Mas y Junqueras, preocupados porque los no independentistas pueden doblarles en número de votos

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Artur Mas y Francesc Homs durante el acto de campaña de Democràcia i Llibertat celebrado el pasado jueves, 3 de diciembre, en Barcelona. / Alejandro García (Efe)

Significativamente, ni Artur Mas ni Oriol Junqueras, los líderes de CDC y ERC, han abierto la boca para pronunciarse sobre la encuesta del Centro de Investigaciones Sosicológicas (CIS) para el 20-D. No lo hizo ni siquiera Francesc Homs, el número uno de la candidatura del nuevo sello convergente, Democràcia i Llibertat, cuando ayer presentó en Madrid el documento “Razones para pactar, motivos para convivir. Propuesta de dialogo” en el que sintetiza su compromiso electoral para las próximas elecciones generales. Y no lo han hecho porque desconfíen del CIS ni porque las elecciones sean cosa de españoles, que también. Detrás, dicen en su entorno, está la lenta caída del apoyo electoral a los independentistas, razón por la que ninguno de los grupos que apoyan ese proceso quiere la repetición de las catalanas.

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Según ha podido contrastar cuartopoder.es, su silencio responde a la enorme preocupación e inquietud que le han producido las expectativas que ha generado la encuesta, cuya muestra desborda por completo a todas las privadas realizadas hasta ahora (17.615 entrevistas realizadas entre los días 27 de octubre y 16 de noviembre, de las cuales 2.000 se realizaron en Catalunya −820 en Barcelona−). Según la previsión del centro estatal de sondeos, de los 47 escaños que están en juego en esa Comunidad Autónoma, 32 serían para los partidos contrarios a la independencia (En Comú Podem, 10-11; Ciudadanos, 9; PSC-PSOE, 7-8, y PP, 4) y sólo 16 para lo que ahora representa el Junts pel Sí (9 para CDC y 7 para ERC).

Esos resultados, ligados a los que produjo el CIS catalán, el Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), preocupan sobre manera a los independentista porque en el caso de CDC –con cocina o sin cocina por medio en ambos casos− se repiten porque Democràcia i Llibertat obtendría entre 9 y 10 diputados. Lo contrario que ERC, que cosecharía entre 9 y 11 escaños, al menos dos más que los que le da el CIS estatal. La coincidencia también es grande en otros partidos. En el caso de  Ciudadanos y el PSC, el CIS catalán les de 8 o 9, casi como el nacional. Y al PP le da 5 -4 en el estatal.

Donde claramente no coinciden las encuestas española y catalana es en el caso de En Comú Podem (que agrupa a ICV, EUiA, Podemos y Barcelona en Comú), a los que la CEO otorga 5 o 6 escaños mientras el central les atribuye 10 o 11. Respecto a la CUP, no hay referencias porque no se presenta a las Cortes, aunque todos los partidos coinciden en que muchos de sus votos irán a parar a ERC.

La preocupación es mayor en este partido por lo que la CUP le puede quitar apareciendo como la fuerza de izquierdas más rigurosamente independentista. Porque, aunque no le supone un problema en las generales, sí que lo es en las autonómicas catalanas.

Según la encuesta de la CEO, las fuerzas independentistas mantendrían la mayoría absoluta en el Parlament, pero se produciría una ligera caída de Junts pel Sí, mientras que la CUP sólo vería frenada sus expectativas, pero sin caída. Junts pel Sí, que en los comicios del pasado 27 de septiembre obtuvo 62 diputados, retrocedería hasta los 58-61 escaños. Y la CUP conservaría los 10 que tiene.

El único consuelo de Junts pel Sí es que el CIS, aunque no recoja el avance de los independentistas que esperan el 20-D, sí supone un serio apoyo a la reclamación de la reivindicación del derecho a decidir. Al incluirse en ese punto En Comú Podem, los partidarios de un referéndum contarían con 26-27 escaños y los contarios sólo con 20-21.

De cara a recuperar los votos por el centro, Francesc Homs, acompañado de los candidatos Carles Campuzano, Lourdes Ciuró y Míriam Nogueras, presentó ayer en Madrid un documento en el que se insta al Gobierno que salga de las urnas el 20-D al diálogo, la negociación y el pacto: “Sabemos que el Estado español está dispuesto a utilizar la fuerza para combatir aquello que no comparte, pero nos preguntamos si está dispuesto al diálogo”, comentó. Curiosamente, uno de sus argumentos en defensa de la República Catalana fue que “en la Europa de los 28, España ha perdido peso y a nivel de península Ibérica seríamos más fuertes con tres estados que con dos”. Tomen nota.