Rajoy cede Morón al mando USA para Africa sin exigir que mantenga el empleo

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores español, Ignacio Ybáñez, a la izquierda, y el subsecretario de Estado de EE.UU., Anthony Blinken, el pasado miércoles, durante la firma del Convenio de Cooperación de Defensa entre España y Estados Unidos. / Lenin Nolly (Efe)
El secretario de Estado de Asuntos Exteriores español, Ignacio Ybáñez, y el subsecretario de Estado de EEUU, Anthony Blinken, el pasado miércoles, firmando el Convenio de Cooperación de Defensa entre ambos países. / Lenin Nolly (Efe)

Sin ruido de cazabombarderos ni aparato mediático al uso, el Gobierno de Mariano Rajoy Brey acaba de entregar la base aérea de Morón al mando estadounidense para África y de permitir que utilice las instalaciones españolas de manera permanente e indefinida para combatir el yihadismo y proteger sus intereses desde el Mediterráneo oriental al Cuerno de África y desde Somalia hasta Nigeria. Al Ejecutivo le parece un gran avance y confía en que los socialistas voten favorablemente esta modificación sustancial del Convenio de Defensa con EEUU a pesar de que los ha mantenido ayunos de información sobre el alcance del acuerdo y ha ignorado completamente al Ejecutivo andaluz de Suana Díaz.

La negociación se ha acelerado después del batacazo electoral del PP en las elecciones del 24 de mayo. El acuerdo técnico se cerró en Washington el 10 de junio entre el secretario general de Política de Defensa español, Alejandro Alvargonzález, y su homólogo James Townsend. El nuevo anexo al Convenio de Defensa España-EEUU va a suponer un aumento espectacular de los efectivos norteamericanos en Morón. De los 850 marines, un centenar de aviadores y 17 aeronaves que tienen ahora pasan a 36 aviones, 500 civiles y hasta 2.200 militares.

Publicidad

La base aérea española pasa de ser una instalación de apoyo logístico y abastecimiento de combustible en vuelo a un centro estratégico desde el que saldrán los aviones de combate y bombardeo en las operaciones que el mando norteamericano estime conveniente en África y el Mediterráneo oriental. Antes incluso de rubricar el acuerdo –lo que ocurrió el miércoles en Washington entre los secretarios de Exteriores español Ignacio Ybañez y su homólogo Anthony Blinken--, el jefe del mando norteamericano para África, general David M. Rodríguez, realizó una visita de cortesía al ministro de Defensa, Pedro Morenés Eulate. Según la nota oficial de Defensa, repasaron la seguridad mundial, con especial incidencia en el Mediterráneo, el Sahel y el golfo de Guinea, foco de especial interés por la conexión entre los tráficos de drogas y personas y el terrorismo. Acordaron realizar algunas maniobras militares conjuntas y el nombramiento de un oficial de enlace español en la sede del mando USA para África, que está en Stuttgart (Alemania).

A pesar de que el nuevo convenio incrementa la amenaza del terrorismo yihadista contra España y los intereses españoles fuera de nuestras fronteras, el titular de Defensa, Morenés, ha centrado sus parcas explicaciones en las posibilidades de empleo que se derivan de la inversión de 29 millones de euros en la base y los beneficios económicos para el entorno de Morón. Su colega de Exteriores, José Manuel García-Margallo y Marfil, también se ha mostrado muy satisfecho “porque Estados Unidos se queda en Morón de forma permanente, y eso sirve para defender Occidente”. A Margallo le habría gustado escenificar la rubrica con John Kerry en Madrid ante la atenta mirada del presidente Rajoy, pero ya es sabido que el secretario de Estado norteamericano se cayó de la bicicleta y suspendió su viaje a Madrid.

De momento, sólo el joven dirigente de Izquierda Unida (IU) Alberto Garzón ha alzado la voz para decirle al ministro Morenés que “las tierras de Andalucía, las tierras de España no quieren ser cómplices de los asesinatos que se cometan a seis horas de la base de Morón con la industria y la tecnología de Estados Unidos”. Pero esa valoración, junto las escalas de los vuelos de la CIA hacia Guantánamo y la guerra “ilegal e injusta” contra Irak en el pasado con las graves consecuencias en el presente, fueron despreciadas por el ministro. “Su discurso es de pacotilla”, le replicó el miércoles en el Congreso de los Diputados.

Incumplimiento laboral

Garzón, y también el portavoz socialista de Defensa, Diego López Garrido, han reclamado a Defensa compromisos firmes para mantener los puestos de trabajo de los españoles en la base de Morón. El ministro repite que se hará lo que se pueda. Lo cierto y verdad es que los sucesivos expedientes de regulación de empleo (ERE) han dejado la plantilla en 375 trabajadores españoles desde los 600 contratados fijos que había en 2010 y que el nuevo acuerdo contempla la incorporación de 500 civiles estadounidenses, lo que hace temer que se reduzcan todavía más. En esta materia Morenés juega con la ventaja de que en un ERE de 2010 se incluyeron trabajadores que habían sido despedidos antes. Fue una de las trampas en los ERE's que todavía investiga la juez Mercedes Alaya.

El Convenio España-EEUU de 1 de diciembre de 1988 establece una proporción del 70% para el personal laboral local (español) y del 30% para el elemento civil estadounidense. Esos porcentajes no se cumplen ni en Rota ni en Morón. En la base aeronaval gaditana la plantilla de trabajadores españoles ha bajado de 1.024 en 2011 a 929 en la actualidad y la de norteamericanos ha subido de 410 a 452 en el mismo periodo.

Pero el convenio se incumple con mayor flagrancia todavía en la base de Morón, donde, mediante tres ERE's sucesivos, se ha pasado de 600 trabajadores fijos en 2010 a 280 en la actualidad y, según fuentes sindicales, el objetivo de la nueva empresa estadounidense de servicios –incluye desde bomberos a jardineros, pasando por mecánicos, cocineros, etcétera-- es reducir la plantilla española a 200 trabajadores. El ministro Morenés aseguró en febrero pasado en el Senado que la cuestión laboral estaba sobre la mesa de la negociación. Y lo ha estado, aunque a favor de la “americanización" del empleo, pues el nuevo acuerdo ni siquiera cita el compromiso de mantener los puestos de trabajo de los españoles pero si contempla la incorporación de 500 civiles norteamericanos.