MIGUEL MUÑOZ | Publicado: - Actualizado: 11/1/2017 15:24

Yolanda_Diaz
Yolanda Díaz, diputada electa de En Marea y coordinadora de IU en Galicia, en una imagen de archivo. / Esquerda Unida

Es coordinadora de Esquerda Unida, la federación gallega de IU. Diputada hasta el momento en el Parlamento de Galicia por AGE, la confluencia entre IU y la Anova de Xosé Manuel Beiras que se puso en marcha en 2010. Concurrió a las pasadas elecciones generales con la candidatura En Marea, formada por los dos partidos de AGE, Podemos y apoyada por las mareas municipales. Los buenos resultados la llevan hasta Madrid, donde será diputada en el Congreso. Abogada de formación, Yolanda Díaz (Fene, A Coruña, 1971), defiende la identidad propia de su coalición. Cercana a Pablo Iglesias desde hace años, es firme defensora de la confluencia más allá de las siglas. Cree que en IU debe haber voluntad real para la transformación y refundación. Atiende a cuartopoder.es vía telefónica para hacer balance de los resultados y lanzar la mirada hacia el futuro.

— Han sido segunda fuerza más votada en Galicia, ¿qué factores explican este buen resultado?

— Lo primero es que ya había un espacio político desde que configuramos AGE. Supimos desde entonces leer la situación y hacer un diagnóstico de lo que estaba pasando en Galicia. La sociedad ha cambiado y ha llegado un nuevo ciclo político. Sabíamos que la gente, después de las experiencias que había habido tanto en AGE como en las candidaturas de unidad popular para las municipales, quería fórmulas de confluencia. Cuando decíamos en la campaña que no sólo sumaba la confluencia sino que multiplicaba, estábamos constatando una evidencia. El espacio en el que configuramos En Marea era versátil, transversal, cabía todo el mundo y no había rigideces, todo lo contrario. A veces había disonancias, pero eran absolutamente cooperativas. Eso caló con una fuerza tremenda en la ciudadanía, que se apropió de la herramienta En Marea. A medida que pasaron los días de campaña veíamos como la bola era cada vez más grande. Supimos hacer bien el diagnóstico en términos políticos para no equivocarnos.

— A pesar de eso el PP sigue siendo el partido más votado, aunque ha perdido mucha representación. ¿Cómo valora sus resultados?

— En Galicia el PP ha perdido 15 puntos, miles de votos y 5 diputados en su feudo tradicional. Estamos en la tierra de Manuel Fraga y, con todo, quizás el batacazo que se han llevado ha sido muy importante. Ellos son conscientes y han tomado nota. Los resultados son relevantes porque sí que es cierto que la ley electoral opera en todos los sitios pero lo hace de manera singular en dos provincias del interior. En el caso de Lugo, con 300.000 habitantes repartimos 4 diputados y con 200.000, en el caso de Ourense, repartimos otros 4. Por la propia matemática electoral es complejísimo obtener representación en el día de hoy. Es histórico que una fuerza que no sea PP o PSOE pueda operar en esas dos provincias. Por tanto, la lectura que hacemos es que es cierto que el PP sigue siendo la fuerza mayoritaria igual que en el resto del Estado, pero en Galicia el batacazo ha sido espectacular. La alternativa de Gobierno en la Xunta pasa por En Marea o cómo nos llamemos más adelante. Ellos lo tienen claro, somos la alternativa real al PP.

— Han pedido incluso adelanto de elecciones y que Nuñez Feijoó “coja las maletas”. ¿Va a haber elecciones anticipadas?

— Feijoó debe deshojar la margarita cuanto antes. Nosotros, en el debate del Estado de la Nación le pedimos, yo misma, la disolución de la Cámara porque la legislatura está agotada. No están haciendo ninguna propuesta política, están como paralizados y no saben muy bien qué hacer. Feijoó lleva tiempo en una encrucijada sin saber qué va a ser de su futuro político y ya va siendo hora de que lo aclare. Debería convocar elecciones cuanto antes. Ellos tienen un congreso en abril y están divididos, más después de estas elecciones.

— El objetivo de En Marea siempre ha sido formar grupo parlamentario propio. Los requisitos legales los cumplen. ¿No tienen dudas sobre que puedan formar este grupo?

