Movimientos sociales y sindicatos discrepan sobre el volumen de protestas en 2015

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Protesta de los afectados por la hepatitis C del pasado 10 de enero, cuando una multitud llegó hasta la Moncloa. / Efe

El año 2015 será recordado por la reiteración de las citas electorales en el Estado español. Hasta en cuatro ocasiones los partidos han preparado campañas y han concurrido en diferentes comicios: las elecciones andaluzas de marzo, las autonómicas y municipales de mayo, las catalanas de septiembre y las generales de diciembre. Además, muchos activistas se han involucrado en las diferentes candidaturas, tanto en las municipalistas de unidad popular como en las autonómicas y en las estatales, en distintas opciones políticas, pasando del activismo en las calles a la actividad política en las instituciones. ¿Ha hecho disminuir el periodo electoral la presencia de protestas en las calles? Diferentes activistas de movimientos sociales y sindicalistas responden esta pregunta a cuartopoder.es.

A pesar de las elecciones, no cabe duda, el 2015 deja movilizaciones históricas por el gran volumen de participación y por su relevancia política, mediática y social. Entre ellas, cabe destacar la Marcha del Cambio que tuvo lugar en Madrid el 31 de enero, en la que Podemos demostró su fuerza social llevando a decenas de miles de personas a las calles. También fue histórica la manifestación contra las violencias machistas que se celebró el pasado 7 de noviembre en Madrid, colapsando el centro de la ciudad, en la que participaron cerca de 300.000 personas y que culminó un año repleto de movilizaciones de las mujeres.

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Cientos de miles de personas colapsaron el centro de Madrid el pasado 7 de noviembre contra las violencias machistas. / Agustín Millán

Otra protesta que hizo historia fue la que se desarrolló el 10 de enero en apoyo a las reclamaciones de los afectados por la hepatitis C, que congregó a una multitud en las puertas del Palacio de la Moncloa exigiendo "medicamentos para todos". Mario Cortés es el presidente de la PLAFHC (Plataforma de Afectados por la Hepatitis C) y relata a este medio: "Hemos conseguido en menos de un año salvar más de 30.000 vidas al conseguir que el Gobierno cediera y se suministrara el medicamento a los enfermos". Las movilizaciones, considera Cortés, han sido importantes en este sentido. "No sólo la manifestación de enero, también todos los encierros en hospitales, cadenas humanas y demás protestas", aclara.  El presidente de la Plataforma recuerda que sigue habiendo Comunidades Autónomas que no cumplen con la entrega de los medicamentos, entre las que destaca Euskadi, por lo que "la lucha continúa". Mario Cortés considera que el periodo electoral no ha afectado al nivel de movilización de la PLAFHC: "Nos moríamos, necesitábamos el medicamento, y habríamos salido a la calle con o sin elecciones", añade.

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Vista de la manifestación por la Diada en Cataluña que reunió a decenas de miles de personas. / Efe

En Cataluña, la Diada, celebrada el 11 de septiembre en Barcelona, fue numerosísima un año más, con el valor añadido de que pocos días después se celebraban unas elecciones catalanas convocadas con vocación de referendo entre la independencia y la permanencia de Cataluña en el Estado español. Dichas elecciones concluyeron la llegada al Parlament de una mayoría de fuerzas independentistas que aún no ha conseguido formar gobierno.

De nuevo, la manifestación festiva del Orgullo Gay de Madrid fue de las más concurridas del año, con más de un millón de participantes.

Por otro lado, el 2015 ha sido el año en el que han entrado en vigor las llamadas 'leyes mordaza'. Por ello, desde la plataforma NoSomosDelito han organizado numerosas protestas para paralizar estas reformas legislativas. Mónica Hidalgo es una de las portavoces de la organización y destaca las movilizaciones del 30 junio, fecha de aprobación de las leyes, que se alargaron hasta la noche y concluyeron con una concentración a las puertas del Congreso. Hidalgo se muestra muy crítica y considera que "muchos activistas se han integrado en las candidaturas municipalistas y en partidos como Podemos y han dejado la calle por las instituciones", por lo que considera que "se ha notado una desmovilización generalizada". Ante la ausencia de representación de la ciudadanía y los movimientos sociales en la campaña, explica la portavoz de NoSomosDelito, decidieron llamar a todas las luchas el 13 de diciembre a salir a la calle. "Aún así la participación fue baja y mucha gente estaba satisfecha, eso es preocupante", recuerda la activista.

