Herrera duplica el gasto en autobombo institucional antes de las elecciones

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El presidente de la Junta de Castilla y León y candidato a la reelección por el PP, Juan Vicente Herrera, durante una reciente entrevista con la agencia Efe. / Nacho Gallego (Efe)

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha concentrado las campañas publicitarias institucionales en las fechas preelectorales. Así se desprende del análisis realizado por los dirigentes de la Unión del Pueblo Leonés (UPL) sobre las inserciones y patrocinios publicitarios del Gobierno regional y sus instituciones desde el 30 de marzo, en que se convocaron las elecciones autonómicas y municipales. La ley electoral general y la específica de Castilla y León sobre publicidad institucional prohíben expresamente las campañas de autobombo.

Aunque el presidente de Castilla y León, una autonomía gobernada por el PP desde hace 28 años, volvería a obtener mayoría absoluta en los comicios del día 24, según la encuesta del CIS, entiende que no es mal año por mucho trigo y ha considerado oportuno acelerar el gasto publicitario institucional antes de las elecciones. El estudio comparativo realizado por la UPL revela que desde septiembre de 2012 a abril de 2015 el Gobierno de Herrera ha mantenido un promedio mensual de 15 campañas en prensa, y que esa cifra se ha duplicado en los dos últimos meses. En marzo se registraron 34 y en abril 32. El ritmo de inserciones publicitarias institucionales se ha mantenido en la primera semana de mayo.

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Para UPL hay pocas dudas de que Herrera y su equipo emplean pro domo suo los recursos públicos. El presupuesto publicitario de la Junta es de 13,4 millones de euros. A esa cantidad para promoción institucional y campañas tan decorativas como la de «tierra de sabor» se añade los 18 millones en televisión, medios digitales, producción de documentales y ayudas directas. Este capítulo presupuestario ha pasado de 11,2 millones de euros en 2013 a 18 en 2014, un cantidad que se mantiene este año.

El diputado y portavoz de UPL, Alejandro Valderas, subraya que la ley de 2009, modificada en 2012, sobre las campañas institucionales, disponía la creación de una comisión autonómica que se encargase de la materia y rindiera cuentas a las Cortes mediante el correspondiente informe anual con el desglose y la distribución de los gastos. Pero ni esa comisión se ha creado ni ha entregado informe alguno como, por otra parte, denunció el Procurador del Común (o Defensor del Pueblo) en su balance de 2013. Las peticiones de la oposición sobre este asunto han sido despreciadas por el Ejecutivo de Herrera.

Las campañas institucionales de la Junta han continuado e incluso arreciado después de que UPL denunciase su ilegalidad en rueda de prensa el pasado 17 de abril. Valderas recuerda que la ley 4/2009 de publicidad institucional contiene una limitación estricta en su artículo 8.5, que dice: “Las actuaciones de publicidad institucional no podrán llevarse a cabo durante el periodo de tiempo comprendido entre el día de la convocatoria de las elecciones a las Cortes de Castilla y León y el día de la votación”. La falta de respeto a ese precepto supone, según constata el informe, “una publicidad encubierta de la actividad del PP como gestor de la Junta”. Un segundo efecto consiste en engrasar económicamente el trato favorable de las empresas de medios  de comunicación hacia el partido.

La versión ofrecida por un portavoz de la oficina de comunicación de Herrera es que las campañas se programan y contratan con mucha antelación y con independencia de si hay elecciones o no. Sobre si los contratos incluyen alguna cláusula suspensiva correspondiente a la precampaña y campaña electoral o, por el contrario, ordenan la inserción en este periodo, el portavoz dijo desconocer esos extremos técnicos.

Así las cosas, sería la Junta Electoral quien decidiese sobre la legalidad y la continuidad de esta práctica si UPL u otras formaciones le piden que se pronuncie. La realidad es que las formaciones minoritarias sopesan si conviene apelar o no al órgano encargado de velar por la limpieza electoral porque de ningún modo les interesa ni desean perjudicar a los medios de comunicación.

Aunque el Ejecutivo de Herrera figura en cabeza de la publicidad institucional, muchos ayuntamientos gobernados por el PP emplean el mismo método. El ejemplo más sobresaliente lo hallamos en Logroño con la inserción de dos cuadernillos consecutivos –“Logroño, ciudad inteligente” y “Logroño crece”–, un alarde de autobombo con obras y proyectos en marcha.