Rajoy y Rosa Díez, convencidos de que las grandes empresas del Ibex-35 están detrás de Ciudadanos

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Mariano Rajoy y Andrés Herzog durante su entrevista en la Moncloa, el pasado 3 de noviembre. / Chema Moya (Efe)

Hace unos días, Mariano Rajoy reconoció ante un líder de UPyD que está convencido de que algunas grandes empresas del bex-35 son las que han avalado el salto a la política nacional de Albert Rivera para que ocupe el centro frente al PP y el PSOE, destruyendo al tiempo el partido de Rosa Díez. Antes del verano, la que ya habló de tener ese mismo convencimiento fue la secretaria general del partido gubernamental, Dolores Cospedal, quien consideraba que las grandes empresas y los grandes medios de comunicación estaban detrás de la llamada ya por entonces ‘Operación Ciudadanos’. Y, por otro lado, algunos dirigentes del PSOE, de Podemos y de la propia UPyD han manifestado esa misma convicción a éste cronista político que se lo cuenta.

Según fuentes de UPyD, Rajoy coincidió en esa valoración con Andrés Herzog, el sucesor de Rosa Díez, en el reciente encuentro que llevaron a cabo en la Moncloa para hablar de un frente contra el independentismo catalán. Esas fuentes añaden que la ‘Operación Ciudadanos’, con la que grandes empresas del Ibex y los medios de comunicación más poderosos han venido lanzando a Rivera, es consecuencia de la actitud cada vez más crítica con los poderes fácticos empresariales que fue adoptando Rosa Díaz desde meses atrás. Sobre todo, precisan, después de que ésta decidiera acudir a los tribunales para denunciar, no sólo política sino judicialmente,  la actuación de numerosos empresarios corruptos. Según responsable de UPyD, sólo en relación con el Caso Bankia, hay más de 150 imputados de empresas del Ibex como consecuencia de sus denuncias.

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Desde UPyD se recuerda que, al principio, cuando empezó el proceso negociador entre su partido y Ciudadanos, Albert Rivera sólo quería presentarse en las generales en Cataluña y pedían que fuera Rosa Díez la que no lo hiciese en esa nacionalidad. Pero se negaron, explican, porque pensaban que eso era como crear una especie de PSC del centro. Fue entonces cuando, a su juicio, el Ibex montó la operación nacional y la inició planteando que Rivera fuera el líder de los dos partidos fusionados, relegando a Rosa Díez.  Y, curiosamente, concluyen al respecto, Rivera no quiso negociar listas electorales sólo para municipios o comunidades autónomas. Se limitó a hablar del conjunto de España.

Hasta entonces, en UPyD no se consideraba a Ciudadanos un auténtico rival porque, además, llevaba algunos años en la política y, por ejemplo, en el Parlamento catalán, destacan, no había hecho nada contra la corrupción, como ha demostrado su papel en el Caso Pujol, o no habían planteado ninguna iniciativa para cambiar la arbitraria Ley Electoral catalana que ahora ha traído tantos problemas, a su juicio, por primar los votos de las provincias rurales. Por eso, al principio ni siquiera le dieron importancia a la entrada en el partido de personas como Nemesio Fernández Cuesta, el ex número dos de Repsol, a quien le facilitaron sus estudios e informes, aunque sospechaban que lo hacían como ‘topos’ de Ciudadanos.

Sin embargo, UPyD comprobó pronto los efectos de la operación, aseguran. Sobre todo cuando se enteraron de que Rivera las estaba haciendo una ‘OPA hostil’ comprando cargos e incluso atreviéndose a llamar a su gerente por si quería pasarse a Ciudadanos. “Lo que ha hecho el PSOE con Irene Lozano –puntualizan− lo ha hecho Ciudadanos con cientos de militantes nuestros”.

Ciudadanos lo niega

Ciudadanos, por su lado, sale paso de esas acusaciones  afirmando que no hay ninguna Operación promovida por el Ibex-35 ni viven ningún idilio con sus grandes empresas.

Si existiera ese idilio, señalan algunos responsables del partido de Rivera, «tendríamos mayor financiación para la campaña». Y no es así. Apenas cuentan, destacan, con 4 millones de euros. Y en la precampaña, para que la gente se haga una idea, ahorran tanto que en los viajes duermen dos personas en la misma habitación de hotel.

Es más, alguno de esos dirigentes que ha mantenido contactos con altos responsables de empresas del Ibex ha bajado al detalle de precisar que sólo en dos ocasiones se han celebrado reuniones entre ambos. En concreto, dos almuerzos. Y todos los participantes, políticos y empresarios, pagaron la factura a escote. En concreto, 35 euros por barba.

Otra prueba de su distanciamiento, añaden, es que entre las propuestas económicas del programa electoral que ha elaborado un equipo dirigido por el economista Luis Garicano, el hombre de confianza de Rivera en la materia, se plantean varias que recortan los privilegios de los oligopolios. Y en ellas, literalmente, se cuestionan los precios excesivos de, por ejemplo, la electricidad y la gasolina y se plantean alternativas que recortarán sus beneficios. Y en eso, afirman, no cederán un ápice.

Como no lo harán, concluyen, en sus iniciativas innovadoras para alcanzar una regulación más transparente y con mayores incompatibilidades en la Comisión Nacional del Mercado de Valores u otras instituciones del Estado que deben ser garantes del control de las finanzas españolas.