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Las Marchas de la Dignidad volvieron a llenar Madrid. / Javier Díez

En la misma línea se muestra Ginés Fernández, miembro de la coordinadora estatal de las Marchas de la Dignidad, que advierte de un descenso en la movilización marcado por el ciclo electoral. "La gente creía que con el resultado electoral se solucionarían los problemas, pero no habrá una solución rápida," explica Fernández. El miembro de la coordinadora cree que "la movilización es más necesaria que nunca para que los cambios se produzcan". Considera además que aunque se constituyera un gobierno próximo a las reclamaciones de las Marchas por la Dignidad, "tendría que sentir el aliento de la calle, porque el del Ibex 35 lo va a sentir seguro". Las Marchas de la Dignidad este año volvieron a reunir a miles de personas en marzo en Madrid, y aunque menor que en otras ocasiones, la convocatoria fue muy numerosa.También organizaron distintas jornadas de lucha y participaron en las Euromarchas, una protesta social de ámbito europeo.

Por su parte, la PAH ha seguido con sus exigencias del cumplimiento del derecho a la vivienda, paralizando multitud de desahucios y ejecutando numerosas protestas. Mercedes Lovera, una de las portavoces de esta plataforma, cree que "la movilización ha sido muy importante este año, aunque se ha notado que ha habido menos gente en los escraches y en las acciones", pero "el trabajo en redes sociales ha sido muy importante y la colaboración con otros movimientos sociales también". Para Lovera, conseguir que las cinco principales reclamaciones de la PAH entraran en campaña ha sido su mayor logro.

Los sindicatos también se han enfrentado a un año en el que la situación económica ha mantenido los recortes laborales y sociales. Ana Micó es la secretaria de Política Territorial y Movilización de UGT a nivel confederal y la representante de este sindicato en la Cumbre Social, una plataforma en la que participan los sindicatos CCOO, UGT y USO, y más de 150 organizaciones sociales. Micó explica que la Cumbre Social se ha mantenido al margen de las campañas "pero hemos seguido movilizándonos contra los recortes del bienestar". El secretario confederal de Acción Sindical de CCOO, Ramón Gorriz, opina que "en ningún momento se ha dejado la movilización de lado. Siempre ha habido respuesta a los distintos EREs, como se ha respondido también a que el derecho de huelga no es delito”. Gorriz anuncia además la celebración de un gran acto en enero en solidaridad con los compañeros de Airbus, a los que se les pide ocho años de prisión “por defender sus derechos”, en el que participarán miembros de CCOO y UGT, además de gente del mundo de la cultura. “Ha habido una gran movilización social en los centros de trabajo, hemos demostrados que los sindicatos siguen siendo instrumentos indispensables para la defensa de los intereses de los trabajadores", asegura el dirigente de CCOO.

Irene de la Cuerda, secretaria de Acción Social del comité confederal de CGT, sí que ha percibido un descenso en la participación: "La gente estaba deslumbrada y entretenida con las elecciones. Hemos analizado esta situación y llevamos tiempo diciéndolo; ha bajado el nivel de gente que participa en las protestas". Aun así, la sindicalista valora que, "en general, el número de movilizaciones se ha mantenido en todas las áreas, aunque haya bajado el número de personas que han participado en ellas".

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Vista parcial de la concentración en la plaza del Museo Reina Sofía contra la guerra y el terrorismo. / J. J. Guillén (Efe)

Esta dirigente de CGT destaca, del 2015, las protestas contra la guerra en Siria, contra las 'leyes mordaza' y la represión, contra el TTIP y, concretamente, las de las Marchas de la Dignidad. CGT también forma parte de las Marchas, no participan en ellas ni CCOO ni UGT. Para Micó, de UGT, las protestas de más relevancia del año han sido contra violencia de género, la pobreza y su combate, la reforma laboral, o la 'Ley Mordaza'. Gorriz, de CCOO, por su parte, cree que la lucha de los trabajadores de Coca-Cola es de las que habrá que recordar de este 2015, así como la de los de Valeo, en Martorell. "Se ha dado una visibilidad del conflicto con los campamentos que se han organizado y un trabajo sindical que ha combinado la acción jurídica con la acción directa, donde la implicación de CCOO ha sido muy importate", valora Gorriz. De la Cuerda añade a estas la lucha de los trabajadores de Movistar, falsos autónomos con trabajos precarios.

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Concentración en la fábrica de Fuenlabrada tras su reapertura de los trabajadores de Coca-cola. / Víctor Lerena (Efe)

Todos coinciden en que el 2016 la ciudadanía tendrá que seguir peleando por sus derechos en las calles. “Las líneas serán las mismas, porque los problemas seguirán siendo los mismos: la Sanidad, la Educación, la Justicia... Tendremos que defender estos elementos fundamentales,” vaticina Ana Micó de UGT.

En la misma línea habla Gorriz, que explica que, tras las elecciones, CCOO realizó una ronda de contactos con todas las fuerzas políticas. Desde el sindicato plantean “que tiene que haber un gobierno de progreso que derogue la reforma laboral, aumentar el salario mínimo a 800 euros en la primera legislatura, la puesta en marcha de la prestación de ingresos mínimos, una banca pública y una reforma fiscal". De la Cuerda cree también que "en el año 2016 va a ser necesaria la movilización para que se cumpla lo que los partidos han propuesto en sus programas, para eso la gente tiene que estar en la calle y organizada".