“Que el bipartidismo quiera impedir que tengamos grupo propio sería un error político brutal 

— No tenemos ninguna duda. Somos una coalición electoral con un ámbito de aplicación en las cuatro circunscripciones gallegas. Estamos coaligados con dos formaciones estatales como IU y Podemos, pero desde luego que el debate que se está provocando es estéril en términos jurídicos. Es un debate relevante en términos políticos. Es posible que el bipartidismo pretenda ocultar o impedir que las candidaturas de las nacionalidades históricas tengamos grupo propio. Eso sería un error político brutal y no haría más que empeorar las cosas en el conjunto del Estado. Si a Galicia se le impide conseguir grupo propio, se supone que seguirá el mismo criterio en el País Valenciá y Cataluña. Ya están las cosas demasiado revueltas en las nacionalidades históricas como para que se incorpore un elemento más de distorsión. No tenemos dudas jurídicas, vamos a ver qué sucede con el planteamiento político y con todo lo pelearemos jurídicamente.

— ¿Qué opina cuando se dice que Podemos tiene 69 diputados? ¿Es correcto cuando hay gente de otros partidos?

— Me preocupan poco esas cosas. Igual que cuando IU dice que somos diputados de IU. Opino que son cosas que pasan. Yo ni soy diputada de IU ni de Podemos. Soy diputada de En Marea. Creo que sería conveniente que todas las partes entiendan que jugamos en otra liga y que se nos respete como tal. Tanto cuando me computan que soy diputada de Podemos, como cuando lo dicen de IU.

— Es una situación novedosa.

— Yo soy diputada de AGE. En Galicia no es nada novedoso, hemos hecho los deberes antes.

— Pero sí es cierto que a nivel a estatal puede haber algo de confusión, ¿no? Es usted la coordinadora de IU en Galicia. Si no hay grupo propio, ¿dónde irá?

— Todas estas cosas no le interesan a nadie. Vengo de un acto en A Coruña y los parados me paran por la calle para decirme que los tenemos que defender en las Cortes Generales y darles protección social. Las izquierdas debemos tener altura de miras y no enredar con cosas instrumentales. Y sí construir. A mi me van a encontrar construyendo. Insisto, ni soy diputada de Podemos ni de IU, soy de En Marea.

— ¿Qué relación habrá en cualquier caso con el grupo parlamentario de Podemos y el hipotético grupo de IU?

— Espero y deseo que absolutamente fraternas y colaborativas. Igual que con el grupo catalán y valenciano.

— ¿A nivel político la sintonía es buena?

— Obviamente. Las diferencias son tan pocas que es muy difícil no tenerla.

— ¿Se repetirá una confluencia como En Marea para las próximas elecciones autonómicas?

— Estoy convencida de que sí. Estamos ya trabajando para ello.

— ¿Entrará el BNG, que se han quedado fuera tanto en esta ocasión como en las municipales?

— Confío en que todas las fuerzas que estén fuera de planteamientos del viejo régimen, desde luego, formen parte. No sólo el BNG, sino también otras. Sobre todo porque vamos a ganar la Xunta de Galicia. Somos necesarios todos.

— ¿Cómo valora los resultados electorales a nivel estatal y en concreto los de IU?

“Los resultados de IU a nivel estatal han sido malos. Con una gran campaña pero con resultados pobres”

— Estamos en una situación en términos políticos en los que no cabe duda que el bipartidismo ha sido golpeado fuertemente. No fue derrotado, cuestión que nos hubiera gustado. Pero sí que es cierto que nos coloca en un escenario relevante para poder cambiar algunas cosas centrales que están afectando a la ciudadanía. Hay mayorías suficientes para derogar algunas normas que están empobreciendo y causando destrozos sociales graves. Es un hecho muy relevante y también lo es que los partidos del régimen hayan sido golpeados, aunque no todo lo que nos hubiera gustado. Los resultados de IU a nivel estatal han sido malos. Con una gran campaña pero con resultados pobres. Es cierto también, y es justo decirlo, que IU pierde 700.000 votos pero que estamos afectados por una ley electoral profundamente injusta. De tener una ley de otro calibre el resultado tampoco sería el mismo, aun siendo consciente de que no han sido positivos.

— ¿Le hubiera gustado que Alberto Garzón fuera a hacer campaña en Galicia?

