y una entrevista realizada por Fernando Berlín el mismo jueves por la mañana anticiparon la dimisión. De las palabras de Monedero se desprendía ya un cierto agotamiento. “No soy hombre de aparato”, afirmó. Destacó que casi seguro no sería diputado y tuvo referencias al 15-M para señalar que Podemos debía recuperar la frescura del movimiento.

En la mencionada entrevista fue más allá. “Desde que nace Podemos tiene dos almas. El alma de donde viene -el del 15M- y la propia conversión en partido político que te sitúa en un ámbito institucional con una serie de reglas. Yo creo que hay que mantener una tensión entre ambos polos, porque el riesgo de que seas rehén de esas exigencias es muy alto”, apuntó. Otra referencia clara fue afirmar que “claro que hay una tensión dentro de Podemos, y no solo en la dirección”. Lo explicó de esta manera: “Podemos tiene que dejar de mirarse en espejos que no son los suyos”.

Otro factor de agotamiento para Monedero ha sido el tener que “desparecer” de muchos actos durante los últimos meses al estar en el punto de mira por sus relaciones con Venezuela y su situación fiscal y financiera. No lo ha llevado bien, según algunas fuentes y ha decidido “irse para poder ser libre”.

En cualquier caso, con las elecciones a la vuelta de la esquina, el debate, según las fuentes consultadas debe cerrarse cuanto antes y abordarse tras las elecciones. Incluso sectores cercanos a Izquierda Anticapitalista afirman a este medio que cerrarán filas con Podemos para realizar la mejor campaña posible. Iglesias, al ser preguntado ayer por los medios si esta situación afectaría electoralmente se limitó a contestar, “no” y al ser preguntado por qué añadió, “porque no”.

“Monedero se va a dejar la piel por Podemos y por el éxito electoral y fortalecer la organización”, señala una persona cercana al profesor. La única explicación dada hasta el momento ha llegado en forma de carta abierta titulada Para mi amigo Pablo, en la que alaba su amistad con el secretario general y reitera la idea de que seguirá empujando con fuerza el proyecto de Podemos. Hoy estaba prevista la participación de Errejón en un mítin junto al candidato a la Comunidad de Madrid José Manuel López, pero a última hora se ha informado de que no asistirá. Queda por resolver quien sustituirá en sus cargos al ex-número 3 de Podemos.