Nace Apoyo Mutuo, una plataforma para revitalizar los movimientos sociales frente a los partidos

Apoyo Mutuo
Un momento del acto de presentación de Apoyo Mutuo el pasado sábado. / Apoyo Mutuo (Facebook)

“Lo imprescindible es que se construya un contrapoder popular, más allá de lo urgente de las elecciones, porque que lleguen al poder representantes de la clase media ilustrada con buenas intenciones no va a solucionar nada si no hay un movimiento articulado, fuerte y con militantes bien formados que desde atrás esté pinchando. No es la solución que el pueblo delegue en profesionales de la política”. José Luis Carretero, afiliado de Solidaridad Obrera, del Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión y estudioso del anarquismo y movimientos sociales, explica a cuartopoder.es, de este modo, sus motivos para involucrarse en Apoyo Mutuo, una iniciativa que pretende aglutinar a diferentes activistas y movimientos sociales en torno a un eje político con el fin de “alcanzar una sociedad libre e igualitaria”.

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El pasado sábado se presentaba en Madrid este proyecto, de tendencia libertaria, pero donde también tienen cabida otros movimientos de base alternativos, en torno a un manifiesto que ya han firmado más de 600 personas. Dilia Puerta, militante feminista, es una de las portavoces de esta recién creada organización y se muestra ilusionada con la idea porque “es una organización de militantes, del ámbito libertario, feminista, de sindicatos… Un punto de encuentro para poder reflexionar en común, un espacio que no habíamos tenido”. Puerta considera que “se están desmovilizando los movimientos sociales, se ha pasado del manifestódromo en el que se había convertido el centro de Madrid a este periodo electoral en el que se nota mucho la desmovilización”.

De este modo, integrantes de diferentes colectivos políticos y sociales, de centros autogestinados o de sindicatos como la CGT, Solidaridad Obrera y la CNT han dado el paso para constituirse en torno a unas líneas de trabajo comunes. “El método asambleario va despacio, pero queremos hacer un programa político, queremos trabajar mediante diferentes ejes, como se hizo en el 15M. No hay ideas concretas todavía, pero sí muchas ganas, ilusión y gente de diferentes ámbitos”, comenta esta activista del feminismo. En la misma línea se muestra Miguel Gómez, miembro de Procés Embat, una organización con objetivos similares a Apoyo Mutuo que actúa en Cataluña. “Como iniciativa estamos bastante satisfechos de que aparte de Procés Embat en Cataluña salga una organización a nivel estatal, que incluya a gente más allá de Madrid, pues hay personas en muchos sitios de la Península y de diferentes luchas que quieren participar”, vaticina Gómez. “Son gentes del movimiento ecologista radical, de la defensa del territorio, de las luchas de género”, añade.

Para José Luis Carretero la aparición en el escenario político de Apoyo Mutuo, como una forma de cooperación entre movimientos sociales, puede tener una importancia determinante. “Hay que tener en cuenta que durante las tres últimas décadas, la falta de luchas sociales, acurrucadas por el mundo de la burbuja inmobiliaria y el consumismo, han hecho olvidar que sólo moviéndose por uno mismo se puede hacer que las cosas cambien”, recuerda este especialista en los movimientos libertarios. “Creo que los movimientos sociales deben articularse, formar militantes capaces de hacer frente a un escenario cada vez más complejo, articular movimientos para crear un contrapoder popular que pueda hacer frente a un aparato de dominación compuesto por el Estado capitalista y los grandes poderes económicos”, opina, añadiendo que: “Durante los años de la última burbuja inmobiliaria se desarmaron las poblaciones, la gente abandonó la vida colectiva, la decisión colectiva, y determinadas prácticas que estaban dentro de lo común, en las barriadas trabajadoras, se fueron abandonando”. Para Carretero, “el 15M fue un aldabonazo que hizo a la gente despertar, las personas se comunicaron unas con otras y unos sectores mucho más amplios de sociedad tomaron la conciencia de que las cosas tenían que cambiar”.

Miguel Gómez coincide en que la fuerza del 15M y de otros movimientos sociales se ha diluido en partidos políticos que optan a cambiar la sociedad desde las intituciones. “Apoyo Mutuo puede ser una barrera contra el paso a las fuerzas electorales, para que sean autónomos los movimientos y para que no sean utilizados por los partidos”, considera este integrante de Procés Embat. En la misma línea se manifiesta Dilia Puerta: “Después del 15M y toda aquella participación ciudadana, las propuestas han ido desembocando en plataformas electoralistas y hay gente que pensamos que otra forma de organizarse es posible”. Por su parte, Carretero añade: “El análisis que hemos llevado a cabo es que el hecho de poner en marcha la dinámica electoral, de asalto a las instituciones, ha llevado a un desvertebramiento de las luchas, por lo que había que volver a poner de manifiesto que los movimientos sociales son necesarios”. “Nosotros no entendemos la democracia como un simple recambio de élites entre distintos partidos políticos, la entendemos como que las bases decidan, que la democracia entre también en los centros de trabajo, que se convierta en una democracia económica, que se decida qué se produce, cuánto y cómo”, concluye.

Pueblo Fuerte (YouTube)