— Sin lugar a dudas. Es una gran compañero y muy valioso. Pero no lo priorizó en su agenda, cosa que nosotros comprendimos y respetamos.

— ¿Por qué no pudo darse una confluencia entre Podemos e IU a nivel estatal?

— Porque las dos partes no han querido. Nosotros formalizamos nuestra coalición de AGE el último día a las 23:55 de la noche. Casi no fuimos capaces, pero, al final, lo hicimos. No nos levantamos de la mesa por una razón: teníamos voluntad política de llegar a acuerdos. Creo que las dos partes en este caso no tenían especial voluntad de llegar a acuerdos.

— ¿Cuál es el futuro inmediato de IU? Garzón señala que hay que repensar la izquierda, otras voces abogan incluso por crear otra organización. ¿Qué debería hacer IU independientemente de una hipotética repetición de elecciones?

— La asignatura pendiente que tiene IU es convertirse en una herramienta que sirva para una izquierda del siglo XXI y los intereses de la mayoría social. No es poca cosa. Pero o te ubicas en un nuevo escenario con una sociedad que ha cambiado profundamente y construimos una izquierda del siglo XXI o no serviremos a los intereses de la mayoría social.

— ¿Y cómo se concreta eso?

” Izquierda Unida lleva con dos almas desde hace mucho tiempo

— Primero, queriendo hacerlo y acertando en el diagnóstico. La izquierda la hemos repensado ya tantas veces… Yo me he creído eso de la refundación de la izquierda. Llevamos con eso desde 2009. Lo hemos teorizado y cuando hubo que practicarlo no hemos querido. La única coordinadora que lo ha practicado desde el 5 de junio de 2010, cuando empezamos aquí el proceso de refundación de la izquierda, hasta hoy ha sido Galicia. Ahora estamos en una situación de excepción y ya no es cuestión de repensarlo, sino de tener voluntad de entender que o estamos a la altura de las necesidades de los trabajadores y la gente en el siglo XXI, que no es la sociedad fordista que hemos conocido, y para servir a los intereses de la mayoría social, o no serviremos. No sólo es repensar la izquierda como un club académico como plantea Alberto. Es construir una herramienta.

Piensa que IU lleva con dos almas desde hace mucho tiempo. En las últimas asambleas la cuestión organizativa la hemos dejado apartada porque no somos capaces de crear una estructura que atienda a las necesidades de las personas del siglo XXI. Piensa que IU no es un partido político sino un movimiento político-social y por la vía de los hechos lo han convertido en un partido político. Piensa que han estructurado una campaña que ha sido muy dura, con un discurso situando el enemigo en Podemos y no en las fuerzas del régimen. Hay demasiadas cosas que hacer y para eso lo primero es tener voluntad de hacerlo.

— Si hay voluntad de hacerlo, ¿cree que se podrán acercar posiciones entre Podemos e IU? ¿Se pueden retomar unas relaciones que han sido tensas en algunos momentos?

“La confluencia no es para que IU tenga sus diputados y pague la deuda. Eso es otra cosa

— Soy seguidora y comparto bastante el discurso de Julio Anguita. Creo que el planteamiento que ha hecho él es el correcto. Ahora bien, hay que tener honestidad por ambas partes, hay que limar y deshacer mucho camino que se ha dificultado. Realmente la campaña ha sido muy dura. Lo primero es tener voluntad de eso. Y no por razones instrumentales. Es decir, la confluencia no es para que yo sea diputada. La confluencia no puede ser para que IU tenga sus diputados y pague la deuda. Eso no es confluencia, es otra cosa. Creo que nos debemos a la gente y es un planteamiento muy distinto. ¿Queremos ser útiles para la sociedad y los trabajadores y trabajadoras de este país? ¿O no? Si el objetivo es confluir para pelearme porque en Andalucía tiene que ir el logo de IU o el de Podemos, vamos por mal camino.

— Hay algún artículo en medios gallegos que especula con que aspirarás a ser candidata para la Xunta de Galicia, ¿qué hay de eso?

— No trabajo así, nunca lo hago así. Lo que sí puedo decir es que trabajaré como una loca, me voy a dejar la piel para quitar al PP de la Xunta de Galicia. Eso sí lo puedo afirmar firmemente.

— ¿Se dejará la piel también por el entendimiento en la izquierda del que ha hablado antes?

