Rajoy amplía su improvisada ronda sobre Cataluña a IU, Unió y UPyD

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Rajoy, esta mañana, en el Palacio Real, durante la conmemoración del 70 aniversario de la Carta de Naciones Unidas. / J. j. Guillén (Efe)
Rajoy, ayer, en el Palacio Real, durante la conmemoración del 70 aniversario de la Carta de Naciones Unidas. / J. J. Guillén (Efe)
Actualización del 30/10 a las 13.30 horas.

El Gobierno ha decidido ampliar finalmente la improvisada ronda de reuniones bilaterales que está manteniendo Mariano Rajoy con otros dirigentes políticos para abordar el problema de Cataluña, incluidos los líderes de los todavía extraparlamentarios Podemos, Pablo Iglesias, y Ciudadanos, Albert Rivera, a otras formaciones que sí tienen representación en el Congreso, como los líderes de UPyD o Unió, el exsocio de Artur Mas, que serán recibidos en La Moncloa por el presidente el próximo martes. El Gobierno ha informado también que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría telefoneó ayer a Alberto Garzón, candidato de Izquierda Unida, con el que Rajoy se reunirá, finalmente, el próximos lunes a las 10.00 horas, según han informado fuentes de IU a cuartopoder.

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El movimiento político de Rajoy llega tras la disolución de las Cortes Generales y en plena precampaña electoral. Obedece a un criterio personal. Rajoy elige a sus interlocutores, aprecia a unos y desprecia a otros, y decide cuándo y cómo los cita. Después de recibir el miércoles al socialista Pedro Sánchez, ha convocado para hoy viernes a las 13:00 a al presidente de Ciudadanos (C's), Albert Rivera, y a las 16:30 al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias.

La decisión de Rajoy de reforzar el “bloque constitucional” ante el avance soberanista en Cataluña llega después de cuatro años de gobierno, caracterizados por la falta de diálogo y entendimiento con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y por la ruptura de los puentes de diálogo con Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y Esquerra Republicana (ERC), las formaciones coaligadas en Junts pel Sí (JxS) que obtuvieron en las urnas, junto con las Candidaturas de Unidad Popular (CUP), el apoyo de más de dos millones de ciudadanos a la opción independentista y la construcción de un Estado propio: la República de Cataluña.

En este sentido, la inquietud sobrevenida del jefe del Gobierno y del PP ante la propuesta de resolución de JxS y la CUP de avanzar hacia la soberanía se puede interpretar como un movimiento súbitamente inspirado por intereses electorales. Rajoy cree llegada la hora de colocarse al frente de la manifestación patriótica, como subrayó ayer su subordinado Javier Arenas. Ese “patriotismo constitucional” quizá focalice el debate sobre el problema territorial y beneficie al PP en la medida en que le permita evitar debates no deseados sobre los recortes de los derechos sociales y las libertades y sobre los casos de corrupción que infectan a su partido, pero no por ello evitará las críticas a su política anticatalana.

Un ejemplo: mientras el socialista Sánchez almorzaba con él en La Moncloa, el portavoz adjunto del PSOE en el Senado y número dos de la lista al Congreso por Toledo, José Miguel Camacho, atribuía al “inmovilismo de Rajoy” y a su “activismo anticatalán, con la recogida de firmas contra el Estatut”, el auge del secesionismo. “Ha logrado disparar el apoyo social al secesionismo hasta casi la mitad de la sociedad catalana”, decía a los periodistas.

Según el número dos del PSOE, César Luena, para los socialistas “la convivencia, la unidad y la defensa de la Constitución y las leyes están por encima de todo”, pero eso no quiere decir que “el inmovilismo” de Rajoy sea la solución. “Nosotros apostamos por el diálogo y las reformas, aunque, ante la arbitrariedad antidemocrática (en referencia a la resolución independentista), hay que estar juntos para dar confianza y seguridad”.

Con todo, la unión que patrocina el presidente Rajoy es limitada y selectiva. A la exclusión inicial de Podemos, de IU y las demás formaciones minoritarias en el Congreso, ha seguido la rectificación y la invitación a Iglesias, que será la primera vez que acuda a la Moncloa. La reflexión de que quedaría poco decoroso fotografiarse con Rivera y no escuchar ni retratarse con Iglesias en la sede palatina ha llevado al presidente a modificar su plan. El dirigente de Podemos escribió en Twitter: “Me ha llamado Rajoy para reunirnos mañana. Le explicaremos que toca estar a la altura para un nuevo pacto de país, con diálogo y democracia".

3 Comments
  1. Piedra says

    No votaremos a ninguno de esos sistémicos corruptos. ¡Desobediencia total! ¿De qué sirven? ¿Para qué sirven? Mientras se gastan nuestro dinero en máquinas y maquinaciones de guerra y la Otan se entrena en el Mediterráneo siguen muriendo ahí y en el Egeo centenares de personas que huyen del hambre y de la guerra. Repito: ¿Para qué sirven? ¿A quién sirven? A tomar el pelo con sus entretenimientos de España se rompe y España nos roba a los lerdos.

  2. perro en busca de hueso says

    se vislumbra campaña electoral centrada en patrias, banderas, modelos de estado….ufff que cansinos…me huelo que conviene que pp y ciudadanos sean la avanzada de la banderona, podemos de la instrumentalizacion del asunto catalan para meter mano a su proceso constituyente, y los socialistas, que fueron los que tomaron la iniciativa de hacer algo, desaparecidos de las fotos. y la culpa pa los acomplejaos españistanis pero muy revolucionarios, es de artur mas, que lleva avisando hace tiempo. pa que hablar de la guerra madrileña a todo lo catalan via pujol, barsa y demas. la mitad de los catalanes no quiere saber nada de esta españa, igual que yo que no lo soy, eso no se cambia asi como asi, y menos con el codigo penal.

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