El fiasco del Imserso obliga a aplazar un mes las vacaciones de los mayores

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Pareja de pensionistas frente a ofertas de viaje del Imserso, en una imagen de archivo. / Fabian Simón (Efe)

El fiasco en la contratación por parte del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) de los viajes de vacaciones para los mayores va a suponer el aplazamiento de al menos un mes del programa de este otoño e invierno, según las estimaciones de los expertos jurídicos en la contratación pública consultados por este diario. El Gobierno se vio obligado a paralizar el programa después de que el Tribunal Administrativo Central, que depende del Ministerio de Hacienda, anulara la adjudicación a Mondosenior, la unión temporal de empresas de Globalia y Viajes Barceló para este cometido. La anulación se produjo el 11 de septiembre y desde entonces la secretaria de Estado de Servicios Sociales y exdiputada del PP, Susana Camarero, no ha hecho más que prometer a los hoteleros que resolverá el problema "en pocos días". Más de 100.000 empleos dependen en el sector de la hostelería del tradicional programa de turismo y vacaciones del Imserso.

El tribunal concursal, dependiente del departamento ministerial de Cristóbal Montoro, entendió que la impugnación presentada por Mundiplan (Alsa, Viajes Iberia, Gowaii y IAG7) contra la adjudicación de los tres bloques del contrato a Mundosenior estaba cargada de razón y se la dio en siete de las once alegaciones. La adjudicación no cumplía ni garantizaba los requisitos mínimos exigidos de calidad de los hoteles, los sistemas de transporte, los itinerarios, la duración de los viajes, las zonas de destino, las actividades y otras circunstancias. Anuló la adjudicación y ordenó repetir el concurso.

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Los responsables del Imserso, que depende del ministro y exportavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, eran conscientes de los defectos en la adjudicación. De hecho, dos días antes del pronunciamiento del tribunal, Camarero ordenó publicar una nota en la web del departamento anunciando la dilación de la convocatoria. En ella dice que el proceso de adjudicación "no ha concluido", lo que en esos momentos, el 9 de septiembre, era absolutamente falso, pues el programa había sido adjudicado a Mundosenior hasta 2017. Mientras el ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alonso, y su colega de Industria y Turismo, José Manuel Soria, guardan silencio, la responsable directa del Imserso ha intentado tranquilizar a los hoteleros asegurando al presidente del gremio, Juan Molas, que “en los próximos días resolverá la adjudicación”.

Aunque el Ejecutivo dispone de suficientes normas para agilizar el procedimiento --puede recurrir al decreto por razones de urgencia--, la resolución de la nueva convocatoria exige unos plazos y garantías legales que la difieren a la segunda quincena de octubre. El presidente autonómico valenciano, Ximo Puig, ha sido el primero en pedir al Gobierno que haga todo lo posible para agilizar los trámites y no dañar a los mayores ni añadir más inquietud a los trabajadores del sector. Unos 20.000 empleos directos en la hostelería de la Comunidad Valenciana dependen de los viajes y estancias de los mayores en las tradicionales zonas turísticas del litoral. Las vacaciones sociales del Imserso suponen un ingreso para los hoteleros de 12 euros por persona y día y les permiten mantener abiertos los establecimientos en la temporada baja.

Por su parte, la diputada socialista por Asturias y responsable del área de bienestar social en la dirección del PSOE, Luisa Carcedo, pidió el viernes la comparecencia urgente de los ministros concernidos, Alonso y Soria, para que aclaren "la adjudicación discrecional" y resuelvan el problema cuanto antes. "Pedimos que depuren cuanto antes las responsabilidades si se confirma que ha habido irregularidades y que busquen una solución eficaz y rápida para que nuestros mayores no se queden sin unas vacaciones que en muchos casos están relacionadas con su salud". Aunque Carcedo no duda de que el Gobierno evitará un nuevo daño social en vísperas electorales, considera que es merecedor del reproche político por la inquietud que su mala gestión ha generado entre los jubilados.

"Después de sufrir --añade Carcedo-- la introducción de los copagos de medicamentos, el incremento de la aportación a la dependencia y de contribuir con sus pensiones cada vez menores a la subsistencia de los hijos y nietos en paro a causa de la crisis y los contratos basura, se encuentran con la amenaza de supresión de estos programas de vacaciones asequibles. Esto solo se puede calificar de desalmado y miserable”. Mientras, algunos operadores turísticos privados han decidido competir con el Imserso e intensificar sus ofertas especiales para mayores de sesenta años.