— Bueno, depende. Ejerzo de gallega. Si hay honestidad, sí. Ya la he vivido. He visto como dimitían responsables de convergencia como Enrique Santiago porque no nos dejaban hacer lo que queríamos hacer. Entonces, depende.

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  • Rosalía

    Es increíble como habla nada menos que la Coordinadora de IU de Galicia. ¿Como puede representar a IU? Me parece que pertenece también (o pertenecía) al Partido Comunista. Un completo disparate que no puede conducir a ninguna parte. Por favor que deje IU y se afilie a PODEMOS, como Tania Sánchez y tantos otros y otras.
    Siento vergüenza. Esta persona no es ninguna militante de base. Es la Coordinadora de IU. Espero que por poco tiempo. Si ella no se da cuenta de lo que está diciendo, que los compañeros y compañeras gallegas la apeen del burro en que se ha montado.

  • ificrates

    Pues eso debería haberlo dicho antes, me parece increible que sea más fácil obtener grupo parlamentario para IU, hablando con ERC que con la Marea Gallega.

    Pero lo más increible es que asuma la calumnia de Podemos sobre la deuda. Con los resultados de las Europeas y las municipales, la financiación de IU está garantizada, que asuma como cierta la principal acusación calumniosa de Podemos hacia IU y que ignore los insultos y humillaciones procedentes de Podemos (cenizos, pitufos gruñones) es una auténtica y completa traición.

    Debería dimitir de sus cargos en IU e ingresar en Podemos.

  • ificrates

    Esto de que no soy ni de IU ni de Podemos lo puede decir alguien independiente como Carmena. Pero la que ocupa un cargo orgánico y está afiliada a IU, que es coordinadora en Galicia, al decirlo comete una auténtica organización, a la que pertenece.

    Que dimita, si tiene verguenza.

  • Gonzalo

    ¿Per esto que es? Si hasta iguala en culpabilidad a IU y Podemos en el tema de la confluencia estatal, cuando Alberto lo dió todo y Podemos no dejaba de imponer sus líneas rojas antidemocráticas (como poner a Pablo Iglesias de número 1 por Madrid sin primarias).

    IU en Galicia merece alguien mejor.

  • Ángel Cuenca

    Sin ser afiliado a IU no entiendo cómo se puede ser tan irreflexiva afirmando que ha perdido 700.000 votos, ya que deben tener en cuenta sólo los votos de 2011 en las provincias donde se han presentado en 2015. Galicia y Cataluña no pueden contabilizarse al haberse presentado en confluencias como sabe Yolanda muy bien. Además de que en el cómputo de 2011 se incluye a IxC que no es IU. Los datos correctos son: votos IU 2011excluyendo Gal y Cat = 1.337.571; votos IU 2015 = 923.105; diferencia 414.466 = 31%. Retroceso cercano a 1/3 de los votos, frente al tsunami Podemos y sus enormes respaldos mediáticos, junto al casi apagón a IU-UP. Nade de debacle, resistencia bastante digna y a menos de 40.000 votos para obtener 5 diputados más. Dejemos el amarillismo informativo para sus medios especializados. Sí cabe agradecer a Yolanda que contabilice los apoyos populares en votos y no en escaños, aunque haga mal las cuentas. Las confluencias nos han marcado el camino.

  • LINABORDA

    Elemet@s como esta militante, al igual que Julio Anguita, y otr@s much@s dirigentes que lo fueron y que lo son, si tanto empeño tienen en la confluencia con Podemos, lo que, a mi entender deben hacer es irse y dejarnos tranquilos a los que queremos continuar trabajando por la transformación de la sociedad acabando con el sistema que oprime a la clase obrera y no preocuparse tanto por estar en la centralidad, por no decir en el limbo.

  • Dani L.

    Me quedo de piedra leyendo estas declaraciones. ¿La militancia de IU en Galicia piensa como ella? ¿El PCG está satisfecho con esta desconexión del proyecto federal?

  • marexada

    Hay que querer tener amplitud de miras para entender lo que propone Díaz. Llámese confluencia, sinergía, o como se quiera llamar…las viejas siglas se diluyen en favor de un proyecto común…por primera vez parece ser que los partidos de izquierdas dejan de obedecer a los egos de sus militantes y comienzan a actuar para que las cosas cambien, y se abandone el status quo que relegaba a la izquierda a una posición de oposición (nada efectiva). Y por cierto , en Galicia estamos más que felices …tanto con ella como con el resto del equipo de en Marea.

  • Rosalía

    Apelar a la amplitud de miras (frente a la estrechez), a ser abiertos (en lugar de cerrarnos en nosotros mismos), a practicar la “nueva política” en vez de la “vieja” son trampas saduceas que a nada conducen. Nadie prefiere ser estrecho, cerrado y viejo. El problema no es ese.No es de palabras. El problema es que nadie puede ser de Izquierda Unida y del PCE, como Julio Anguita, y proclamar públicamente, como hizo en Córdoba ante de las penúltimas elecciones, en una Asamblea del Frente Cívico, que no sabía si iba a votar y en el caso de votar no sabía a quien lo haría. Eso no es ni amplitud de miras, ni apertura, ni “nueva política”. Eso es, como poco, una grave irresponsabilidad, un ataque a unas organizaciones en las que ha desempeñado la máxima dirección y en las que está por propia voluntad. La pregunta es ¿hasta que punto un/una dirigente pueden despreciar a sus propias organizaciones, a las que pertenece librermente o aparentar permanecer neutral ante unas contiendas electorales tan importantes? ¿Hasta qué punto se puede dirigir una organización y asumir los puntos de vista de los competidores electorales?
    No se trata de que cada cual tengan sus propias opiniones y actúe en consecuencia. Se trata de que hay comportamientos, como los que estoy tratando aquí, que son incompatibles con la ética, como los que estoy señalando de Julio Anguita. Y la verdad es que digo todo esto con un gran disgusto al comprobar como personas como Anguita o Yolanda Díaz hacen declaraciones tan contradictorias con sus militancias (voluntarias, vuelvo a repetir)

  • luiscob

    Varios comentarios a esta entrevista:

    – Lo primero, mi mayor admiración a Yolanda Díaz, a pesar de las diferencias que voy a exponer. Estos foros son para eso, para exponer las diferencias y discutir desde el respeto. Cerraría filas con ella en cualquier otro espacio.

    – Coincido bastante con el comienzo del comentario de Rosalía, aunque no con el resto: me temo que la cita de Anguita está probablemente sacada de contexto. Pero si es cierto que no podemos estar todo el rato dando vueltas al tema de “algo nuevo”, “abrirse”, “nuevo sujeto”. Hay que dar contenido. ¿Ese nuevo sujeto va a decir “NO a la OTAN”, o apostará por cumplir todos los compromisos? ¿Apostará por nacionalizar o por liberalizar el sector eléctrico? ¿Acabará proponiendo a un “independiente” (madre mía) para gobernar? ¿Propondrá el complemento salarial? ¿Qué dirá de la escuela concertada? No me gusta escuchar constantemente en las filas propias entrevistas de las que se extrae muy poco contenido, porque se parte de que “estamos de acuerdo en todo”. Que estemos de acuerdo en muchas cosas no quiere decir que no tengamos nuestras diferencias, y que no haya que discutirlas y respetarlas. Que algunos no hayan querido respetar esas diferencias y hayan querido fagocitar a otros los hace mucho más responsables de la falta de confluencia. Por anteriores declaraciones, yo pensé que Yolanda Díaz tenía claro esto.

    – No creo que la campaña de UP haya tenido “un discurso situando el enemigo en Podemos y no en las fuerzas del régimen”. Me parece una exageración descomunal. Garzón ha seguido teniendo en el punto de mira al régimen, y ha repetido hasta la saciedad que Podemos no es el enemigo. Eso sí, se ha visto obligado a resaltar sus diferencias debido a 1) tener que responder a críticas desde la otra parte, 2) un claro y concreto giro de Podemos y 3) buscar su propio espacio electoral frente a Podemos (pura táctica). Después de haber intentado la confluencia hasta un nivel que algunos, frente a la negativa constante de Podemos, tachaban de ridículo (desde luego yo no), no creo que sea justo echarle en cara esta táctica electoral a Alberto.

    – Conozco bien los problemas con la burocracia y la vieja guardia y las viejas formas de IU. Sin embargo, creo que suponen más problema para hacer de IU algo útil quienes se empeñan en señalarlas constantemente como algo inasumible (sobre todo EN PÚBLICO), que la propia vieja guardia en sí. A Podemos, partido de aluvión, le empezarán a salir burócratas que se olvidarán del cambio y se acomodarán en su rol de aquí a dos días, si no tiene varios ya. No digamos un partido que ha tenido que hacer la travesía por el desierto de IU. Y un cierto grado de eso es normal, por poco que nos guste, lo que no quiere decir que no haya que combatirlo. Pero si nos empeñamos constantemente en tener la cocina absolutamente impoluta nunca vamos a preparar un solo plato. Los problemas internos no pueden ser una excusa.

    – El compañero Enrique Santiago es citado por Yolanda como alguien que dimitió de su cargo en IU. Yo también lo citaría como alguien que iba en los primeros puestos de UP.

    – Como matiz de importancia secundaria, respecto al análisis correcto de los resultados, voy un poco más lejos que que Ángel Cuenca: teniendo en cuenta que UP-IU ha obtenido algo menos de un tercio de los votos de Podemos (nada de órdenes de magnitud de diferencia), lo justo es comparar los votos totales de 2011 con los de 2015 asumiendo que algo menos un tercio de los de En Marea y En Comú hubieran ido para IU (esto es, ya digo, a efectos de comparar). Eso da un total de aprox. 1.350.000 votos en 2015, lo que supone una pérdida de aprox. 350.000 respecto a 2011. Es decir, una pérdida de en torno a un 20%. A pesar de todos los factores en contra, entre ellos el apagón de los medios y la importante desbandada de IU. Busquemos en la historia un partido que con unas condiciones tan desfavorables haya aguantado con esa importante pero relativamente modesta caída. Igual el resultado en votos (no en escaños) todavía hay que considerarlo un éxito.

    – No caigamos en la trampa de aceptar la imagen que nos da el régimen. Si este lleva décadas intentando dar la puntilla a IU, ¿seguro que no hay que pensárselo dos veces antes de finiquitarla nosotros?

  • Rosalía

    Me parecen muy oportunas todas las consideraciones que hace luiscob en su comentario. Muy oportunas, sensatas y acertadas.
    Me parece sensata hasta la alusión a la posible descontextualización de las palabras de Julio Anguita que dan pie a mi crítica. Lo del contexto es algo muy importante que es imprescindible tener en cuenta.
    Como autora del comentario que da lugar a esa duda de luiscob debo explicarme, es justo y necesario. Siempre he admirado (dentro de un orden, sin ningún tipo de fanatismo, como es propio la prudencia y de toda persona que intente pensar por ella misma, a lo cual aspiro porque creo que es cuestión irrenuncialble a todo ser pensante) a Julio Anguita. Y diré aún más: estoy de acuerdo, y le doy las gracias, con las propuestas que está haciendo recientemente sobre todo lo referido al Euro y Europa. No le tenga ninguna animadversión.
    El contexto de las palabras de Anguita en las que decía no saber a quien votar en el caso de que se decidiera a hacerlo es un acto del Frente Cívico “Somos Mayoría” en Córdoba capital en el que intervino y del cual hay un video que no será difícil encontrar en la red. A él remito a luicob y demás interesados. Yo me quedé de piedra al escuchar de su propia voz pronunciar esas palabras por lo que no me extraña que alguien pueda considerar que se están descontextualizando.
    Por otra parte la neutralidad de Anguita, en la últimas elecciones, sin acudir a ningún mitin de Garzón, ni hacer ninguna declaración en favor de apoyarle electoralmente de manera pública, parece que es algo real. De todas maneras no niego la posibilidad de que pueda estar equivocada y no esté suficientemente informada. En cuyo caso estaría encantada de pedir las oportunas disculpas.

  • Guadiz

    Falta un poco de coherencia en Yolanda Díaz: siendo coordinadora de EU, ataca con claridad a IU y de Podemos no dice ni media. Lo que dice respecto de la campaña de IU es sencillamente falso: las críticas a Podemos fueron mucho menos frecuentes y menos intensas que las críticas al PP, por ejemplo. De los reiterados insultos de la cúpula de Podmeos a IU (pitufos gruñones, la mochila, etc), nada de nada. Sobre la falta de confluencia, se sitúa en la equidistancia, cuando está bastante claro que la cúpula de Podemos cerró la puerta (de lo que pasó en la Comunidad Valenciana, mejor ni hablar). ¿Qué hace esta mujer formando parte de una organización que sólo le merece críticas?

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